Podemos avanza hacia la confrontación ante la falta de acuerdo entre Iglesias y Errejón

Este miércoles, un minuto antes de la medianoche, termina el plazo para registrar las candidaturas a las primarias que determinarán la futura dirección de Podemos. El jueves 2 de febrero conoceremos las propuestas que se han presentado y las urnas virtuales para que voten los inscrito estarán abiertas entre el 4 y el 11 de febrero. El 12 se reunirá la Asamblea Ciudadana y todo parece indicar que Pablo Iglesias e Íñigo Errejón confrontarán sus propuestas políticas y organizativas, así como sus listas al Consejo Ciudadano, la dirección estatal del partido.

A menos que se produzca una sorpresa de última hora, no habrá lista unitaria y los dos principales referentes del partido morado concurrirán por separado. La tensión entre ambos ha ido en aumento en las últimas horas, hasta el punto de escenificar una bronca en sus escaños del Congreso que pudieron recoger las cámaras de los fotógrafos y que fueron la comidilla de la Cámara, mientras el Gobierno y el PSOE volvían a ir de la mano en votaciones de temas socialmente sensibles como las medidas para ayudar a quienes padecen la pobreza energética.

Al pleno del martes, Iglesias y Errejón llegaban ya con la tensión ‘in crescendo’ después de que los sectores que ambos representan hubieran sido incapaces de pactar dos de los asuntos considerados como fundamentales: el documento de feminismo e Igualdad y la renovación de la Comisión de Garantías. El propio Errejón había acusado indirectamente al secretario de Organización, Pablo Echenique, de haber adoptado en el equipo técnico encargado de organizar la Asamblea Ciudadana una decisión “unilateral”, sin tener en cuenta los intereses de dos de los sectores representados en Podemos, los ‘errejonistas’ y los anticapitalistas.

Pero mucho peor habían caído entre los afines a Iglesias las declaraciones de una de las colaboradoras de Errejón, la portavoz del Ayuntamiento de Madrid, Rita Maestre, quien dijo que Echenique había dado un “golpe burocrático” al mantener la Comisión de Garantías ”controlada por un matrimonio”, Gloria Elizo y su marido, Pablo Fernández. Elizo es, al mismo tiempo, vicepresidenta cuarta del Congreso y los ‘errejonistas’ quieren un órgano en el que sus miembros tengan una total incompatibilidad y no puedan desempeñar un cargo público. “Las mismas (incompatibilidades) que habría entre un diputado y un juez”, en palabras de Errejón.

Finalmente, por la noche, el equipo técnico en el que están representados todos los sectores de Podemos llegó a un acuerdo de mínimos: en Vistalegre II sólo se elegirá a cinco de los miembros de la Comisión de Garantías -actualmente integrada por 10-, y el número final de sus integrantes será el que proponga el documento organizativo que resulte ganador en el proceso asambleario. El acuerdo del equipo técnico añade que el régimen de incompatibilidades que fijen los documentos ganadores se aplicará de forma retroactiva. Es decir, que si el documento ganador incluye incompatibilidades que ahora no existen, entre ellas la imposibilidad de ser miembro de la Comisión de Garantías y al tiempo ejercer un cargo público que piden los ‘errejonistas’, los integrantes de ese órgano que incurran en dicha incompatibilidad serán sustituidos por los siguientes candidatos más votados en la asamblea.

Vuelve Monedero para atizar el fuego de la polémica

Una vez aplacada la polémica sobre la Comisión de Garantías, que algunas voces sitúan en el centro de la bronca entre Iglesias y Errejón, ha reaparecido el cofundador de Podemos, Juan Carlos Monedero, para arrojar más leña al fuego. En una entrevista que este miércoles publicaba ‘La Vanguardia’, Monedero acusaba al número dos de tener una “ambición desmesurada” y querer descabalgar a Pablo Iglesias del liderazgo del partido. A su juicio, Errejón “no dice la verdad, porque sí quiere ser secretario general de Podemos en lugar de Iglesias”.

El ideólogo del partido morado explicaba cómo se ha llegado a este punto de esta manera: “Errejón, en diciembre, evaluó la posibilidad de que Iglesias podía no seguir y vio el momento de asumir posiciones que le fortalecieran. El resultado es que el partido se ha dividido”. Y añadía: “Errejón ya no es Errejón. Es una corriente en la que está Tania Sánchez, está Sergio Pascual, está José Manuel López. Es una corriente que, con la voluntad de diferenciarse, ha exagerado algunas diferencias, que se han convertido en estrategias distintas, pero yo sigo pensando que lo que compartimos es más que lo que nos separa”.

Preguntado por estas declaraciones, Errejón ha considerado que “no está bien mentir” y que “no es el momento de meter cizaña”. Tanto él como el líder del partido han asistido al pleno del Congreso y han tenido que responder a preguntas sobre el proceso interno que vive Podemos. Ambos han tratado de quitar importancia al espectáculo del martes. Básicamente, han apostado por seguir trabajando para buscar acuerdos previos a Vistalegre. Iglesias, no obstante, ha dejado entrever que asume la dificultad de alcanzar algún consenso en cuanto a las listas. “Hay tiempo todavía, tenemos que seguir trabajando en la dirección de buscar el mayor número de acuerdos posible, aunque finalmente no hubiera acuerdo en las listas”, ha comentado.

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