Rubalcaba apoya la ‘oposición útil’ del PSOE que sería ‘irrelevante’ si hubiera habido elecciones

“Si el PSOE no se hubiera abstenido en el pleno del Congreso de octubre pasado, en estas Navidades a la cena de Nochebuena, a las 12 uvas y a las cabalgatas de Reyes se habrían sumado unas elecciones generales, las terceras en poco más de un año”. Así comienza el artículo que el exsecretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, publica este lunes en ‘El País’ y en el que añade: “En estos días estaríamos a punto de asistir a la investidura de un Rajoy con más escaños que los que tiene en la actualidad y con una izquierda, en particular con un PSOE, instalado en la irrelevancia política”.

No es la primera vez que el exlíder socialista defiende que su partido facilitara con su abstención la investidura de Mariano Rajoy para romper el bloqueo político que mantuvo al país en la incertidumbre durante diez meses. El que fuera vicepresidente durante la época de José Luis Rodríguez Zapatero cree que su partido ha acertado al evitar una nueva convocatoria electoral en la que, previsiblemente, hubiera seguido retrocediendo. Rubalcaba cree que en lugar de eso “en pocas semanas, el Congreso de los Diputados se ha convertido en el corazón de la actividad política y ha adoptado medidas, unas con el acuerdo del partido gobernante y otras a pesar suyo. En todas ellas ha estado presente el PSOE”.

El exlíder socialista recuerda alguno de los logros que se han alcanzado gracias a pactos puntuales de su partido con el Gobierno: “Se ha incrementado, sustancialmente, el salario mínimo. (…) Se ha paralizado la aplicación de la LOMCE. (…) Se han aumentado los recursos disponibles de las comunidades autónomas. (…) Se ha hecho frente a los problemas derivados de la denominada pobreza energética. (…) Se ha iniciado la tramitación de una ley para impedir los abusos en la subcontratación. (…) Se revisará la regla de gasto para aumentar la capacidad inversora de los Ayuntamientos, y se han comenzado a destopar las cotizaciones de los salarios más altos”.

Rubalcaba destaca que el parlamento se ha convertido en el centro de la vida política y por eso lamenta que todas estas votaciones sean criticadas por “algunos progresistas”, en clara referencia a Podemos: “Llama poderosamente la atención el empeño de algunos sectores progresistas en despreciar el valor de las decisiones del Congreso . A los que despectivamente denominan acuerdos simbólicos, ponen el énfasis en subrayar la inutilidad de los esfuerzos de la oposición parlamentaria. Curiosa manera de defender la democracia representativa”.

El exsecretario general cree que la legislatura puede durar cuatro años. Sin embargo lanza un aviso sobre los problemas que debería resolver el Gobierno y la oposición. Para Rubalcaba tres son los problemas fundamentales que tiene el país: Cataluña, pensiones y empleo. Por eso pide un nuevo pacto contitucional, otro en materia de pensiones y una reforma laboral que cree empleo digno, no como la de ahora.
Rubalcaba pide convertir la “fragmentación parlamentaria en fortaleza democrática”: “Es posible que, al final, no sea corta, y que acabe siendo útil. Que eso, y no otra cosa, es lo que demandan los españoles.”