López gana el debate pero puede quitar votos a Díaz en beneficio de Sánchez

El debate entre los tres candidatos al liderazgo del PSOE ha sido duro, casi bronco, con intercambio de golpes cuando la ocasión lo requería y con un ganador, Patxi López, que ha sido el único que se ha dirigido directamente a la militancia para intentar responder a sus inquietudes. Los otros dos, Susana Díaz y Pedro Sánchez, se han enfrentado en un cuerpo a cuerpo en el que el exsecretario general no ha estado afortunado. La cuestión es que López tiene pocas posibilidades de ganar, una evidencia ante la que se plantea la pregunta obvia: ¿A quién irán a para sus votos cuando los militantes depositen la papeleta el próximo domingo?

Dos temas han polarizado el debate: el diseño territorial y el soberanismo catalán, por una parte, y la abstención que permitió a Mariano Rajoy seguir gobernando pese a todos los escándalos de corrupción que salpican al PP. Por lo que se refiere al primero, Pedro Sánchez no ha sido capaz de enmendar la imagen de improvisación que siempre ha dado y que se ha acrecentado la última semana con la penúltima rectificación de su documento programático. Incluso, se ha llevado algún que otro certero golpe  y no precisamente de su principal adversaria. En cuanto al segundo, el exsecretario general no ha conseguido situar el tema de la abstención vs. corrupción en el centro del debate. Ha sido un lamento recurrente pero no ha quedado claro qué otra alternativa hubiera ofrecido él al país cuando convocó el Comité Federal de octubre no para resolver un problema nacional sino uno personal, como le ha recordado Susana Díaz.

Al final, lo que ha evidenciado el debate es el absoluto enfrentamiento político y personal entre el exlíder del PSOE y la actual presidenta de Andalucía, que no se veían las caras desde ese fatídico Comité Federal del 1 de octubre.

Y eso ha sucedido desde el minuto uno, cuando la candidata ha entrado en materia al afirmar que si con que si con ella al frente de esta formación política “no remonta electoralmente”, se compromete a marcharse “sin hacer ruido y sin romper el partido, porque el PSOE es más importante que los tres que estamos aquí”. Eso significa que asumirá “en primera persona el destino del PSOE”, lo que ha sido una fórmula para introducir uno de las críticas que se le hacen a Sánchez y que él, pese a los datos, se resiste a admitir: su permanencia al frente del partido tras las dos grandes derrotas electorales de 2015 y 2016. Y no solo eso. El PSOE ha sufrido una auténtica sangría de votos en todas las convocatorias electorales, municipales y autonómicas, incluyendo los comicios vascos y gallegos que se celebraron por separado, que han tenido lugar durante el liderazgo de Sánchez.

Pedro Sánchez, por su parte, también ha empezado poniendo el dedo en la llaga: la “frustración” que, según él, vive el socialismo por la abstención que permitió ser presidente de nuevo a Mariano Rajoy. “Rajoy es una manzana podrida”, ha dicho y se ha comprometido a pedir su dimisión si es el próximo líder del partido. Patxi López ha pedido directamente el voto a la militancia, casi como si hubiera confundido el minuto final con el arranque, que es cuando los candidatos exponen sus puntos de vista básicos para fundamentar sus respectivos proyectos. Pero según ha ido avanzando el debate, se ha visto que era el único que interpelaba directamente a los militantes, mientras sus dos compañeros de partido libraban el combate cuerpo a cuerpo.

Derogar la reforma laboral y acabar con la ley mordaza han sido dos de las propuestas que ha presentado López. Los demás no le han quitado la razón, sino que se han sumado a la iniciativa. Pero Díaz ha preferido dirigirse directamente a Pedro Sánchez para reivindicarse como la candidata que gana elecciones frente “a quien llevó al PSOE a las dos derrotas electorales más grandes de la historia” y explicar que la abstención fue una decisión “dolorosa” que hubo que tomar porque las circunstancias así lo requerían. Díaz tampoco ha tardado en introducir el que ha sido el otro gran eje del debate: los bandazos de Sánchez.  “Yo sé lo que quiero hacer con Podemos. Yo quiero ganar a Podemos y al Partido Popular”, ha asegurado y Sánchez ha replicado que no cree que dirigentes territoriales como Javier Lambán y Ximo Puig que han pactado con Podemos se hayan ‘podemizado’ y se ha preguntado si Díaz se ha derechizado por pactar con Ciudadanos en Andalucía.

