Trump cumple un ‘mes negro’ en la Casa Blanca provocando un conflicto con Suecia

Protestas en la calle, dimisiones en su recién estrenado gabinete, enfrentamientos con los espías y con los jueces, una abierta hostilidad con la prensa y conflictos con otros líderes internacionales son las señas de identidad del primer mes del nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desde que asumió el cargo.

La conmemoración de la fecha no ha desmerecido respecto a las semanas que la han precedido. El sábado, Trump se montó un mitin para ser aclamado por sus seguidores en un hangar del aeropuerto de Melbourne (Florida). Su discurso no aportó nada nuevo al margen de los consabidos ataques a la prensa, -“los medios son en gran parte culpables de la corrupción del sistema”-, y a los jueces que le frenan su orden islamófoba, a los que les dijo que tienen menos formación que un estudiante de bachillerato.

Visto con los ojos de un observador externo, el mes de Trump en la Casa Blanca ha sido un absoluto desastre. Él, sin embargo, intenta contrarrestar esa impresión afirmando que son los informadores los que dan una versión distorsionada de la realidad y los que mienten descaradamente. Por eso, le gusta recurrir a este tipo de actos con sus incondicionales para contar “la verdad” que, obviamente, es “su verdad”.

La dimisión del consejero de seguridad, Michael Flynn, en un tiempo récord desde su nombramiento y el terremoto que ha provocado en la relación entre el presidente y las agencias de Inteligencia también formarían parte, según él, de ese “falseamiento de la realidad”.

Pero, a Trump le molesta especialmente que los medios no secunden su filosofía de “hechos alternativos” o “dimensión paralela” informando de una supuesta oleada de ataques terroristas que por lo visto afecta a todos los países europeos y que se manifiesta un día sí y otro también, sin que la opinión pública se entere porque la prensa se ha empeñado en acallarlos. En ese contexto, Trump sí que lanzó una verdadera “bomba” en su mitin de Florida cuando relacionó el atentado yihadista contra un mercadillo de Navidad en Berlín, donde murieron 12 personas, con un hipotético acto parecido en Suecia.

"¿Suecia? ¿Un ataque terrorista? ¿Qué se ha fumado?", ha escrito el exprimer ministro del país Carl Bildt en Twitter.

Además, el ministerio de Asuntos Exteriores sueco ha pedido al departamento de Estado de EEUU una explicación acerca de las palabras de Trump. Concretamente, la embajada sueca en Washington se ha puesto en contacto con el departamento de Estado estadounidense para aclarar a qué presunto atentado terrorista se refería Trump, según informa en su edición digital el diario sueco "Aftonbladet".

El presidente estadounidense mencionó otros ataques, como los de Bruselas o Niza, para reflexionar, a continuación: "Suecia, ¿quién lo iba a creer", en un intento de destacar que se trata de un país aparentemente seguro y que nadie está a salvo de la amenaza que él pretende combatir de todas las formas posibles. Por eso, también dedicó a los jueces algún que otro “cariñoso” mensaje, reiterando que son ellos los que han puesto en peligro la seguridad de Estados Unidos por oponerse a sus restricciones a la entrada de refugiados y de nacionales de siete países musulmanes. Como su decreto migratorio ha sido frenado por la justicia, promete uno nuevo, corregido y posiblemente aumentado, para esta próxima semana.

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