Sánchez decidirá el sustituto de Hernando como portavoz parlamentario en el Congreso Federal

Pedro Sánchez no tiene previsto nombrar de inmediato al sustituto de Antonio Hernando -quien dimitió de su cargo el mismo día 21 en que se celebraron las primarias- como portavoz del PSOE en el Congreso de los Diputados. El nuevo secretario general esperará a la celebración del Congreso Federal del 17 y el 18 de junio para elegir a la nueva dirección del Grupo Parlamentario Socialista en la que, según sus allegados, pretende incluir a diputados vinculados a Susana Díaz y Patxi López.

De momento, según aseguran otros diputados partidarios del ganador de las primarias, Sánchez no ha hablado todavía del tema con nadie pero ya se había planteado la hipótesis del cambio de portavoz con anterioridad a las primarias, pensando que podría ganarlas. Es más, se comenta que Hernando ha dimitido “antes de que lo echara”.

Dado que sólo quedan tres semanas para el Congreso Federal, Sánchez tiene pensado mantener a la actual dirección del Grupo dejando que Isabel Rodríguez, la actual portavoz adjunta, sea la portavoz provisional. Después de todo, añaden los diputados que le han sido fieles consultados por República.com, la diputada por Ciudad Real perteneció a su Ejecutiva y se definió como “pedrista a tope” antes de la crisis del Comité Federal del 1 de octubre, lo que hace pensar que sabrá ajustarse en el Congreso a lo que le reclame el nuevo líder.

Tanto Susana Zumelzo como Margarita Robles, dos posibles candidatas a la portavocía, han declarado a República.com que, aunque Sánchez no ha hablado todavía del asunto, todo hace ver que Rodríguez será provisionalmente la portavoz. Es más, consideran que el nuevo líder no tocará la dirección del Grupo hasta entonces y que continuarán en su puesto los cinco portavoces adjuntos actuales.

Tras Rodríguez ocupan esos cargos la catalana Meritxell Batet, afín a Patxi López; la extremeña Marisol Pérez Domínguez, fiel a Guillermo Fernández Vara; el susanista abulense Pedro Muñoz; y el valenciano José Luis Ábalos, el único fiel a Pedro Sánchez. “La dirección del grupo sigue siendo la misma y, de momento, no hay ninguna novedad en ese punto”, señaló Zumelzo, quien considera no quiere entrar en quinielas de candidatos. Como Robles, a quien se descarta por no ser militante del PSOE aunque, como ella misma recuerda, ese no sería un impedimento porque ya el también juez José Antonio Alonso, el amigo de José Luís Rodríguez Zapatero recientemente fallecido, ejerció de portavoz sin ser miembro del partido.

Incluso el cuestionado Miguel Ángel Heredia, el diputado malagueño afín a Díaz, puede seguir siendo el “número dos· del grupo como secretario general a pesar de que los ‘sanchistas’ pidieron su dimisión por descalificar a Sánchez y otros compañeros del Grupo tras conocerse unas grabaciones en las que aseguraba que el hoy vencedor en las primarias había llegado a un pacto con los independentistas para ser investido presidente del Gobierno. Los diputados pedristas consultados precisan que sólo abandonará ese puesto si dimite antes de que Sánchez lo eche tras el Congreso, cosa que no creen que haga porque ya rechazó esa posibilidad y dijo en su día que sería el nuevo líder del partido quien decidiría su destino futuro.

Sánchez reflexionará las próximas tres semanas

Sánchez ha decidido tomarse las próximas tres semanas para reflexionar sobre la nueva dirección del Grupo Parlamentario porque quiere acomodarlo a la nueva Ejecutiva Federal que va a negociar con Díaz y López de cara al Congreso Federal de junio. Según su entorno, el hecho de que los diputados que cuentan con más posibilidades sean los dos que más han trabajado por su candidatura (el valenciano José Luis Ávalos y la asturiana Adriana Lastra) le ha llevado a esperar al Congreso para decidir quién será el portavoz porque no descarta contar con ellos para otros cargos decisivos en la Ejecutiva.

Por ejemplo, añaden las fuentes consultadas, tanto Ávalos como Lastra podrían ser portavoces, pero Sánchez ha decidido esperar porque cualquiera de los dos podría ser, también, el decisivo “número dos” como secretario o la secretaria de Organización. En ese punto se asegura que es Ávalos quien cuenta con más posibilidades de ser quien controle el aparato, pero Sánchez está a la espera de que él mismo decida si finalmente opta por sustituir más adelante, como barón regional, al presidente valenciano Ximo Puig, como le gustaría, o se vuelca definitivamente en la política nacional.

Otro motivo tenido en cuenta por Sánchez para esperar y optar por la reflexión es que no quiere abordar el problema del Grupo Parlamentario dando la impresión de que lo hace como un elefante entrando en una cacharrería. El nuevo secretario general sabe que 52 de los 84 diputados del PSOE han apoyado o se han manifestado cercanos a Díaz, que López tiene el apoyo de otros 8 más y que él sólo ha contado con 13 diputados que le han sido fieles.

Además, si todo va bien en el Congreso, añaden las fuentes consultadas, podría incluso aplicarse a la dirección del Grupo la proporcionalidad salida de las primarias, algo que ya están promoviendo los partidarios de Sánchez de cara a la elección de los delegados para el Congreso haciendo listas conjuntas. En ese punto ponen como ejemplo a la Federación Socialista Asturiana donde ayer mismo se alcanzó un acuerdo de lista conjunta aceptado por los susanistas y los patxistas para repartirse los delegados conforme a la proporcionalidad de los votos de militantes recibidos el pasado 21 de mayo.