Este tema le ha brindado a Sánchez una de sus grandes oportunidades, cuando ha acusado a la presidenta andaluza de “faltar a la verdad” por decir que consultó su acuerdo con C’s en Andalucía con el Comité Director del partido. Según ha dicho tirando de documentos que ha mostrado a cámara y a los asistentes, la consulta fue posterior y no previa. Por todo ello, ha alertado de los “riesgos de involución en el discurso democrático” del PSOE, si ella gana las primarias.

Ante el riesgo de que el debate se convirtiera en un cara a cara, Lopez ha interrumpido para lamentar que no merece la pena ntregarse al ejercicio de melancolía de recrear lo que se hizo bien o mal. Ha sido un breve paréntesis porque López, inmediatamente después, le ha dado pie a Díaz para que irrumpiera de nuevo reprochando al exsecretario general sus vaivenes y su falta de definición sobre los pactos con Podemos -Sánchez los ha venido defendiendo durante toda la campaña hasta que la semana pasada, los coordinadores de su documento programático dejaron claro el “rechazo” al acercamiento al partido de Pablo Iglesias-.

También ha reivindicado Sánchez la política de incompatibildiades que él instauró y se ha preguntado si Díaz quiere “revisar” la práctica de “un militante, un voto, un sueldo”. Además, ante las constantes apelaciones de Sánchez para que dijera si es partidaria de las consultas a la militancia -él propone que sean obligatorias las de los acuerdos poselectorales-, Díaz le ha recriminado la destitución de Tomás Gómez como secretario general del PSOE en Madrid y las listas que cambió en Pontevedra, Orense, Palencia y Madrid.

El ‘imaginativo’ esfuerzo de Sánchez y los supuestos cambios de Diaz

En el tema del diseño territorial y el soberanismo catalán, Díaz ha tachado de “imaginativo” el esfuerzo de Sánchez por mutar su defensa de Cataluña-nación por el nuevo concepto de “Cataluña es una nación cultural”. El ex líder se ha tomado la revancha reprochando a la dirigente andaluza supuestos cambios de postura sobre el soberanismo catalán, ante lo que Díaz le ha acusado de “faltar a la verdad”.

Ha empezado Díaz acusando al exsecretario general de tener una visión de España para cada día de la semana e incluso 19, una por cada comunidad y ciudad autónoma. Retomando su crítica sobre los “bandazos” de Sánchez, la presidenta de la Junta de Andalucía le ha recriminado por no tener las ideas claras ni siquiera en cuanto al modelo territorial: “Has entrado y salido de la declaración de Granada, Pedro”. Sánchez ha contraatacado recordando distintas actuaciones y frases de Díaz, como cuando en 2006 votó a favor del Estatut o cuando dijo en 2014 que la soberanía es indivisible pero se puede negociar el término nación.

Del mismo modo, ha dicho que ni el vasco ni el catalán ni el gallego “son acentos”, sino idiomas, y ha invitado a Díaz a reconocer la realidad plurilingüe del país. Para el ex líder socialista, “hay una única soberanía, hay un único Estado, el estado español”, pero es necesario “reforzar y reconocer una mayor pluralidad”. También ha señalado que él defiende “la España nación de naciones” que defendían Felipe González o José Luis Rodríguez Zapatero. Díaz, sencillamente, le ha replicado que miente. López ha apuntalado la posición de la presidenta andaluza propinando un duro golpe a Sánchez. “Pedro, dime qué es una nación”, le ha espetado tras echarle en cara que no sepa de qué está hablando y obligándole a responder como si le estuvieran tomando la lección.

En su empeño por conseguir el ‘cuerpo a cuerpo’ con la política andaluza, el exsecretario general ha reprochado a Díaz que ella sea la candidata favorita de los votantes del PP, mientras que él es el que prefieren los votantes socialistas, según reflejan “abrumadoramente los estudios sociológicos”, según sus palabras. Sánchez estaba citando la encuesta que este domingo publicó el diario ‘El Mundo’. Para ilustrar su idea, ha mostrado unos gráficos, al tiempo que defendía que “al PP hay que hablarle de frente, no de lado y nunca desde abajo”. Y ha asegurado que todas las encuestas señalan que los votantes del PSOE se identifican con el proyecto de izquierdas, coherente y creíble que él demanda”.

