Junqueras admite que la Generalitat prepara sus bases de datos fiscales para asumir los impuestos

La cuestión de los datos fiscales que maneja la Generalitat según reveló el exsenador de ERC Santi Vidal sigue dando mucho que hablar. De las declaraciones que han hecho Vidal y dos altos cargos del Govern, el propio vicepresidente Oriol Junqueras y el secretario de Hacienda, Lluìs Salvadó, se deduce que trabajan para conseguir los datos. La duda es si su obtención se ciñe estrictamente a la legalidad o si ha burlado esos límites legales con tal de preparar una de las estructuras esenciales para que Cataluña pueda funcionar como un Estado independiente: la fiscal.

junqueras-puigdemont-dSi nos atenemos a lo que contó Vidal en una conferencia de la Asamblea Nacional Catalana, esos datos se han obtenido de forma ilegal, es decir, la Generalitat se apoderó ilícitamente de datos fiscales de los catalanes para avanzar en la creación de una Hacienda propia.

Si hacemos caso al líder de los republicanos catalanes y vicepresidente, no es así. Junqueras ha dicho este lunes en declaraciones a Rac1 que tienen “todos los (datos fiscales) que tienen por ley” procedentes de la gestión que hacen de los impuestos propios de la Generalitat y de la participación que tienen en los cedidos (el tramo autonómico del IRPF, el 50% del IVA, sucesiones, etc.), además de añadir que los cruzan para combatir el fraude fiscal. Al preguntársele si cometen alguna ilegalidad, ha respondido que no y que todo lo que hacen “es compatible con hacer un trabajo muy bien hecho”, por lo que ha reiterado su disposición a que la Agencia de Protección de Datos audite e investigue lo que considere necesario. “Todo lo que hacemos lo hacemos dentro del estricto marco legal”, ha resaltado Junqueras, que ha negado que exista una partida escondida en los Presupuestos para el referéndum.

No obstante, Junqueras ha lamentado que a Catalunya “se nos mide con una vara más corta que al resto” y ha disculpado a Vidal al recordar que “es una persona que ha sufrido injustamente, que ha tenido vocación política y se ha explicado muy mal, pero que ha dimitido su error y ha asumido sus responsabilidades, cosa que no pueden decir otros”, ha lamentado. El líder de ERC se refería al exministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, y al exjefe de la Oficina Antifraude de Cataluña, Daniel de Alfonso. En todo caso, “todo lo que hacemos está en un marco legal suficiente para lo que estamos haciendo y para lo que queremos hacer”, ha insistido.

En todo caso, Junqueras ha admitido que “no compartíamos la forma de explicarse” de Vidal y que “la manera cómo lo hizo no se correspondía con la realidad”. Además de desmentir al magistrado suspendido, el conseller ha destacado que “hemos sido muy rápidos a la hora de tomar decisiones y él mismo aseguraba que no era cierto” lo que explicó, “que no se correspondía con la realidad”. A partir de aquí, “alguna persona del partido se reunió con él, llegaron a la conclusión de que lo explicado no era cierto y teniendo en cuenta que la vara de medirnos es la que es, pues él ha tomado la decisión” de dimitir, ha relatado.

El caso es que Santiago Vidal no ha sido el único dirigente independentista que ha revelado la intención del gobierno catalán de tener un banco de datos con información fiscal de los ciudadanos aunque sea saltándose las leyes. En diciembre, el secretario de hacienda de Cataluña, Lluís Salvadó, dijo en una conferencia que el Govern analiza “130 fuentes de información” para poder recaudar impuestos en un hipotético Estado catalán. Salvadó también habló en un acto de la Asamblea Nacional Catalana, donde comentó que la intención de la Generalitat es poder recaudar impuestos sin contar con la colaboración de los bancos, una tarea que tachó de “muy compleja”, según ha informado ‘El País’.

A tenor de esa misma información, el secretario de Hacienda utilizó un lenguaje casi bélico en el que diseñó un panorama de choque de trenes entre dos administraciones. Relató que durante un tiempo, “que quisiéramos que durara muy poco”, habría “dos legalidades y dos legitimidades”, o dicho de otra forma: dos agencias tributarias compitiendo por cobrar los mismos impuestos. Y ante la falta de colaboración de los bancos que considera previsible dijo en el mismo acto que la Generalitat estudia sistemas para captar impuestos “sin la colaboración de terceros que no controlamos”.

Después, en declaraciones a El País, Salvadó matizó sus palabras. Dijo que los bancos sí serán necesarios para realizar la recaudación, y de las 130 fuentes de información (como podría ser el catastro, los datos de vehículos, barcos o bienes en el exterior) que aseguró que tenían, apenas contarán con una docena para el tercer trimestre del año. Salvadó aseguró que la recolección de esta información no es ilegal, porque la Generalitat puede conocer el domicilio fiscal de los contribuyentes por el censo único del Estado. Sin embargo, la ley de protección de datos establece que la información recopilada “no podrá usarse para finalidades incompatibles con aquellas para las que los datos hubieran sido recogidos”.