Ciudadanos retira su apoyo al presidente de Murcia e inicia contactos con el PSOE

Ciudadanos ha retirado hoy su apoyo al PP para la gobernabilidad de la región de Murcia ante la negativa de dimitir del presidente, Pedro Antonio Sánchez, investigado en el caso Auditorio. El secretario general de Cs en Murcia, Miguel Sánchez, ha hecho hoy este anuncio tras la reunión de una hora mantenida con Pedro Antonio Sánchez en el Palacio Aguirre de Cartagena, sede del ejecutivo murciano en la ciudad portuaria.

murcia-DSánchez ha adelantado que su grupo iniciará contactos ahora con el PSOE, la segunda fuerza en el Parlamento regional, visto que el presidente “se ha enrocado y atornillado al sillón”. En palabras del dirigente del partido naranja, es el Partido Popular el que ha roto el pacto de investidura. Eso es así porque, tal y como ha recordado, “el punto uno de nuestro acuerdo (el pacto de investidura firmado en julio de 2015 que permitió que Pedro Antonio Sánchez accediera a la presidencia) era que el líder regional del PP se comprometía a dimitir en caso de ser imputado por corrupción”. Y esa hipótesis ya se ha hecho realidad.

Miguel Sánchez considera que el presidente “debe marcharse” porque se trata de una condición “innegociable” para mantener vigente su pacto de investiduray ha lamentado que el PP ponga “excusas de mal pagador diciendo que el presidente no está imputado”. De hecho, el PP ha jugado con el cambio de terminología en la Ley de Enjuiciamiento Criminal -“investigado” por “imputado”- para negar la situación procesal de Pedro Antonio Sánchez que, se llame como se llame, es la misma.

El pacto entre el PP y Ciudadanos se tambalea desde hace días por la implicación del político popular en un escándalo de corrupción por el que ha sido imputado. Se trata del ‘caso Auditorio’, por el que tendrá que acudir a declarar ante el juez el próximo lunes, 6 de marzo. Desde entonces, el partido de Albert Rivera ha reclamado la dimisión del presidente murciano pero sin concretar qué armas está dispuesto a utilizar para forzarla.

“Los cuatro escaños de Ciudanos en la Región no estamos dispuestos a permitir esta situación”, ha proclamado este jueves Miguel Sánchez al tiempo que anunciaba la apertura de contactos con los socialistas. Pero, una vez más, ha eludido concretar qué pasos está dispuesto a dar. Preguntado por una posible moción de censura, su respuesta ha sido: “No se descarta nada”.

La cuestión es que con los Presupuestos de la región ya aprobados, a Ciudadanos no le quedan más opciones para exigir su dimisión que apoyar una moción de censura de la mano del PSOE y Podemos para derrocar al PP con un Gobierno alternativo sustentado por tres fuerzas políticas. Pedro Antonio Sánchez se quedó a un único escaño de la mayoría absoluta. De sus 45 diputados, 22 son del PP, 13 del PSOE, 6 de Podemos y 4 de C’s. Por eso, solo con la alianza de los tres grupos de oposición sería factible desalojar a los populares del poder.

El problema es que a Ciudadanos no le hace ni pizca de gracia tener que unir sus fuerzas con las de Podemos, motivo por el que su mejor opción hasta ahora era que el presidente murciano diera paso a otro candidato de su partido. Una solución que no se va a producir, al menos de momento, y que refuerza la alternativa de la moción de censura con respaldo de las tres fuerzas de la oposición como la única viable.

A Miguel Sánchez se le ha preguntado por la posibilidad de una vuelta atrás si el lunes, después de declarar ante el juez, se archiva la causa contra Pedro Antonio Sánchez. Ha contestado que ya es una “cuestión de cumplir su palabra, y Pedro Antonio Sánchez ha traicionado la confianza de todos los murcianos.” “El presidente está imputado. De eso no cabe ninguna duda. Y esto no se trata de una cuestión administrativa, que nadie se engañe. Está imputado por delitos relacionados con corrupción política”, ha añadido.

