El PP espera la dimisión de Esperanza Aguirre tras la entrada en prisión de Ignacio González

La trama descubierta permitirá aflorar numerosos escándalos de contratos públicos de la Comunidad de Madrid, además de Gurtel y Púnica, bajo el mandato de la expresidenta regional

En el Partido Popular y en el conjunto de la ciudadanía madrileña se espera la dimisión de Esperanza Aguirre tras el ingreso en prisión del que fuera presidente de la Comunidad de Madrid y su brazo derecho en sus ocho años al frente de dicha Comunidad (su ‘brazo izquierdo’ era Francisco Granados que también está en la cárcel).

González ya ha pasado su primera noche en la cárcel madrileña de Soto del Real a donde llegó conducido por la Guardia Civil por la orden del juez Eloy Velasco de la Audiencia Nacional que lo acusa de delitos de organización criminal, malversación, prevaricación y falsificación de documentos, así como de ser el máximo responsable de una trama que utilizó para su enriquecimiento personal y el de su familia y amigos, amen de para la financiación de las campaña electoral del PP.

Y todo ello utilizando empresas públicas y concesiones fraudulentas de contratos públicos de la Comunidad de Madrid –que pueden llegar a ser decenas o mas de cien a medida que se prolongue la investigación- y ahí incluido de especial manera el Canal de Isabel II, convertido en el centro de operaciones corruptas de Ignacio González que presidió esa entidad durante muchos años y la controló desde la presidencia de la Comunidad de Madrid.

Y han sido las inversiones fraudulentas de la filial latinoamericana del Canal de Isabel II, Inassa, dirigida por el intimo colaborador de Ignacio González Edmundo Rodríguez Sobrino, la causa del escándalo tras la denuncia presentada por el Gobierno de Cristina Cifuentes ante la UCO y la fiscalía anticorrupción.

Y de manera concreta y como primer asunto que implica a la trama de González está la compra por 23,3 millones de euros de una compañía en Brasil (Emissao) que no valía ni 10 millones a través de paraísos fiscales, sin cobertura legal o control de Hacienda y sin las auditorías pertinentes sobre el valor de la empresa. Lo que conduce a pensar que González, Rodríguez Sobrino (hasta hace poco Consejero Delegado del diario La Razón) y los propietarios brasileños de dicha empresa se han repartido un enorme botín tan solo en esa operación que no es la única como pronto se sabrá.

Asimismo este siniestro personaje que es González –por quien ponía la mano en el fuego Aguirre, a pesar de las múltiples advertencias que se le hicieron a la anterior presidenta de la Comunidad de Madrid- tiene implicados y bajo investigación a su hermano Pablo González, por mas escándalos en la empresa pública Mercasa, a su cuñado, su esposa e incluso a su padre de 92 años –que está en arresto domiciliario- al que habrían utilizado los hermanos para blanquear dinero.

Al margen de todo esto de la trama latinoamericana figuran un sin fin de sospechas de contratos públicos de la Comunidad madrileña cuyos comités de adjudicación controla González, en el que se ha incluido el tren de Navalcarnero por el que presuntamente González recibió en una cuenta en Suiza 1,4 millones de euros (según otras fuentes había pedido 4 millones por la concesión).

Un asunto en el que se ha visto implicado el consejero de OHL y amigo íntimo de González, Javier López Madrid, que eludió la cárcel por pago de una fianza de 100.000 euros, y que constituye un solo capítulo sobre la enorme serie de irregularidades detectadas en la Comunidad de Madrid bajo la presidencia de Esperan Aguirre donde figuran todas las relativas al caso Gurtel y Púnica que ha llevado a prisión a otro de los vicepresidentes en tiempos de Aguirre, Francisco Granados.

Asimismo en la investigación abierta a González ha aparecido también el nombre del ex ministro Eduardo Zaplana como presunto implicado en un proyecto de blanqueo de dinero en Latinoamérica, y se espera que aparezcan otros personajes como Ildefonso de Miguel, así como una trama de corrupciones donde aparecen medios de comunicación afines a Aguirre y al PP de Madrid.

RELACIONADO