Cospedal topa con el Yak-42 en pleno debate sobre su continuidad en la secretaría general del PP

El vicesecretario de Organización del PP, Fernando Martínez-Maíllo, ha considerado un "misterio" el motivo por el que el Consejo de Estado emite un dictamen sobre el accidente del Yak-42 cuando el caso estaba aclarado y hubo cinco resoluciones judiciales que eximían de culpa al exministro Federico Trillo. Pero quizá la pregunta no debería versar tanto sobre los motivos de un órgano cuya función consultiva puede desempeñar siempre que se le requiera para ello, como sobre los motivos de la filtración, ya que el dictamen no ha sido publicado en la web del Consejo a la espera de una respuesta del Gobierno que no se ha producido.

“No sé por qué razón sale ahora (el dictamen). Es un misterio, no lo sabemos y si tiene o no intencionalidad. Todos pensábamos, y los primeros sorprendidos somos nosotros mismos, que el tema Yak-42 ya se había sustanciado suficientemente”, ha afirmado Martínez-Maíllo en declaraciones a RNE.

Lo cierto es que ese dictamen fue aprobado por unanimidad de los miembros del Consejo de Estado el pasado 20 de octubre, por lo que es presumible que esté en poder del Gobierno desde esa fecha. Ahora bien, su difusión a través de los medios se ha producido cuando el Ejecutivo estaba en disposición de confirmar el relevo como embajador en el Reino Unido de quien fuera ministro de Defensa cuando ocurrió el accidente, Federico Trillo, -él mismo ha asegurado este jueves que había solicitado hace tiempo regresar a España pero solo ahora lo ha confirmado Exteriores junto al anuncio de renovación de otras 70 embajadas- y cuando falta poco más de mes y medio para el congreso del PP que tendrá un asunto central: la continuidad o no de María Dolores de Cospedal como secretaria general del partido, compatibilizando el cargo orgánico con el de ministra de Defensa.

De hecho, el escándalo le ha estallado a Cospedal justo un mes después de su toma de posesión como ministra y en vísperas de la Pascua Militar, en la que se estrenará este viernes. La número dos del PP, que desde el primer momento expresó su intención de permanecer al frente de la secretaría general de su partido, se enfrenta con el reto de demostrar que puede atender a todas sus obligaciones -también es presidenta del PP de Castilla-La Mancha- sin menoscabo para ninguna de ellas.

La filtración del dictamen del Consejo de Estado ha echado sobre su espalda nuevos deberes: comparecer en el Congreso de los Diputados para someterse al examen de la oposición que ha reaccionado indignada ante el informe y proporcionar a las víctimas del Yak-42 la reparación moral que no han obtenido de Trillo sin dejar en mal lugar la actuación del Gobierno. Difícil tarea, pues, de la que no es previsible que los familiares de los militares fallecidos salgan totalmente satisfechos.

El dictamen viene a responsabilizar a Defensa de haber consentido un vuelo que no reunía las mínimas garantías de seguridad pese a existir indicios suficientes de sus deficiencias. “Hay, pues, anteriores a la fecha del siniestro, hechos que habrían permitido a la Administración ponderar el especial riesgo concurrente en el transporte de tropas en que se produjo el accidente. Dicho con otras palabras pudieron ser advertidas circunstancias que habrían llamado a la adopción por los órganos competentes de medidas que pudieran haber despejado el riesgo que se corría”, dice el texto del informe.

Es la primera vez que se apunta tan directamente a la responsabilidad patrimonial de Defensa en la catástrofe y la pregunta es a quién beneficia que algo así se conozca ahora. Se podría pensar en algún/a miembro del Consejo de un partido rival, como la socialista María Teresa Fernández de la Vega, pero la mayoría de las sospechas apuntan en una dirección muy distinta: Moncloa. La señalada es la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, enemistada desde hace tiempo con Cospedal, que sería la principal interesada en descabalgar a la ministra de la dirección ‘popular’.

Ese sería el motivo por el que la titular de Defensa ha reaccionado con tanta celeridad y contundencia. No había pasado ni un día desde el anuncio de las familias de que le solicitarían una reunión con ella cuando dijo que las recibiría a la mayor brevedad. Probablemente, se verán el próximo martes. Cospedal también se adelantó a la oposición, que salió en tromba a criticar la actuación de Defensa, comunicando su comparecencia a petición propia en el Congreso para dar las explicaciones pertinentes.

Por si fuera poco, este jueves la ministra se ha desayunado con otra información de ‘El Mundo’ que no debe haberle sentado nada bien. Según el diario, la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (Udef) ha remitido a la Audiencia Nacional un informe en el que aseguran tener documentación que relaciona al marido de Cospedal, Ignacio López del Hierro, con el testaferro de Rodrigo Rato, Alberto Portuondo, en el caso Pujol. Y es que, según esa información, López del Hierro era socio de la empresa Ibadesa Cat, una entidad que formaría parte del entramado del clan Pujol.

López del Hierro ha negado cualquier relación con Portundo, la Audiencia Nacional ha pedido pruebas a los investigadores, la Udef ha tenido que reconocer que las informaciones son fruto de cooperación policial y cruce de datos y otras fuentes policiales han indicado que habrían sido obtenidas mediante un hackeo de correos electrónicos llevado a cabo por “terceras personas” y documentación interna.

El caso es que con todos estos elementos marcando el panorama nacional, la titular de Defensa tiene que asistir este viernes a la Pascua Militar en la que reaparecerá el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, tras unos días de descanso en Galicia. A Rajoy le preguntaron el martes, el mismo día que ‘El País’ publicó el dictamen del Consejo de Estado, por las nuevas revelaciones sobre el accidente del Yak-42. “No lo he visto. Eso ya está sustanciado judicialmente, lo que había que sustanciar, desde hace muchísimos años”, contestó el presidente sudoroso tras su caminata diaria en Pontevedra.

En principio, sorprendió que Rajoy desconociera una información que llevaba en portada el diario nacional y un dictamen que fue aprobado hace dos meses y medio. Pero la reacción podría responder solo al desconcierto por la filtración. Un día antes, le habían preguntado por el futuro de Cospedal y su respuesta fue: “Acredita méritos suficientes para desempeñar con éxito cualquier tarea política y para desempeñar más de una también”. El martes, un día después y ante la misma pregunta, prefirió no ‘mojarse’: “Eso (la continuidad de Cospedal en la secretaría general del PP) ya veremos lo que ocurre en el congreso y las enmiendas que hacen todos”.

Paralelamente, ya han empezado a circular nombres de posibles sustitutos. El de Martínez Maíllo es recurrente cada vez que se ponen en circulación nuevas quinielas. Ahora, hay que sumarle el del responsable del PP vasco, Alfonso Alonso, que tras los malos resultados obtenidos en las elecciones de Euskadi, desempeña un papel casi marginal en el partido y que es un reconocido ‘sorayo’, lo que garantizaría a la vicepresidenta el control de Génova.