La portavoz del Gobierno murciano, Noelia Arroyo, ha negado por su parte que el presidente se esté planteando un paso a un lado. “Pedro Antonio Sánchez solo se plantea declarar el próximo lunes, y va a poder dar todas las explicaciones pertinentes en sede judicial”, ha dicho. Arroyo ha pedido a Ciudadanos que reflexione ya que, a su juicio, está aplicando distintas varas de medir en comunidades y ayuntamientos donde se gobierna con su apoyo. La portavoz ha preguntado por qué Ciudadanos mantiene en sus cargos “al alcalde de Granada y a consejeros de la Junta de Andalucía” y aquí (en Murcia)  no utiliza “para mantener a Pedro Antonio Sánchez” el mismo criterio “que vale en otros territorios de la geografía nacional, mientras sigue cumpliendo el pacto de gobernabilidad en lo que es importante para la Región”. “No pongamos en riesgo los avances” conseguidos, ha pedido, tras pintar un idílico panorama de recuperación económica, creación de empleo, bajada de impuestos y mejora de la Ley de Dependencia.

La argumentación de Arroyo se sustenta en las contradicciones de Ciudadanos, que encabezó su pacto de investidura en Murcia con el punto en el que se reclama la dimisión inmediata del cargo que resulte imputado por corrupción, mientras en el Congreso acaba de presentar la proposición de ley de lucha integral contra la corrupción en la que se fije la “inhabilitación o suspensión de cargo público desde que sea firme la resolución que acuerde la apertura del juicio oral o el procesamiento”.

Fuentes del PP nacional, mientra tanto, aseguran que el partido mantiene su apoyo al jefe del Ejecutivo autonómico y que la posición de ‘Génova’ es “aguantar”, covencidas como están de que Ciudadanos no se sumará a la moción de censura del PSOE y Podemos. La dirección nacional del partido se escuda en que no estamos ante un caso de corrupción ya que Sánchez no se ha enriquecido ni ha metido la mano en la caja, y en que una cosa es el pacto alcanzado con C’s para la investidura de Mariano Rajoy y otra muy distinta el acuerdo regional. Albert Rivera lamenta que las cosas sigan estancadas en ese punto:

Pedro Antonio Sánchez declarará el próximo lunes como imputado por presuntos delitos de prevaricación, malversación, fraude y falsedad en documento público por el caso del auditorio de Puerto Lumbreras, localidad de la que fue alcalde entre 2003 y 2013. El varapalo judicial se suma al escándalo generado por la decisión del Fiscal General del Estado de no imputarlo por otro escándalo -Púnica-, frente al criterio de las dos fiscales del caso, Carmen García Cerdá y Teresa Gálvez, que creen que sí había base para ello. La relación de Sánchez con Púnica nace, precisamente, de la primera causa por haber sondeado la posibilidad de contratar a uno de los empresarios de la trama para que mejorara su imagen on line tras verse envuelto en el ‘caso Auditorio’. La oposición en el Congreso de los Diputados ve detrás de la decisión de no imputarlo por ese motivo posibles presiones del Partido Popular.

Sánchez se queja de ser víctima de una supuesta persecución de los partidos de la oposición, especialmente del PSOE, que acosaría con demandas a falta de herramientas mejoras para derribarle. El número de esas demandas oscila entre 14 y 18 según el dirigente del PP al que se le pregunte pero la unanimidad es total cuando se describe su destino final. Todas ellas habrían acabado archivadas. Parece que ni son tantas, ni el resultado de su tramitación haya sido siempre el archivo. Algunas siguen abiertas, otras están prescritas, las hay que se repiten en el litado que manejan los ‘populares’ y otras se deben a reclamaciones electorales de carácter menor.

En cualquier caso, Pedro Antonio Sánchez aspira a suceder a Ramón Luis Valcárcel como líder del PP de Murcia a partir del 18 de marzo, fecha en la que está previsto que se celebre su congreso. Génova lo ve “lógico” porque, según alega, Sánchez tiene el respaldo de los afiliados -es el “único candidato” con 5.000 avales- y hasta ahora “ningún problema legal”.

 

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