La plurinacionalidad como concepto compatible con la unidad y la soberanía nacional

El 39 Congreso Federal del PSOE ha asumido, con un respaldo casi unánime, el proyecto político con el que Pedro Sánchez ganó las primarias, incluida su controvertida idea de "perfeccionar el reconocimiento del carácter plurinacional del Estado" en el marco de una reforma constitucional federal.

La diputada catalana Meritxell Batet ha defendido la propuesta de Sánchez. Cristina Narbona, Josep Borrell y Carmen Calvo, todos ellos pertenecientes a la nueva Ejecutiva de Sánchez, han sido los ponentes de la parte política de este congreso donde se incluía esa referencia a la "plurinacionalidad", una de las que ha generado mayor controversia en el socialismo en los últimos meses.

Para Borrell, el reconocimiento de la plurinacionalidad quedó recogido en la Declaración de Granada en la que los socialistas sentaron las bases de su reforma federal de la Constitución" y Felipe González también lo defendió. Durante la presentación de su libro 'Los idus de octubre", el exministro defendió que se debe dialogar con los independentistas y que el partido fue muy injusto cuando le pidió a Pedro Sánchez que intentara formar Gobierno sin negociar con ellos: "Era una misión imposible y no debería haber aceptado aquellas condiciones. Tendremos que hablar mucho con los nacionalistas y con Podemos".

La que será desde este domingo presidenta del partido, Cristina Narbona, ha hecho hincapié en que la plurinacionalidad es "perfectamente compatible con la integridad del Estado español y la soberanía de todo el pueblo de España" y ha dicho que se trata de reflejar la diversidad. "El PSOE irá hacia un Estado federal que refleje la diversidad de nuestros pueblos", ha señalado ante el plenario.

Sin embargo, hay un sector del PSOE, el que se vincula a al presidenta andaluza, Susana Díaz, que no está en absoluto de acuerdo y que considera la asunción de la plurinacionalidad un "error histórico". Los barones más combativos con esta cuestión no han alzado la voz en el cónclave -"soy un delegado mudo", ha bromeado el presidente aragonés, Javier Lambán-, aunque Díaz sí ha dejado claro en los pasillos que ella "no se va a mover" de la defensa del artículo 2 de la Constitución, de la ley y del Estado de Derecho.

La plurinacionalidad ha sido debatida y votada en la comisión política, donde la enmienda que pedía su supresión, y que ha defendido la delegación asturiana, ha sido rechazada por 41 votos a favor y 165 en contra. El líder de los socialistas catalanes, Miquel Iceta, lo ha celebrado como un "paso más" en la propuesta de reforma constitucional. La buena sintonía entre él y Sánchez ha quedado patente con la inclusión de tres miembros del PSC en la nueva ejecutiva federal: Nuria Parlon, Carlos Ruiz y el aranés Paco Boya, que contra todo pronóstico ocupará la Secretaría de Montaña, de nueva creación.

Además de la plurinacionalidad, algunos de los debates más intensos se han producido en torno a asuntos como la prostitución y los vientres de alquiler, en los que finalmente ha prevalecido la posición claramente en contra defendida por Pedro Sánchez.

El PSOE, además, ha resucitado su debate clásico entre monarquía y república, promovido por el secretario general de Juventudes Socialistas, Nino Torre, a través de una enmienda que abogaba por "avanzar e implantar la República como modelo de estado" y porque el jefe del Estado fuera elegido por los ciudadanos. Finalmente lo aprobado ha sido incorporar al ideario del partido el fortalecimiento de "los valores republicanos", sin pedir la supresión de la monarquía.

En paralelo al debate que se ha producido en las comisiones, el secretario general, Pedro Sánchez, ha ido recibiendo durante toda la tarde a los líderes regionales para negociar la ejecutiva -que tenía prácticamente cerrada al inicio del cónclave- y sobre todo la composición del Comité Federal. Su reunión con Susana Díaz ha durado apenas diez minutos, porque ésta no le ha pedido nada, según ha explicado ella misma al término del encuentro.

Aunque las llamadas a la unidad por parte de los nuevos dirigentes del PSOE han sido constantes, el ambiente ha sido tenso y frío entre Sánchez y los que fueron sus adversarios en las primarias. Sí se ha sumado, no obstante, a las llamadas a la unidad y la fraternidad el exlehendakari Patxi López, uno de los perdedores de las primarias, que se ha mostrado convencido de que el congreso recuperará un PSOE "fuerte y unido".

En esa línea, el presidente del congreso y secretario general del PSOE de Castilla y León, Luis Tudanca, ha pedido a todos que "remen en la misma dirección", mientras que el presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara, ha confiado en que los ciudadanos vuelvan a "sintonizar con radio PSOE".

Sánchez, que ha sido recibido por los 3.000 delegados e invitados que han participado en el cónclave con una larga ovación y gritos de "¡presidente, presidente!", ha confeccionado una ejecutiva con personas de su máxima confianza. Un ejecutiva paritaria (20 mujeres y 29 hombres), con diez nombres más que en su anterior mandato -de 38 a 48 miembros-, en la que no ha integrado a ningún miembro crítico, salvo el que fuera su adversario en las primarias, el exlehendakari Patxi López.

Para ello ha tenido las manos libres, aunque Díaz, igual que los expresidentes del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero y Felipe González (éste a través de un vídeo proyectado en la inauguración), le han emplazado a que lleve al PSOE a ganar las elecciones.

Con el lema "Somos la izquierda", el 39 Congreso del PSOE se clausurará mañana, tras la votación de la ejecutiva, el Comité Federal y la Comisión de Ética y Garantías, en el pabellón 3 de Ifema, la Feria de Madrid, donde se proclamará la nueva dirección y Sánchez celebrará el nuevo rumbo del PSOE con unos 8.000 militantes y simpatizantes.