El PP considera que la Gran Coalición con el PSOE ‘ya se está produciendo en el día a día’

Mariano Rajoy inicia el curso político singularmente satisfecho por las buenas relaciones que mantiene con el PSOE porque entiende que, alcanzando acuerdos con los socialistas, ya se está produciendo una gran coalición “si no institucionalmente, sí en el día a día”. Así lo han asegurado altos responsables del PP y del PSOE consultados por República.com, quienes, sin embargo, discrepan de las razones por las que el entendimiento se está produciendo. Los populares consideran el presidente lo hace por generosidad y los socialistas porque ha perdido la mayoría absoluta y no tiene más remedio.

hernando-santamaria-448Los dirigentes del partido gubernamental han señalado que Rajoy le da mucha importancia a la relación con los socialistas porque él defendió desde el primer momento, tras los resultados de las elecciones del 20-D de 2015, esa política de Gran Coalición inspirada en el modelo alemán y otros gobiernos europeos donde los populares gobiernan con los socialistas. Y lo hizo frente a quienes aprovecharon la gran caída electoral para arremeter entonces contra él, especialmente José María Aznar y Esperanza Aguirre.

A la vista de los resultados tras conseguir de nuevo la presidencia gracias a la abstención del PSOE, el presidente no ha ocultado ante los suyos su satisfacción. “Yo tenía razón cuando decía en diciembre que era la mejor solución”, dicen sus allegados que ha comentado ante la dirección del partido.

Rajoy, añaden esas fuentes, no sólo está contento por el buen entendimiento sino que “se ha implicado personalmente en las grandes negociaciones”. “El presidente se está involucrando personalmente en la relación con el PSOE”, ha puesto de relieve uno de los más destacados responsables del PP.

La relación, continuó diciendo, es “casi diaria” y los contactos se realizan al más alto nivel. Concretamente con Javier Fernández, el presidente de la Gestora del partido que fundó Pablo Iglesias, a quien no sólo consulta telefónicamente sino que recibe en secreto en el Palacio de La Moncloa. Es más, el propio Fernández tiene línea directa para decirle al presidente que no apruebe en Consejo de Ministros tal o cual asunto hasta no haberlo negociado con los socialistas, como sucedió a la hora de subir el SMI.

“Tragar y pactar transacciones”

En esos contactos Rajoy va a aplicar, según esas fuentes, la estrategia de pactar transacciones. Los dirigentes del PP señalan que el presidente sabe que la oposición de las izquierdas, apoyada por los nacionalistas e independentistas, se aliará contra su bloque de PP, Ciudadanos y CC, lo que le llevará a perder muchas votaciones en el Congreso. Pero lo que ha decidido es “tragar derrotas parlamentarias y luego negociar transacciones, fundamentalmente con el PSOE”.

Transacciones, añaden que no incluirán de ninguna manera los ejes esenciales de la Reforma Laboral, que el presidente considera “la joya de la Corona”, en expresión de uno de ellos. Lo que va a negociar, aseguran los responsables consultados, es la derogación de la LOMCE, la Ley Mordaza, la lucha contra la corrupción y otros temas importantes, pero no lo laboral y económico. “En ese punto, el presidente no hará concesiones porque lo considera el eje de la recuperación económica”, concluyen al respecto.

En el PSOE, por el contrario, consideran que si Rajoy negocia con ellos es porque ha perdido la mayoría absoluta, no por su generosidad. En ese sentido el portavoz de la Gestora, Mario Jiménez, fue contundente en la rueda de prensa en la que hizo balance de lo realizado por el PSOE el año pasado. Aseguró que, este año, Rajoy “va a sufrir muchas derrotas en el Congreso”.

Pero en la dirección provisional del PSOE la disposición a pactar con el Gobierno es evidente. Los socialistas quieren presentarse ante la sociedad como los valedores de las clases medias y los trabajadores pactando la recuperación de los derechos y el poder adquisitivo perdidos durante los últimos años de crisis. Y quieren hacerlo consiguiendo concesiones del Gobierno que puedan hacerle ver al electorado que el PSOE es la izquierda que hace una oposición constructiva y le saca réditos a sus acuerdos en favor de los desprotegidos, frente a un Podemos tan radical que, pidiendo el cielo, no consigue nada.

La línea roja de los Presupuestos

Ello, eso sí, según aseguran los responsables del PSOE consultados, lo harán “marcando una línea roja” que les diferencie claramente de Rajoy y les permita seguir siendo el primer partido de la oposición y, al tiempo, la alternativa de Gobierno frente al PP. De ahí que la decisión de no pactar los Presupuestos esté tomada de antemano y que incluso esté elaborando una enmienda de totalidad con texto alternativo al del proyecto gubernamental.

En el rechazo de los Presupuestos, tanto Fernández como los más destacados barones del partido (la andaluza Susana Díaz, el extremeño Guillermo Fernández Vara, el castellano-manchego Emiliano García Page y el valenciano Ximo Puig) han manifestado su voluntad firme de cerrar filas contra Rajoy para dejar claro que su política autonómica no tiene nada que ver con la del presidente del Gobierno. Jiménez, en su balance de fin de año, lo expresó con claridad al afirmar que el “no” a los Presupuestos tiene un 99,99% de posibilidades.