Sánchez le gana a Díaz el pulso por la militancia socialista de UGT

Aunque ya no es lo que fue, la doble militancia de muchos miles de socialistas en el PSOE -oficialmente no cuantificados- y en su sindicato hermano, la UGT, ha motivado un pulso interno entre los tres candidatos de primarias para la secretaria general del primer partido de la oposición. Un pulso que todos coinciden en señalar que va ganando Pedro Sánchez frente a Susana Díaz y Patxi López y que, además de votos, le dará prestigio interno de cara a la consulta del próximo día 21 dada la inclinación de la militancia hacia la izquierda.

Para los seguidores del ex secretario general, la demostración de que los sindicalistas del partido están con Sánchez se va a comprobar el próximo día 16 en un acto que ese día va a realizar su candidatura en Madrid contraponiéndolo a la presentación que Díaz tiene previsto hacer en la capital. Según los organizadores, acudirán a escuchar a Sánchez en torno a setecientos sindicalistas, fundamentalmente de UGT, aunque también se sumarán miembros de Comisiones Obreras y otros sindicatos minoritarios.

El equipo de Susana Díaz asegura que el acto de Sánchez estaba previsto para el día 17, pero lo han adelantado en un ejercicio más de contraprogramación “poco elegante”. Pero los sanchistas replican que todos libran la misma batalla de la contraprogramación como pueden. Y hasta ironizan sobre la experiencia política que tienen los candidatos en la materia recordando un refrán castizo: “Toda la vida segando y ahora nos molesta el sol”.

Para los sanchistas, además, una confrontación directa de actos en el día a día pondrá de relieve que van a ganar las primarias. De hecho, Sánchez se han crecido tanto que el viernes, 19 de mayo, el previo a una jornada de reflexión que en las anteriores primarias se respetó pero esta vez no será tal -todos celebrarán otros actos finales de campaña que por razones estratégicas ocultan dónde celebrarán, aunque posiblemente sea en Madrid-, Sánchez ha decidido plantarle cara a Díaz en su propio feudo.

El ex secretario general dará un mitin en Sevilla a la misma hora que la presidenta andaluza celebra su macro acto de cierre de campaña. Y a sólo dos kilómetros de distancia. Ella, en el Muelle de Las Delicias y él en el Muelle de la Sal, junto al puente de Triana.

Contra Toni Ferrer

Los susanistas dejan claro, no obstante, que la dirección de UGT está siendo neutral y a quien culpan de la movilización de los sindicalistas es a Toni Ferrer, quien fue número dos del ex secretario general Cándido Méndez como secretario de Acción Sindical. Méndez simpatiza con Sánchez, como demostró acudiendo a la presentación en Madrid del libro “Los idus de octubre” del también partidario de Sánchez, Josep Borrell. Y no oculta que acudió a un encuentro privado con el ex secretario general tras decidir presentarse a las primarias al que también acudieron el propio Toni Ferrer, el ex responsable de Política Internacional de UGT, Manuel Bonmati, y el ex secretario de la Escuela “Julián Besteiro”, José Manzanares.

Pero a quien los susanistas reprochan haberse volcado en la movilización de militantes socialistas de UGT es a Ferrer. De hecho, Sánchez incluyó a Ferrer en su equipo económico junto a Manu Escudero, la exministra Cristina Narbona o el experto en energía Jorge Fabra, miembro del grupo de Economistas frente a la Crisis) y el exconsejero balear de Economía, Carles Manera. El sindicalista ha colaborado con ellos en la elaboración del documento programático de Sánchez titulado “Por una nueva socialdemocracia”.

Oficialmente, la dirección de UGT, con el nuevo secretario general Josep María Álvarez a la cabeza, se ha declarado neutral aunque las simpatías del nuevo líder ugetista se inclinen por Sánchez, quien le apoyó cuando se enfrentó al candidato oficialista Miguel Ángel Cilleros tras la retirada de Cándido Méndez. Siendo todavía secretario general, Sánchez, junto al presidente catalán Carles Puigdemont, fue de los primeros en felicitarle.

Las relaciones de Álvarez con la presidenta andaluza, en cambio, apenas existen. Y sus allegados afirman que su neutralidad es obligada, dado su cargo y la necesidad de llevarse bien con el PSOE, porque tiene una espina clavada desde que la Gestora negoció con el Gobierno la subida de un 8% del Salario Mínimo Interprofesional sin contar con el sindicato.

El Grupo Ateneo

La animadversión hacia Ferrer tiene más raíces. Fue uno de los promotores, en noviembre del año pasado, del Grupo Ateneo del PSOE, al que se incorporaron una treintena de socialistas, sobre todo de ugetistas, de todas las Comunidades Autónomas, entre los que se encontraban  Roberto Tornamira (ex secretario general de la Federación de Servicios UGT Madrid), Antonio Herranz (UGT Aragón) y José Antonio Iniesta (de UGT-Catalunya y militante del PSC).

Ese grupo nacido en el Ateneo madrileño, escribió una carta significativa a Patxi López a primeros de marzo pasado, cuando no se conocían los avales de cada cual, en la que se pedía que sumase fuerzas con Sánchez para el próximo Congreso de junio. En la misiva emplazaban a que ambos “junten y unan sus fuerzas con un objetivo común, lograr ganar las primarias para conseguir un PSOE de izquierdas, coherente, creíble y autónomo”.

En esta batalla por los sindicalistas, el tercer candidato a las primarias, Patxi López, también cuenta con apoyos en UGT. Son los heredados de los tiempos en que su padre, el sindicalista Eduardo López Albizu, formaba parte del núcleo dirigente del PSOE de Vizcaya junto al histórico Nicolás Redondo. Pero, pese a la simpatía personal que le muestran, las ayudas son escasas.