Felipe VI tendrá al fin sus propias Cortes con la duda de si durarán con un Gobierno en minoría

Este jueves, a mediodía, se celebrará la Apertura Solemne de la XII Legislatura, la primera presidida por el Rey Felipe VI quien, hasta ahora, no había podido tener su propia sesión inaugural debido a la falta de Gobierno. Hace casi cinco años que este acontecimiento no tiene lugar -el último se celebró el 27 de diciembre de 2011- y la gran incógnita es cuánto tiempo transcurrirá hasta el siguiente ya que la fragilidad parlamentaria del Gobierno, al que separan 39 escaños de la mayoría absoluta, y la fragmentación de la Cámara -hay 7 grupos que representan a 13 formaciones políticas- convierte a los pactos en herramientas fundamentales para evitar un adelanto electoral.

apertura-900De hecho, el acto de este jueves viene precedido por unos acontecimientos que dan la medida justa de la importancia que tiene la negociación en esta nueva etapa política. El primero se produjo el martes, cuando gracias a los votos de toda la oposición el Pleno del Congreso aprobó la toma en consideración de una proposición de ley del PSOE para frenar el calendario de implantación de la LOMCE (Ley Orgánica de Mejora de la Calidad de la Enseñanza).

Se trata del primer paso para tumbar una de las normas más polémicas de la décima Legislatura, cuando el Gobierno de Mariano Rajoy gozaba de mayoría absoluta y podía sacar adelante sus iniciativas aunque tuviera al resto de la Cámara en contra. A la iniciativa socialista le queda un largo camino hasta que sea aprobada definitivamente pero, entretanto, el ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, no ha tenido más remedio que exhibir el perfil más dialogante del nuevo Ejecutivo anunciando la convocatoria de una conferencia sectorial para el 28 de noviembre con el fin de “llegar a un acuerdo para suspender los efectos académicos hasta que haya un pacto nacional por la educación”, como se comprometió Rajoy en su investidura. El Gobierno aprobará un decreto ley en las primeras semanas de diciembre para suspender de manera inmediata los efectos académicos de las evaluaciones finales de ESO y Bachillerato.

Un día después, este miércoles, el PP se ha visto obligado a dar marcha atrás en una polémica propuesta, producto sin duda de los tics autoritarios heredados de la Legislatura del ‘rodillo’, contra la que se han revuelto todos los demás grupos parlamentarios salvo el de Ciudadanos, su único apoyo ‘real’ pero insuficiente para ganar votaciones. Con la intención de compensar a los exministros que no han repetido en el nuevo Gobierno de Mariano Rajoy, el Grupo Popular les ha colocado en la presidencia de algunas de la Comisiones que le corresponden. Los presidentes de Comisión percibirán una retribución mensual de algo más de 6.000 euros: 2.813,87 euros como sueldo base de diputado, 1.431,31 euros para gastos de representación y 1.823,86 euros en concepto de indemnización por su actividad parlamentaria como electos de fuera de Madrid. Eso sí, los exministros deben renunciar a la indemnización de dos años de sueldo a la que tendrían derecho por haber formado parte del Gobierno, ya que es incompatible con el escaño.

Entre los beneficiarios del premio de consolación figura José Manuel García-Margallo, por ejemplo, que ha ido a parar a la Comisión de Seguridad Nacional, lo que no ha provocado una especial controversia. El problema ha estallado con Jorge Fernández Díaz, a quien se pretendía colocar en la presidencia de la Comisión de Exteriores y, más tarde, en la del Tribunal de Cuentas, lo que también se ha topado con el veto de la oposición. Se da la circunstancia de que el extitular de Interior ha sido reprobado por todo el Congreso -excepción hecha de los diputados del PP- por haber utilizado su cargo y los medios de las fuerzas de seguridad para perseguir a adversarios políticos -lo que se conoce como el ‘caso Cataluña’ por afectar a políticos de esa comunidad- y está pendiente de una investigación parlamentaria sobre sus conversaciones con el exjefe de la Agencia Antifraude catalana Daniel de Alfonso.

Todos los partidos, con la excepción del PP, han puesto el grito en el cielo. Hasta la formación de Albert Rivera ha expresado su desacuerdo con la propuesta relativa al exministro del Interior, aunque estaba dispuesta a dejarla pasar con un voto en blanco apelando al ‘pacto de las presidencias’ alcanzado por los grupos cuando se constituyeron las Cortes. El PSOE, que también había anunciado un voto en blanco, ha dado un giro radical en las últimas horas llegando a sugerir que presentaría un candidato propio con tal de que no fuera elegido Fernández Díaz. Y es que en estos trámites no cabe el voto negativo. La única alternativa para tumbar a un candidato es presentar otro que consiga más votos.

