Trump dice que va a ‘arreglar los problemas que tiene el mundo’ tras abroncar a otros mandatarios

Ni las críticas ni las protestas hacen mella en el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Más bien al contrario, todas las manifestaciones de disconformidad con sus políticas parecen reforzar los objetivos que se marcó durante la campaña electoral, por muy extremos que fueran. La orden para construir el muro con México ya está firmada y ese no es el único país con el que el nuevo inquilino de la Casa Blanca ha tenido problemas. Lo último que se ha sabido es que le colgó el teléfono al primer ministro de Australia. Su justificación, no puede ser más simple: "El mundo tiene problemas, pero vamos a arreglarlos, ¿ok? Eso es lo que yo hago, arreglo cosas”.

trump-dEso es lo que ha dicho Donald Trump este jueves en el en el desayuno Nacional de Oración, un acto que mezcla política y religión, y que se celebra tradicionalmente en Washington el primer jueves de febrero. El problema es que en esa huida hacia delante que ha emprendido la realidad se mezcla con la ficción y también circulan noticias que no son ciertas pero sí verosímiles.

Hace unas horas, la agencia de noticias Associated Press (AP) en español informaba de que Trump había amenazado con mandar tropas a México para “detener a los ‘bad hombres’” (no dejaba claro si se trataba de narcotraficantes, inmigrantes o ambos) debido al pésimo desempeño del Ejército mexicano frente a esa doble problemática. La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México ha tenido que salir a desmentirlo a través de Claudia Algorri Guzmán, directora de Comunicación del organismo, en la cuenta de Twitter @SRE_mx:

En otros tuits, se reconocen las diferencias entre ambos mandatarios que se pusieron de manifiesto en la conversación telefónica que ambos mantuvieron la semana pasada, pero se añade que “a pesar de las divergencias, ambos mandatarios reiteraron su deseo de mantener el diálogo para lograr acuerdos entre México y EUA”.

Entre esas divergencias, una de las principales es sin duda la pretensión de Trump de que sea México quien pague su muro fronterizo. Y para que las autoridades mexicanas no puedan escaquearse, la solución que avanzó el portavoz del presidente, Sean Spicer, es fijar una tasa del 20% a los productos mexicanos importados. Más adelante matizó sus declaraciones y dijo que el gravamen podría oscilar entrel el 5 y el 18%. Es decir, no hay nada decidido sobre la medida que se adoptará finalmente pero se está estudiando.

El caso es que el ‘pim pam pum’ con México no es el único enfrentamiento con un país extranjero que ha protagonizado el presidente de EEUU. Ni siquiera es el más espectacular. A un nivel parecido se sitúa el frente abierto por Trump con Australia, después de colgarle el teléfono a su primer ministro, Malcolm Turnbull. Según cuenta ‘The Washington Post’, le dijo a Turnbull que el acuerdo al que había llegado con Obama para recibir a 1.250 refugiados era “el peor acuerdo de la historia” y se quejó de que, de cumplirlo, lo iban a “matar” políticamente en Estados Unidos. Dentro de la retahíla de quejas que expuso el mandatario estadounidense, acusó a Australia de querer exportar “al próximo atacante de Boston”, en referencia a los terroristas que atentaron en 2013 durante una maratón en esa ciudad.

El presidente-magnate le trasladó a Turnbull que la conversación que estaban manteniendo era “de lejos la peor” de las cinco que había sostenido ese día con mandatarios internacionales, incluido el ruso Vladimir Putin. Trump dio entonces por terminada una conversación que se suponía debía durar una hora y tan sólo fue de 25 minutos. Preguntado por la accidentada charla, Turnbull ha reconocido que Trump no habría firmado el acuerdo si él hubiera sido entonces el presidente, pero ha asegurado que se ha comprometido a cumplirlo. En cuanto al cariz que tomó su conversación telefónica, el primer ministro australiano ha dicho que “no es correcto” que Trump le colgara, pero no ha querido ir más allá en las críticas y se ha limitado a calificarla de “muy franca y directa”.

Trump, por su parte, se ha referido en Twitter al compromiso de Obama de acoger a refugiados procedentes de Australia sin hacer mención a la llamada a Turnbull.

“¿Podéis creerlo? La Administración Obama acordó traer a cientos de inmigrantes ilegales de Australia. ¿Por qué? ¡Estudiaré este estúpido pacto!”, señala el presidente estadounidense en un tuit.

Más tarde y de viva voz, ha defendido la dureza de las llamadas que está realizando a otros líderes internacionales recurriendo a uno de sus mantras favoritos: el resto de los países se han aprovechado de Estados Unidos. “Cuando oigan sobre las duras llamadas telefónicas que estoy teniendo, no se preocupen”, ha comentado durante su intervención en el Desayuno Nacional de Oración. “Son duras, tenemos que ser duros. Es hora de que seamos un poco duros”, ha subrayado Trump al anotar que hasta ahora “prácticamente todas las naciones del mundo se han aprovechado” de Estados Unidos y ha prometido que “eso no va a ocurrir más”.

Una de las obsesiones de Trump es precisamente revertir algunas de las políticas de su predecesor, Barack Obama, que considera nefastas. En esa línea, ha opinado, también en su cuenta de Twitter, que Irán debería estar “agradecido” por el “espantoso” acuerdo nuclear firmado en 2015 y recordó que ese país ha sido puesto “sobre aviso” por su reciente prueba de un misil de medio alcance. “Irán ha sido formalmente puesto sobre aviso por disparar un misil balístico”, ha escrito.

Michael Flynn, el asesor de Seguridad Nacional de Trump, ya adelantó el miércoles desde la Casa Blanca que el Gobierno había alertado a Irán de que esa prueba de misil y el ataque contra un navío de guerra saudí por parte de sus aliados yemeníes son pasos equivocados que minan la seguridad en Oriente Medio. Según Trump, Irán estaba “listo para colapsar” hasta que EEUU le dio un “salvavidas” a través de ese acuerdo, firmado en julio de 2015: “150.000 millones de dólares”.

El domingo pasado, Irán realizó una prueba de un misil de medio alcance que explotó tras recorrer unos mil kilómetros, mientras que el lunes los hutíes chiítas, rebeldes yemeníes apoyados por Irán, bombardearon con éxito una fragata saudí en el Mar Rojo.

Flynn dijo el miércoles que Irán “sigue amenazando a amigos de Estados Unidos y sus aliados en la región” y recordó que el Gobierno de Trump considera que los acuerdos con Teherán conseguidos bajo el mandato de su predecesor, el expresidente Barack Obama, son “débiles y no efectivos”. Un día antes, al término de una reunión del Consejo de Seguridad, la embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley, consideró “absolutamente inaceptable” el ensayo con misiles balísticos y prometió que su país actuará en respuesta.

En la ya larga lista de países, personas e instituciones amenazadas por Trump se ha colado también en las últimas horas una universidad. El miércoles, la universidad de Berkeley fue escenario de violentas protestas contra el acto que había sido programado con la intervención de Milo Yiannopoulos, un polémico escritor que trabaja en Breitbart News, la web de extrema derecha afín a Trump que estuvo dirigida por Steve Bannon, actual estratega jefe de la Casa Blanca.

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La respuesta del presidente ha sido amenazar a la universidad preguntándose si debería seguir recibiendo fondos federales.

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