Madrid rememora el 11-M con heridas abiertas y dudas sobre la investigación

Cifuentes y Carmena presidirán los actos en homenaje a los 192 muertos y más de un millar de heridos, con las asociaciones de víctimas de nuevo divididas

España conmemora este sábado uno de los episodios más tristes de las últimas décadas. Madrid recordará a las víctimas de los atentados del 11-M en el decimotercer aniversario de una tragedia que mantiene aún muchas heridas abiertas y dudas sobre la investigación. El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, ha pedido en los últimos días "dejar de andar con elucubraciones" y ceñirse al dictamen de la justicia en este caso, después de que hayan aparecido nuevos testimonios que cuestionan la labor de las fuerzas de seguridad. Elucubraciones aparte, las instituciones volverán a unirse para recordar a los 192 muertos, más de 250 heridos de gravedad -algunos con graves secuelas de por vida- y más de mil heridos leves.

Los relojes se pararon a las 7.20 del 11 de marzo de 2004, cuando comenzó el terror en cuatro trenes de la línea C-7 que cubren el trayecto entre Alcalá de Henares y la capital. Un total de diez bombas estallaron en las estaciones de Santa Eugenia, El Pozo y Atocha y a la altura de la calle Téllez para provocar "la mayor concentración de pena y pánico que se puede concebir", según las palabras del director de Emergencias Madrid, el doctor Alfonso del Álamo, que acaba de publicar '11-M. El honor de servir'.

Fueron días -no sólo aquel jueves maldito, sino también los siguientes, hasta que los responsables se hicieron estallar en un piso de Leganés- en los que Madrid, una ciudad que se creía habituada a la barbarie del terrorismo por culpa de ETA, pasó de la estupefacción al miedo, pasando por la solidaridad que se vivió desde el primer momento. Del Álamo recuerda especialmente "la irrealidad", "la sensación de estar en un espacio onírico" y sobre todo "el gran silencio" en la estación de Atocha poco después de la explosión de uno de los trenes, a pesar de que había decenas de sanitarios, policías y heridos graves.

También denomina como un "océano del dolor" el pabellón 6 del Ifema, donde se reunieron los cadáveres para que fueran identificados por las familias y hacerles las autopsias. Allí se concentraron padres, hermanos, amigos y psicólogos, muchos psicólogos, que comenzaron a trabajar en un largo duelo.

Las dudas creadas en torno a la autoría del atentado, con la versión inicial del Gobierno de José María Aznar y la extensión durante años por parte de algunos medios de comunicación que se resisten a desvincular a ETA de la tragedia, tampoco ayudan a las víctimas.

El responsable de la Unidad Central de Información Exterior (UCIE) de la Policía, Rafael Gómez Menor, que fue quien permitió localizar a los responsables en un piso de la calle Carmena Martín Gaite de Leganés, ha desvelado ahora que ya conocía a Jamal Zougam, encarcelado como autor material de los atentados, pero que le impidieron detenerle antes. “He estado detrás de él y si no le he detenido es porque me han frenado. Me decían: creo que no tienes pruebas suficientes", ha desvelado este viernes en la Cadena Ser.

Gómez Menor, con 20 años de experiencia en terrorismo yihadista, ha explicado que reconoció el número de Said Berraj, otro de los autores materiales, en un extenso listado de teléfonos y que ese dato les permitió presentarse en Leganés, llamar al telefonillo de la vivienda y que, tras una breve contestación en árabe, no obtuvieron respuesta de sus moradores hasta que comenzaron a disparar por la ventana dos horas después.

“Empezaron a pegar tiros desde la ventana. Ese momento fue la confirmación de que habíamos llegado al piso de los terroristas. Recuerdo cómo empezamos a chillar y a gritar. Fue algo increíble”, ha narrado.

Zoido: "El relato es el que es"

Las palabras del responsable de la policía, que hace trece años desvinculó a ETA de la tragedia en su comparecencia en la comisión del 11-M, no hacen más que echar leña a un fuego que el ministro Zoido quiere apagar. "El relato es el que es", dijo el responsable de Interior este jueves en la inauguración de la exposición 'Once de marzo' en la capilla de San Ildefonso de la Universidad de Alcalá de Henares, una localidad muy castigada por los atentados.

Durante su intervención y aunque no se refirió explícitamente a los informes policiales sobre el 11-M elaborados por un equipo de agentes a las órdenes del exdirector adjunto operativo Eugenio Pino, dejó claro que el relato que debe prevalecer es el que existe, el de la "verdad y la justicia".

La Fiscalía de la Audiencia Nacional rechazó el pasado 20 de febrero reabrir la investigación sobre los atentados tras estudiar el texto de la desaparecida Brigada de Análisis y Revisión de Casos (BARC), cuya existencia había desvelado Eugenio Pino días antes en una entrevista publicada por El Mundo. La Fiscalía consideró que el mismo, que se limita a analizar los protocolos de actuación de la Policía Nacional, “no contiene ningún dato, indicio o elemento incriminatorio nuevo y/o distinto de los ya incorporados en su día al procedimiento judicial”.

El golpe que supuso para las fuerzas de seguridad y los servicios de inteligencia no haber previsto un ataque de tal magnitud ha marcado un antes y un después del 11-M y ha convertido a España en un país a la cabeza en lo que a prevención del terrorismo yihadista se refiere. También los protocolos sanitarios se han mejorado, pero de esto no será de lo que se acuerden este sábado los familiares de las víctimas mortales y aquellos que aún reviven el horror de haberlo vivido en primera persona.

La presidenta de la Comunidad, Cristina Cifuentes, y la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, acudirán juntas a los diversos actos previstos, una unidad que, un año más, no se da entre las asociaciones de víctimas. A las 9.00 horas, ante la fachada de la Real Casa de Correos, Cifuentes presidirá un acto solemne durante el cual colocará una corona de laurel ante la placa que recuerda a las víctimas.

Tras este acto, al que también acudirá Carmena, ambas dirigentes acudirán a la estación de Atocha, donde los sindicatos UGT y CC.OO, la Unión de Actores y la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo recuerdan todos los años a los fallecidos en los trenes hace trece años.

A las 12.00 horas, el Bosque del Recuerdo del Parque del Retiro acogerá el acto de conmemoración del Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo, con un recuerdo especial a las víctimas del 11 de marzo, que cada año celebra la Asociación de Víctimas del Terrorismo.

Ya por la tarde, a las 18.00 y a las 19.00 horas, respectivamente, la presidenta regional y la alcaldesa asistirán a los actos que convoca la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo junto a la Asociación de Vecinos La Colmena en la estación de Santa Eugenia y junto a la Asociación de Vecinos Pozo del Tío ante el Monumento erigido en El Pozo.

En total 193 personas de 17 nacionalidades distintas -la española la más numerosa (143 víctimas)- perdieron la vida en los atentados perpetrados por Al Qaeda: 34 perecieron en el tren que explotó en la estación de Atocha; 63 frente a su paso por la calle Téllez; 65 en el de la estación del Pozo; 14 en el que estaba en la estación de Santa Eugenia y 16 en diferentes hospitales, la última murió en 2014 tras permanecer en coma diez años.

A las 192 víctimas se sumó el policía del GEO Francisco Javier Torronteras tres semanas después, el 3 de abril de 2004, como resultado de las heridas sufridas cuando siete miembros del comando islamista autor de la masacre se suicidaron utilizando los explosivos que almacenaban en un piso de Leganés.