Un exdirectivo de Ferrovial niega los pagos a CDC pero admite que Millet tenía 'contactos'

El exdirectivo de Ferrovial Pedro Buenaventura ha negado hoy "rotundamente" que los millonarios patrocinios de la constructora al Palau de la Música ocultaran comisiones a CDC, pero ha admitido ser consciente de que Fèlix Millet tenía "contactos" en la Generalitat para la adjudicación de obra pública.

Buenaventura, que ha aceptado declarar a todas las partes del juicio del saqueo del Palau de la Música excepto a la acusación popular, ha reconocido que Ferrovial aumentó sus aportaciones a la entidad cultural para darse a conocer en Cataluña, lo que le permitió que en siete años la constructora pasara a facturar de cero a 200 millones en esta comunidad. En 10 años Ferrovial pagó en el Palau de la Música en concepto de patrocinios diez millones trescientos mil euros. Pero el exdirectivo de Ferrovial no ha sabido explicar por qué el año 2002 el dinero que aportó la empresa al Palau se triplicó, pasando de 661.000 euros a 1.878.000.

"Rotundamente no", ha respondido el exdirectivo cuando el fiscal le ha preguntado si las millonarias aportaciones al Palau enmascaraban pagos ilícitos a CDC a cambio de adjudicaciones de obras públicas como la Ciudad de la Justicia o la línea 9 del metro. El fiscal, Emilio Sánchez Ulled, le ha preguntado directamente si se reunió con Daniel Osàcar. Y la respuesta ha sido rotunda: "Categóricamente, nunca he tenido ninguna reunión ni ninguna conversación".

El exdirectivo, asimismo, ha dicho no tener explicación a varias cartas incautadas en el Palau de la Música -que tienen como destinatario o remitente a Ferrovial- y en las que figuran expresiones como "esfuerzo", "presión para las adjudicaciones" o alusiones a licitaciones de obras públicas.

Buenaventura ha justificado que se reuniera a menudo con el expresidente del Palau de la Música por los "problemas" que a su parecer estaban provocando las obras de reforma de la entidad, que subvencionaba Ferrovial, y ha admitido que su predecesor en el cargo, Rafael Puig-Pey, le había dicho que Millet podía tener "contactos en la Generalitat".