Díaz, lejos de amilanarse ante el ataque, ha sido aún más contundente. “Tu problema no soy yo, eres tú”, le dicho a Sánchez y le ha reprochado que trate de “justificarse” en sus diferencias con ella. “Si tu problema fuese yo, el problema habría acabado hace mucho tiempo”, ha asegurado Díaz y ha añadido: “El problema es que de la Ejecutiva sólo quedan siete trabajando contigo; José Luis Rodríguez Zapatero ya no se fía de ti; Felipe González también piensa que lo has engañado”. Por ello, ha insistido: “El problema eres tú y cuando la gente no se fía de ti, deberías hacértelo ver”. Ha sido su forma de responder al reproche de Sánchez de que “le cuestionara diariamente” durante su etapa como secretario general del PSOE.

En varias ocasiones, Sánchez ha tratado de colocar la abstención en el centro del debate ligándola a la corrupción, es decir, vinculando una decisión que él considera errónea con el hecho de que siga gobernando un partido salpicado por múltiples escándalos. Pero apenas ha podido cumplir su objetivo gracias al tándem que frente a este asunto han constituido Díaz y López. A la vista de los “casos de corrupción que se le amontonan al PP”, la abstención socialista en la investidura de Mariano Rajoy fue “el peor de los errores cometidos en los últimos años” por el PSOE, ha asegurado Pedro Sánchez.

La postura de Díaz está clara: los socialistas están en la actual situación porque pese a enfrentarse a un “PP tóxico”, Sánchez condujo al partido al mayor desastre electoral. Y López ha reprochado al exsecretario general que utilice el tema de la abstención para ahondar en la división interna. Lo ha hecho después de que Sánchez presumiera de “coherencia y credibilidad” por haber renunciado al acta de diputado por estar en contra de la abstención del PSOE que permitió gobernar a Rajoy. “Lecciones de coherencia y credibilidad las justas”, ha dicho recordando que actualmente está en el paro. En ese punto, ha reprochado a Patxi López que él no renunciara a su escaño. “La abstención fue un error Patxi, tú podías haber renunciado también al acta”, le ha dicho. “Uno está harto de calificativos de traidores, ratas…”, ha asegurado López, a quien ha seguido la presidenta andaluza para decir que ella no quiere “el voto del insulto”.

Con López, Pedro Sánchez ha utilizado un tono condescendiente con continuas invitaciones para que se sume a su candidatura que desde luego no le ha sentado bien al exlehendakari. Sánchez sostiene que hay una plena coincidencia entre las propuestas de las dos candidaturas con la única diferencia de que su programa es mucho más amplio y está más trabajado. “Si tú no tenías ideas y te ha apropiado de las mías, tú sabrás”, le ha respondido López visiblemente molesto.

Hay un nombre que ha salido a colación en un par de ocasiones y de forma inesperada, el de Irene Lozano, la exdiputada de UPyD que fichó Pedro Sánchez para los primeros puestos de la lista por Madrid para el 20-D desplazando a otros posibles y acreditados candidatos socialistas. Díaz le ha preguntado a Sánchez si, acaso, “no había en Madrid ninguna candidata con mérito y capacidad para ir en la lista en lugar de Lozano”, y ha añadido que muchos en el partido se sintieron “dolidos” por “premiar, a quien nos había insultado, con un escaño en el Congreso de los Diputados”.

En el transcurso del debate, Díaz ha insistido en este tema y ha lamentado que Sánchez “no tenga nada que decir” sobre la inclusión de Lozano. Además, ha reiterado que la elección de Lozano fue una “ocurrencia” que hizo mucho daño. La candidata ha añadido que no quiere que en el PSOE las mujeres sean “intercambiables” y que “unas se sustituyan por otras en función del líder”.

Ya casi al final, Sánchez ha tirado de hemeroteca para acusar a Díaz de torcer la voluntad de las urnas para desalojar a responsables políticos que no son de su agrado. “Susana Díaz ha tenido hasta 32 gestoras”, ha proclamado  basándose en una información periodística con fecha del 3 de octubre de 2016, dos días después del fatídico Comité Federal. “Yo nunca te voy a difamar por lo que diga un medio de derechas porque aspiro también a ser tu secretaria general el próximo 21 de mayo”, le ha replicado Díaz. La información en cuestión era de ‘El Confidencial Digital’ y con el titular ‘Susana Díaz promovió y ganó 32 ‘golpes de Estado’ en agrupaciones del PSOE’ afirmaba que esos eran los casos en los que Susana Díaz, a lo largo de sus años en cargos de responsabilidad del partido, ha logrado disolver a ejecutivas locales. Sus métodos, según la mencionada web, siempre han sido los mismos: “O provocaba la dimisión de la mitad de los dirigentes, como ahora en Ferraz, o directamente montaba una gestora”.