Díaz exhibe su fuerza en el PSOE en pleno debate sobre la ‘tercera vía’ para el liderazgo

La presidenta de la Junta de Andalucía y secretaria general del PSOE-A, Susana Díaz, y el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero participarán este viernes en un acto público en Jaén para conmemorar los diez años de la Ley de Dependencia. El lugar elegido para el acto -el recinto ferial de Jaén (IFEJA), que tiene un amplio aforo-, la presencia de Zapatero, los nervios en el partido ante la falta de un candidato ‘oficial’ para asumir su liderazgo, los rumores sobre la búsqueda de una ‘tercera vía’ y hasta la contraprogramación de ‘Spiriman’ han alimentado todo tipo de expectativas.

diaz-zapatero-900La dirigente andaluza pretende exhibir músculo y demostrar que cuenta también con el aval del último presidente socialista. Incluso hay quien ha apuntado que podría aprovechar para hacer el anuncio más esperado: su candidatura a la secretaría general del PSOE en el próximo congreso del partido. Eso es lo que aseguró el medio andaluz DigitalSevilla citando fuentes socialistas. El mismo medio aventuraba que el congreso del PSOE se celebrará en el mes de marzo de 2017, justo después de los que han convocado Podemos y PP para el fin de semana que comenzará el 11 de febrero.

La elección de Jaén para celebrar el acto no ha sido casual. El secretario provincial del PSOE y presidente de la Diputación es Francisco Reyes, que junto a Verónica Pérez, la autora de la célebre frase “yo soy la única autoridad del partido” pronunciada con motivo del convulso Comité Federal en el que estalló la crisis socialista con toda su crudeza- es uno de los pilares del poder de Díaz en Andalucía. Él fue quien abanderó la rebelión interna y reunió 120 firmas para presentar una moción de censura a Pedro Sánchez en aquél Comité Federal y de él se dice que podría heredar el cetro de la federación andaluza si la lideresa da finalmente el salto a Madrid.

La demostración de fuerza tiene un destinatario muy concreto, el exsecretario general Pedro Sánchez, que sigue de gira por España con un éxito irregular por lo que se refiere a las bases pero muy discreto en la dirección del partido debido a su nula capacidad de convocatoria entre sus barones afines. Díaz, por su parte, tiene por delante el reto de rectificar su imagen de ‘ejecutora’, en cuanto que se la considera la principal instigadora de la dimisión de Sánchez. Y aunque lleva un tiempo ejerciendo ‘de facto’ el liderazgo socialista -la gestora y su presidente, Javier Fernández, son vistos como meros instrumentos para desbrozar el camino por el que transitará hasta el liderazgo socialista- no acaba de dar el paso para hacer oficial esa situación.

Por otra parte, cuanto más se retrasa el anuncio más crecen los rumores y especulaciones y más aumenta el desconcierto. En los últimos días ha vuelto a circular la tesis de que para “coser” un PSOE “roto” no valen ni Sánchez ni Díaz porque ambos han salido quemados de la lucha fratricida que desembocó en el ‘Comité Federal de la vergüenza’, el que se celebró el 1 de octubre entre lágrimas, insultos y oscuras maniobras para determinar su resultado. La solución, dicen quienes así piensan, es una ‘tercera vía’, un socialista con prestigio y experiencia de gobierno al que no hayan salpicado de forma irremediable las rencillas internas. Y es en ese contexto en el que se plantea el nombre del exlehendakari Patxi López.

El diputado vasco ya se significó en un artículo publicado por ‘El País’ el pasado 4 de noviembre, en el que hablaba en tercera persona pero dejaba claro cuál sería su proyecto para dirigir el PSOE. López se mantuvo hasta último momento junto a Pedro Sánchez pero después se ha ido distanciando sin hacer excesivo ruido: acató la decisión del partido de abstenerse para favorecer el Gobierno de Rajoy y se ha mantenido al margen de las disputas entre los díscolos que rompieron la disciplina de voto y la dirección provisional que representa la gestora. Ahora, estaría tratando de convencer a Sánchez para que renuncie a presentarse de forma que todos los votos ‘antisusanistas’ se aglutinen para respaldar su candidatura. Esa sería la única manera de tener alguna opción para derrotar a la política andaluza.

Entre los supuestos apoyos de López estarían los ‘rubalcabistas’, que no ocultan su cansancio por el enfrentamiento Sánchez-Díaz y que serían los promotores de lo que ya se conoce como el movimiento “Ni Sú ni Sá”. El propio exsecretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha desmentido este jueves que él “conspire en la sombra” para forjar un nuevo líder del partido pero no ha negado que exista el debate. Simplemente, no ha querido “mojarse” porque “no hay candidatos”. “No me voy a mojar, sobre todo, porque no hay agua en la piscina”, ha advertido en una entrevista en Antena 3, en la que ha desvelado que dejó de hablar con Pedro Sánchez en febrero tras plantearle su oposición a un gobierno con los independentistas, una alternativa que siempre se sospechó que tenía en mente el entonces líder pero que él nunca admitió públicamente.

De todas formas, a medida que pasa el tiempo se debilita la estrategia que Susana Díaz ha venido aplicando hasta ahora: esperar y retrasar la convocatoria del congreso del partido para que con el paso de los meses pierda fuerza el ‘efecto Sánchez’ entre una militancia que aún está revuelta y soliviantada. La irrupción de Patxi López en el debate cambia sustancialmente los términos de la ecuación y podría forzar al resto de los jugadores a pisar el acelerador. Y no solo por la necesidad de frenar al tercero en discordia. En Andalucía han proliferado las plataformas en torno a dirigentes históricos como Francisco Toscano, alcalde de Dos Hermanas, para reclamar que se celebre ya el congreso y organizar la oposición a la presidenta de la Junta.

Lo previsible es que en el acto de este viernes Susana Díaz se dé un baño de masas después de haber movilizado al partido en las ocho provincias andaluzas. Solo hay una sombra que amenaza con deslucir el acto de Jaén: ‘Spiriman’, nombre con el que se conoce al médico granadino Jesús Candel que lidera la campaña contra los recortes en la sanidad andaluza, ha contraprogramado convocando una manifestación en la misma ciudad y a la misma hora en un parque cercano al recinto reservado para el mitin. ‘Spiriman’, que ha conseguido reunir en sus protestas hasta 40.000 personas, denuncia las fusiones de hospitales que echan por tierra el discurso de Díaz de que “la Sanidad no se toca” y de que gracias a su sensibilidad con la política sociales su comunidad carece de mareas.

RELACIONADO