A una semana de las primarias del PSOE, aumenta el nerviosismo en las filas de Díaz ante el avance de Sánchez

La campaña para las primarias del PSOE que se celebrarán el próximo domingo no solo no ha enterrado las opciones del exsecretario general, Pedro Sánchez, sino que parece haberlas consolidado y aumentado. El punto de inflexión fue la presentación de los avales. La escasa diferencia de poco más de 6.000 entre los de la presidenta de la Junta de Andalucía y los de Sánchez dejó en ‘shock’ a los ‘susanistas’, que aún no se han recuperado y que siguen recibiendo malas noticias.

La última es la encuesta publicada por el diario ‘El Mundo’ que  dice que el 52 % de los votantes de PSOE prefiere a Pedro Sánchez como líder del partido, mientras que el 27,1 % de los que declaran haber optado por este partido se decanta por Susana Díaz y un 14,4 % por el exlehendakari Patxi López. De acuerdo con la encuesta, elaborada por Sigma Dos entre el 8 y el 10 de mayo -cuando ya se conocía el número de avales obtenidos por cada uno de los candidatos a las primarias a la secretaría general del PSOE-, las opciones de López en la carrera para liderar el PSOE se han reducido.

El diario apunta que en la encuesta inmediatamente anterior López contaba con el 31,8 % de apoyos de los votantes socialistas, frente al actual 14,4 %. Según la encuesta, esos más de 17 puntos de apoyo perdidos por López se han repartido “casi a partes iguales” entre Sánchez y Díaz.

Esta es la premisa con la que los candidatos afrontan el debate de este lunes, el único que va a permitir confrontar sus posturas, y la última semana de campaña antes de la votación del próximo domingo. Y en los siete días que le quedan Susana Diaz se ha propuesto un cometido prioritario: movilizar al máximo a la militancia para conseguir una participación que rompa por arriba todas las previsiones lo que, según su equipo, la beneficia.

En la recogida de avales, la participación de los militantes, cuyo censo se ha establecido en 187.949. Fue del 66%, una cifra sin precedentes pero insuficiente para los intereses de la presidenta andaluza que se propone llegar al 80% en las primarias. De hecho, las comunidades donde Díaz cosechó menos firmas coinciden con aquellas en las que la participación fue menor, pese a estar dirigidas por algunos de los ‘barones’ que con más entusiasmo han defendido a la candidata. Se trata de la Comunidad Valenciana, donde gobierna Ximo Puig; Extremadura, cuyo presidente es Guillermo Fernández Vara; Castilla La Mancha, gobernada por Emiliano García Page, y Asturias, liderada por Javier Fernández, también presidente de la gestora. Todos estos dirigentes territoriales han unido su destino al de Susana Díaz y de ahí que el equipo de campaña de la andaluza les haya recordado la necesidad de ponerse las pilas para movilizar a sus bases y conseguir que el 21 de mayo se impliquen mucho más de lo que lo han hecho hasta ahora.

Díaz es la primera que está dando un fuerte empujón a su campaña. Este fin de semana ha recorrido territorios donde también hay una importante franja de indecisos: Cataluña, Asturias y Castilla-La Mancha. El martes, tras el debate, presentará su propio documento programático para contraponer al que Sánchez presentó la semana pasada aunque en este caso existe una combinación de morbo y expectación por ver cómo resuelve su candidatura la paradojo de confeccionar un documento de propuestas que se diferencie de la ponencia política que se ha elaborado para el congreso federal con el aval de la gestora y la firma de Eduardo Madina que es, por otra parte, otro estrecho colaborador de Díaz.

Claro que ese morbo + expectación no es nada comparado con el que precede al debate de este lunes. Será la primera vez que Díaz y Sánchez estén cara a cara desde el tumultuoso Comité Federal del 1 de octubre, el que finalizó con la dimisión del exsecretario general. Si el debate es tan tenso y bronco como se espera, cabe la posibilidad de que el candidato que cuenta con menos opciones, Patxi López, se vea favorecido.

Pero no cabe duda de que va a ser un duelo con dos protagonistas, y que cada uno de ellos va a echa mano de todas las bazas con las que cuenta. Díaz alardeará de haber cosechado victorias en las urnas -Sánchez solo se anotó derrotas electorales durante todo el tiempo que fue secretario general-, de su experiencia de Gobierno en Andalucía y de “coherencia” a la hora de “decir lo mismo en todas partes y en todo momento”, frente a un Sánchez cuyos vaivenes ideológicos han vuelto a ponerse de manifiesto en el documento programático con el que concurre a las primaras -Cataluña ya no es una nación a secas sino un “nación cultural- y en las contradicciones de su propio equipo que no se pone de acuerdo sobre si rechazar una futura alianza con Podemos, como defendió José Félix Tezanos en la presentación del programa, o si mantener el objetivo de llegar a un entendimiento con el partido de Pablo Iglesias, como luego defendió José Luis Ábalos, que ejerce de portavoz de Sánchez.

El exsecretario general podrá esgrimir, en cambio, que su coherencia es la de haber dimitido de todos sus cargos para “no traicionar al PSOE permitiendo un gobierno corrupto y antisocial como el de Rajoy” mediante la abstención en la investidura del líder del PP y que es un líder “capaz de adaptarse a la realidad, en vez de ir en dirección contraria”.

Sánchez se autoproclama como el “candidato de la militancia” y defiende que las consultas a las bases de los acuerdos de gobierno deben ser “obligatorias” y que la pérdida de influencia del Comité Federal en favor de éstas es imparable. Eso no significa, según su equipo, que quiera hacer sangre con el Comité Federal de octubre sino que no renuncia a mostrarse hipercrítico con actuaciones recientes del PSOE como son la tan traída y llevada abstención, por no mencionar asuntos más antiguos como la gestión de la crisis por parte del Gobierno de Zapatero y la reforma junto al PP del artículo 135 de la Constitución.

Por último, Patxi López se dirigirá sobre todo a los militantes “hartos de tanta división” en el partido. La suya es la bandera de la “unidad” en un PSOE con dos ejércitos en el que sólo él puede poner fin -dice- a la guerra que les está matando. Aunque “susanistas” y “pedristas” coinciden en que López no tiene espacio en esta campaña, los “patxistas” recuerdan que en 2014 José Antonio Pérez Tapias (que ahora apoya a Sánchez) fue considerado vencedor del debate frente a Pedro Sánchez y Eduardo Madina. Tapias consiguió entonces casi tres veces más votos que avales.

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