Rajoy, dispuesto a hablar con Puigdemont “de los problemas reales de los catalanes”

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha ratificado este lunes su disposición al diálogo con Cataluña pero para hablar solamente de los problemas reales de los ciudadanos de esa comunidad, no para celebrar un referéndum, para "liquidar la soberanía nacional" o para incumplir la ley. Rajoy ha reiterado ese planteamiento en la conferencia de prensa que ha ofrecido junto a François Hollande al término de la XXV cumbre bilateral, en la que, según ha explicado el presidente francés, no han hablado sobre Cataluña "porque -ha dicho- no teníamos que hablar de ello".

El jefe del Ejecutivo ha sido preguntado por las informaciones en las que se apunta la posibilidad de una nueva vía de diálogo entre el Gobierno central y el de la Generalitat y si está habiendo algún contacto que no se conozca entre ambas partes.

Ante ello, ha recalcado el mensaje que viene lanzando ante la apuesta soberanista en Cataluña, consistente en que sigue teniendo la mano tendida para hablar con el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont. Pero ha aclarado que su intención es abordar “los problemas reales de los ciudadanos”, como pueden ser, ha citado como ejemplo, las infraestructuras o la dependencia.

En ese momento ha criticado la ausencia de Puigdemont de la Conferencia de Presidentes al considerar que en ella se habló de asuntos que les incumbe a todos los españoles, incluidos los catalanes, como la financiación o la demografía. “De eso quiero hablar, y de infraestructuras, de inversiones, de lo que importa de verdad a la gente”, ha insistido.

Si esa es su primera prioridad, la segunda ha dicho que es que las instituciones que representan al conjunto de los ciudadanos, los representen a cien por cien. Algo que considera que no ocurre en Cataluña, porque cree que “al servicio de una ideología, el independentismo”, se está dividiendo a la sociedad catalana.

En ese contexto, ha advertido, en alusión a la CUP, de los riesgos de dejar en manos de una fuerza “radical y extremista” el gobierno de la Generalitat y que sea la que pueda “nombrar quitar presidentes”. “Eso es muy malo para la salud democrática de las instituciones y de Cataluña“, ha añadido antes de considerar que evitar que eso ocurra es su tercera prioridad. Por eso, está dispuesto a hablar sobre esas tres prioridades, pero no para decidir cómo se incumple conjuntamente la ley.

Puigdemont reclama ‘propuestas concretas’

Por su parte, Puigdemont ha recalcado este lunes al Gobierno que “el diálogo se hace a partir de propuestas concretas” y ha remarcado que la Generalitat tiene “una, clara, reiterada y avalada por la ciudadanía”, en alusión al referéndum. “El diálogo se hace a partir de propuestas concretas; nosotros tenemos una, clara, reiterada y avalada por la ciudadanía. Si quieren hablar de propuestas, nosotros tenemos una para hablar; si hay alguna otra que no conocemos, que la pongan sobre la mesa”, ha subrayado el presidente catalán.

Puigdemont ha aprovechado la visita a Francia para conceder una entrevista a France 3TV Occitanie, en la que ha subrayado que el Estado “debe escuchar” las demandas de Cataluña porque “el proceso -soberanista- existe y es real, no es una cosa artificial”.

El presidente catalán ha reiterado que la Generalitat quiere acordar el referéndum con el Estado para poder celebrarlo como muy tarde en septiembre.

En Toulouse, Puigdemont ha mantenido una reunión con la patronal MEDEF Occitanie (Mouvement des Enterprises de France), a los que ha garantizado que el hipotético Estado catalán estará comprometido con “las reglas de juego de la Unión Europea”.

“Tenemos el máximo interés en hacer las cosas bien y la transición jurídica hacia el Estado independiente se hará con el máximo respeto a los compromisos jurídicos y los acuerdos internacionales”, ha afirmado para tranquilizar a los empresarios. Así, Puigdemont ha asegurado que “los 7 millones de catalanes continuarán siendo ciudadanos de la UE” en caso de independencia.

El presidente catalán, según un comunicado de la Generalitat, ha coincidido con los empresarios en reclamar el Corredor del Mediterráneo, una conexión ferroviaria que es un “clamor” y cuya situación “ralla el absurdo”.

En su segundo día de visita oficial a Occitania, Puigdemont se ha reunido también con el alcalde de Toulouse, Jean-Luc Moudenc.