El PP de Madrid pagó 300.000 euros por espiar a Ignacio González

Una grabación publicada por 'El Mundo' desvela que el propio partido ordenó el seguimiento al 'número dos' de Aguirre y lo abonó con facturas falsas

El espionaje a Ignacio González fue ordenado por el PP de Madrid, que pagó 300.000 euros a un detective para que siguiera al entonces ‘número dos’ de Esperanza Aguirre en un viaje con el Canal de Isabel II a Colombia, según publica este jueves por El Mundo. Así se desprende de la reunión que mantuvieron subordinados del expresidente de la Comunidad de Madrid con los abogados del investigador con la intención de descubrir quién estaba detrás del caso. El Gobierno regional ha reconocido hace apenas unos días que existieron labores de vigilancia, que afectaron a otros altos cargos además de a González, y que fueron llevadas a cabo con dinero y medios públicos.

Una grabación desvela ahora que los letrados del detective apuntan directamente al Partido Popular y confirman un pago de 300.000 euros en el encuentro con los emisarios del entonces vicepresidente madrileño el 29 de marzo de 2011. Ante la presión de estos últimos para intentar averiguar quién estaba detrás del espionaje, en plena guerra de secesión en el seno de la formación y con una tensión creciente entre los dos ‘delfines’ de Esperanza Aguirre, el propio González y Francisco Granados, los abogados se resisten a acusar a nadie, pero terminan desvelando sus cartas.

“El seguimiento de Ignacio González parte de una cuestión política (…). Por lo que nuestro cliente sabe que la orden parte del entorno del Partido Popular (…) Más claro… Ya te lo hemos dicho“, afirma uno de los abogados.

Los dos letrados, Alejandro Mata y Julio Hernández, desvelan en otro momento de la conversación a cuánto ascendió el pago por el encargo y el modo en que se realizó. “Por referencias, nuestro cliente cree saber quiénes son los encargantes y cómo se hizo el pago a Mira, porque el pago se hizo. Fueron 300.000 euros“, explican, ante la sorpresa de sus interlocutores.

“En este tipo de trabajos no se va a hacer la transferencia bancaria, se hará con otros conceptos”, insisten, en referencia a la existencia de posibles facturas falsas para que no quede rastro del trabajo encargado a la agencia Mira.

Los representantes del detective Mariano Ortiz, que acudieron a esta reunión con la pretensión de conseguir una reducción de condena para su cliente en un hipotético proceso judicial, aseguran en todo momento que el investigador desconocía la entidad de las personas que le habían ordenado espiar.

El caso se remonta a 2008, cuando Ignacio González viajó a Cartagena de Indias acompañado por Ildefonso de Miguel, gerente del Canal de Isabel II, y Edmundo Rodríguez Sobrino, presidente de la compañía en el extranjero, entre otros.

En las grabaciones obtenidas de aquella expedición, entre el 30 de agosto y el 2 de septiembre, González conversa con uno de sus acompañantes sobre bufetes panameños y cuentas bancarias en Suiza durante un desayuno de negocios.

Hay además unas controvertidas imágenes en las que se ve al expresidente de la Comunidad de Madrid con unas misteriosas bolsas que los investigadores sospecharon que podían contener dinero. Los espiados han defendido que se trataba únicamente de toallas.

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