Trump permite a los estados retirar fondos a las clínicas que practican abortos

El presidente Donald Trump ha firmado una nueva legislación que permitirá a los estados negar dinero federal a organizaciones de la organización federal de planificación familiar Planned Parenthood y a otro centros que practiquen abortos. La acción de Trump derriba una regla, firmada poco antes de que el presidente Barack Obama dejara el cargo en enero, que impedía a los estados bloquear el dinero. Esta es la última regulación de Obama que Trump ha anulado.

Acabar con esta prohibición también da a los republicanos ya los grupos antiaborto una victoria después de que los republicanos de la Cámara no lograran llegar a un acuerdo el mes pasado sobre un proyecto de ley que habían buscado durante años para reformar el sistema de salud. El fracasado proyecto de ley de la Cámara de Diputados, que apoyó Trump, habría bloqueado el dinero federal para Planned Parenthood durante un año, además de suprimir parte de la ley de salud de 2010 de Obama, el famoso Obamacare.

La ley federal ya prohibía que el gobierno fianciara estas clínicas con dinero federal, excepto en casos de violación o incesto, o para salvar la vida de una mujer.

La norma tumbada por Trump exigía que los gobiernos estatales y locales distribuyeran fondos federales para servicios de planificación familiar, incluyendo anticoncepción, enfermedades de transmisión sexual, fertilidad, cuidado del embarazo y exámenes de detección de cáncer de mama y de cuello uterino, a proveedores de salud calificados, sin importar si realizaban abortos o no.

Demócratas y defensores de los derechos al aborto han afirmado que esta decisión representa un ataque contra las mujeres.

Seema Verma, que supervisa Medicare y Medicaid, dijo después de que Trump firmara el proyecto de ley que la administración quiere que los estados decidan lo que es mejor para ellos y las personas a quienes sirven.

Marjorie Dannenfelser, presidenta del grupo contra el aborto Susan B. Anthony List, dijo que el cambio llevará a una mejor atención para las mujeres y las niñas y que la ley “simplemente asegura que los estados no están obligados a financiar el negocio del aborto con dólares de los contribuyentes”.

Por el contrario, Stephanie Schriock, presidenta de la Emily’s List, organización que apoya a las candidatas demócratas con cargos públicos que apoyan el aborto, dijo que el proyecto de ley es otro ejemplo de políticos atacando los derechos de las mujeres y haciendo más difícil que los menos afortunados reciban atención médica. “No lo toleraremos”, dijo.

Dawn Laguens, vicepresidenta ejecutiva de Planned Parenthood Federation of America, dijo que la administración debe basarse en el progreso que se ha hecho “en lugar de promulgar políticas que nos llevan hacia atrás”.