Susana Díaz propone regular las consultas a los militantes y limitar el tiempo de las gestoras a 9 meses

La candidata a la Secretaría General del PSOE, Susana Díaz, ha presentado una propuesta para conceder 24.000 euros de ayuda pública a jóvenes al final de su etapa académica para que amplíen estudios o inicien un proyecto empresarial, un dinero que devolverán a través del IRPF en los años siguientes cuando empiecen a tener renta suficiente y sin tener que abonar intereses. Además, Díaz quiere regular las consultas a los militantes que se convocarían para decidir sobre acuerdos de Gobierno poselectorales y para plantear mociones de censura al líder del partido. El tiempo de una comisión gestora se limitará a un máximo de nueve meses.

Por lo que se refiere a su propuesta ‘estrella’ dirigida a los jóvenes, los créditos públicos de 24.000 euros sin intereses para todos los jóvenes que quieran desarrollar una iniciativa “académica, emprendedora o laboral”, Díaz la ha presentado como la más “novedosa” y es que ni siquiera figura en el documento programático “Una propuesta de futuro”, que la dirigente andaluza ha presentado este miércoles en la agrupación socialistas de Fuencarral (Madrid). A este documento se le ha incorporado una “adenda” bajo el título “Renta garantizada a los jóvenes”.

Según ha explicado Díaz, los jóvenes devolverían el dinero -en un periodo de diez a veinte años- a través de la declaración del IRPF, anualmente desde el momento en que empezaran a tener ingresos. Los créditos tendrían diferentes modalidades: en seis años, a razón de 4.000 euros; en tres años, a razón de 8.000 euros o, en el caso de ser una iniciativa emprendedora para crear empleo, los 24.000 euros inmediatamente, con la actividad “tutelada por la administración”.

Se trata del primer golpe de efecto de la campaña de Susana Díaz, ya que el equipo intelectual de su principal rival, el ex secretario general Pedro Sánchez, lleva meses diciendo que el empleo de los jóvenes es la primera preocupación de los militantes y simpatizantes socialistas y que ofrecer propuestas con las que responder a ello debe ser el objetivo prioritario del PSOE. “Lo que propongo es un salto cualitativo”, ha dicho la candidata, “es utilizar los mecanismos financieros y fiscales del país para ponerlos al servicio de esa generación tan formada que tenemos, pero que si no le damos herramientas no serán dueños de su futuro”, ha proclamado, tras subrayar que la medida tendría “coste cero para el déficit público”.

El documento, de 45 páginas, contiene diecisiete propuestas sobre el modelo de partido, entre ellas que las gestoras no superen los nueve meses e “impulsar y regular las consultas a la militancia a propuesta de órganos colectivos o de un porcentaje significativo” de los afiliados. Entre los asuntos que se consultarían, según la propuesta de Díaz, figuran la elección de la Secretaría General, la moción de censura a la Secretaría General, los acuerdos de gobierno postelectorales y “cualquier cuestión aprobada por el Comité Federal o por un porcentaje significativo de la militancia”.

En cuanto al modelo territorial, el documento de Díaz se limita a recoger la posición de la ponencia marco y la Declaración de Granada. A este respecto, la candidata ha abogado por “actualizar el modelo territorial” en una reforma constitucional para la que pide -igual que Pedro Sánchez- que la comisión constitucional del Congreso comience ya los estudios. “Un socialista solo entiende de dos estados: el español y el del bienestar”, ha afirmado, convencida de que es posible “resolver la deriva independentista basándose en reconocer singularidades de territorios, creando una cultura federal y utilizando la reforma del Senado.

Díaz ha destacado especialmente entre sus propuestas la de la universalidad y gratuidad de la educación infantil de 0 a 3 años y la de fortalecer el sistema de becas universitarias, por ejemplo con la primera matrícula gratuita y las sucesivas, también, si los alumnos aprueban todo.

