Naciones Unidas reclama anular el veto migratorio de Trump

El secretario general de la ONU, António Guterres, se ha convertido este miércoles en el último en alzar la voz contra el veto del presidente de EEUU, Donald Trump, a los ciudadanos de ciertos países ya que considera que viola "principios básicos" y debería ser eliminado. "Creo que estas medidas deberían ser eliminadas más pronto que tarde", dijo Guterres en declaraciones a los periodistas en la sede de Naciones Unidas.

El diplomático portugués aseguró que este tipo de acciones “no son efectivas si el objetivo es realmente evitar la entrada de terroristas en Estados Unidos”. “Si una organización terrorista global va a intentar atacar cualquier país, como EEUU, probablemente no vendrá con gente con pasaportes de países que son hoy zonas de conflicto“, dijo Guterres, quien recordó la sofisticación con la que operan estos grupos. “Pueden venir con pasaportes de los países más desarrollados y creíbles del mundo o pueden utilizar a gente que ya está dentro del país y que en ocasiones ha estado allí por décadas”, añadió.

Guterres llamó a evitar “medidas que alimenten la ansiedad y la ira”, pues “ayudan a desencadenar los mecanismos de reclutamiento que estas organizaciones están haciendo en todo el mundo”.

“Por eso hemos estado abogando con fuerza por la capacidad para tener medidas muy firmes en relación con la gestión de fronteras, pero al mismo tiempo no basarlas en ninguna discriminación vinculada con nacionalidad, religión o etnia”, explicó.

El dirigente de la ONU, que había reaccionado inicialmente durante una visita a Etiopía a las medidas de Washington, se expresó este miércoles así un día después de que su portavoz emitiese un comunicado crítico con este tipo de acciones, aunque en él no se mencionaba explícitamente a EEUU.

El pasado viernes, el presidente estadounidense, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva por la que se suspende durante 120 días el programa de acogida de refugiados en EEUU y detiene durante 90 días la emisión de visados para ciudadanos de siete países de mayoría musulmana: Libia, Sudán, Somalia, Siria, Irak, Irán y el Yemen.

Guterres dijo hoy que considera “importante” dejar clara la “doctrina” de la ONU tanto en relación con el veto a ciertos países como sobre las medidas sobre refugiados. El secretario general, que en el pasado fue responsable de Naciones Unidas para los Refugiados, recordó que el reasentamiento es la “única solución” para muchas de estas personas, entre las que hoy destacan los sirios.

Guterres recordó que EEUU ha sido uno de los países a la vanguardia en estos esfuerzos para proteger a refugiados y confió en que “restablezca” esa política y “no excluya a los sirios”.

Las amenazas de la Administración Trump a la ONU

Este ‘toque de atención’ de la ONU a las medidas del nuevo inquilino de la Casa Blanca se produce tras el polémico estreno de la Administración Trump en la organización el pasado viernes. Ese día la nueva embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Nikki Haley, advirtió a los aliados internacionales de su país de que podrían enfrentarse a represalias si no apoyan las decisiones en política exterior que adopte Trump. “Vamos a anotar nombres”, dijo Haley a los periodistas en sus primeras declaraciones en la sede de Naciones Unidas.

La representante estadounidense insistió en que su país va a “mostrar su fuerza” en la ONU y se mostró dispuesta a poner fin a cosas que Washington considere “obsoletas o no necesarias” dentro de la organización. “Hay un nuevo EEUU en la ONU. (…) Van a ver cambios en la forma en la que trabajamos”, adelantó Haley, minutos antes de presentar sus credenciales diplomáticas ante el secretario general, António Guterres.

La exgobernadora de Carolina del Sur dijo que el plan del nuevo Gobierno estadounidense en Naciones Unidas pasa por “mostrar nuestra fuerza, nuestra voz, apoyar a nuestros aliados y asegurarnos de que nuestros aliados también nos respaldan”. “Para aquellos que no nos apoyen, vamos a anotar nombres. Nos aseguraremos de responder a eso adecuadamente”, advirtió.

En medio de informaciones que apuntan que la Casa Blanca prepara importantes recortes a sus aportaciones financieras a la ONU, Haley dijo que tiene el encargo de analizar a fondo el funcionamiento de la organización.