Durante el acto, ha subrayado que no comparte que “para construir algo nuevo haya que arrasar con todos los cimientos del partido y tirar por la borda a todos los que formaron parte de nuestro pasado”, sino que hay que “poner en valor el legado y actualizarlo”. También ha recalcado que el suyo “no es un documento alternativo a la ponencia marco” del congreso y que hará suya “la decisión que tomen todos los militantes en el documento que apruebe el congreso”, porque “un secretario general nunca está por encima de un congreso del PSOE”.

A cuatro días de la votación, la candidata andaluza se ha mostrado convencida de que en su partido “la afición está mejor que el equipo y va a ayudar mucho al equipo a levantarse”. Ha puesto como ejemplo de su símil futbolístico el conocido encuentro entre el Betis y el Chelsea en el que los béticos ganaron “gracias a la afición, porque la afición acaba tirando”.

Una propuesto “muy liberal y muy americana”

Curiosamente, de los otros dos candidatos que concurren a las primarias socialistas las críticas más duras al documento de Susana Díaz han procedido de Patxi López y no de Pedro Sánchez, al que se considera el principal rival de la política andaluza. El exlehendakari cree que la propuesta de créditos para los jóvenes es “muy liberal y muy americana” y no la comparte en absoluto. A su juicio, “no es el momento de hacer ofertas electorales como si fuéramos a la Moncloa”, sino que el proceso congresual que viven los socialistas debe servir para fijar un “posicionamiento de partido”.

De alguna manera, López ha querido distanciarse de cierta imagen que los ‘sanchistas’ le atribuyeron tras el debate del pasado lunes: la de hacer ‘pinza’ con Díaz para acorralar al exsecretario general. Lo cierto es que el diputado vasco tuvo arremetidas memorables contra Sánchez, como cuando le preguntó si sabía lo que es una nación. “Yo no hice pinza con nadie, fui a un debate y defendí posiciones fundamentales en medio de un fuego cruzado, defendí lo que pienso y no fui a soltar frases hechas ni con connivencias”, se ha defendido este miércoles ante las acusaciones que se le han lanzado desde entonces.

Por otra parte, ha tratado de quitar importancia a deserciones como la de Francina Armengol -la presidenta de Baleares que había abandonado a Sánchez para apoyar a López ha vuelto al redil del exlíder- y otras que, según se comenta, podrían producirse de aquí al domingo en las filas de su equipo. Se dice que personas de su entorno están “reflexionando” y al respecto él dice que le “parece muy bien que todo el mundo reflexione lo que quiera reflexionar” y se vuelca en pedir la “movilización de los militantes que han entendido que con el enfrentamiento vamos a la ruina”.

Pedro Sánchez no ha mencionado a ninguno de sus rivales pero ha insistido en que lo que él quiere es un partido “que no se mimetice con la derecha”, sino que esté al lado de los militantes y los votantes. “Aquí está la izquierda que puede derrotar a la derecha”, insiste en referencia a que si su candidatura resulta ganadora el próximo domingo supondrá “recuperar la credibilidad y la coherencia del partido”. Para Sánchez, en esta tesitura solo hay dos opciones: “Unir a los votantes progresistas que están esperando a un PSOE renacido” o “unirnos a la derecha hasta languidecer”. Y cita los ejemplos de Portugal y Holanda, porque según dice el problema no es que haya muchos partidos, sino que “el desafío es dónde ubicamos en un escenario pluripartidista al PSOE”.

“Lo que está haciendo António Soares en Portugal es lo que quiero yo para España”, dijo en el debate confundiendo el nombre del primer ministro portugués -António Costa- y aludiendo al pacto con el Partido Comunista y el Bloco de Esquerda que permite gobernar al líder del socialismo portugués. Aunque el exsecretario general ha difuminado en los últimos días su propuesta de alianza con Podemos, lo cierto es que esa es la única vía que parece dispuesto a explorar. De hecho, a Holanda la cita como ejemplo del desplome de la socialdemocracia –en las últimas elecciones pasó de 38 escaños a 9- para rechazar “la gran coalición” que, según repite en todos sus mítines, “es la gran trampa de la derecha para desdibujar el proyecto socialdemócrata y dejar huérfanos a millones de ciudadanos”.

 

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