El PP, al final, se sale con la suya y premia al exministro de Interior

Horas después, cuando parecía que la oposición había propinado un nuevo revés al PP, este partido ha encontrado un resquicio normativo para salirse con la suya. Ha sustituido a la presidenta de la Comisión de Peticiones, la diputada Pilar Rojo Noguera, que causa baja, por Jorge Fernández. Apela el PP al artículo 40, en relación con el 48 y el 49,1 del reglamento de la Cámara que, en síntesis, establecen que al tratarse de una Comisión ya constituida no es necesario volver a votar la presidencia.

En cualquier caso, el giro del PSOE puede considerarse producto de otra peculiaridad de la nueva Legislatura de la que probablemente veamos abundantes manifestaciones: la pugna entre los socialistas y Unidos Podemos por atribuirse el liderazgo de la oposición. Con un Partido Socialista en crisis y desnortado, hasta el punto de que el organigrama de su grupo parlamentario está pendiente de lo que decida la gestora que probablemente se reúna este jueves por la tarde, los diputados de Pablo Iglesias han sido los primeros en levantar la antorcha de la rebelión contra Fernández Díaz. Ellos ya habían presentado su propio candidato – el diputado y portavoz de Exteriores Pablo Bustinduy- antes de que el PSOE amenazara con lo mismo. Los socialistas estaban ante un dilema complicado que Iglesias resumió perfectamente en Twitter:

Twitter ha sido también la vía elegida por el exlíder del PSOE, Pedro Sánchez, para azuzar a sus partidarios:

Finalmente, los socialistas han optado por el veto al exministro y el PP ha retirado su candidatura. Pero solo aparentemente. Después la ha recuperado, aunque eso suponga tensar la cuerda con asuntos menores cuando tienen sobre la mesas otros vitales para la supervivencia de la Legislatura como la negociación para sacar adelante los Presupuestos de 2017.

Los Presupuestos de 2017, el gran reto del Gobierno en minoría

Suponiendo que sigan contando con los votos a favor de Ciudadanos y Coalición Canaria que respaldaron la investidura de Rajoy, necesitan convencer al PNV para que les ceda sus cinco escaños y conseguir un voto afirmativo más o una abstención. Si no, el periodo hasta la celebración de nuevas elecciones sí podría ser mucho más breve de lo deseable. Tanta es la importancia de los pactos para aprobar las cuentas del Estado que Rajoy ha dicho este miércoles que su disposición al diálogo es “infinita” y que espera que lo sea, en la misma medida, por parte del resto de partidos, porque España “se juega mucho”. Su tesis, la que viene repitiendo desde que fue investido, es que el Gobierno “tiene que poder gobernar” y que para eso necesita apoyos, especialmente del PSOE.

De momento, el PP ha mantenido reuniones exploratorias y los nacionalistas vascos no han visto ningún elemento que justifique cambiar su ‘no’ inicial por un apoyo explícito. Su portavoz, Aitor Esteban, que se reunión el martes con la vicepresidenta Sáenz de Santamaría, fue muy duro a la salida respecto a los Presupuestos y sobre la propuesta de Fernández Díaz para presidir la Comisión de Exteriores, que consideró “casi una provocación”. Esteban pidió al PP que ofreciera otro candidato porque su elección inicial no tenía “ni pies ni cabeza”. “Es una anomalía que una persona reprobada en el Congreso presida una de las Comisiones”, dijo.

El PSOE ya ha dejado claro que no piensa votar a favor de las cuentas del Estado, que una cosa fue facilitar la investidura de Rajoy con su abstención y otra muy distinta dotar de estabilidad a su Gobierno con un apoyo que, según los socialistas, el presidente debe buscar en partidos afines. Esa abstención para que pudiera haber Gobierno les ha costado la dimisión del secretario general del partido, el nombramiento de una gestora y la fractura de su grupo del Congreso. El motivo es el ‘castigo’ a los diputados díscolos que votaron en contra de Rajoy, saltándose lo acordado por el Comité Federal. Tras haber relevado a dos de ellos, José Zaragoza y Pere Joan Pons, en la Comisión Mixta para la UE, puede haber más sanciones. Entre los diputados que rompieron la disciplina de voto -siete del PSC, seis del PSOE y dos independientes- están dos miembros de la dirección parlamentaria: la cabeza de lista por Barcelona, Meritxell Batet, y la diputada balear Sofía Hernanz. Además, Margarita Robles es presidenta de la Comisión de Justicia y hay varios portavoces.

ERC y Podemos, las ausencias anunciadas 

Este es, a grandes rasgos, el convulso panorama que recibirá este jueves en sesión conjunta de las Cortes Generales a los reyes Felipe VI y doña Letizia, acompañados por la Princesa de Asturias, doña Leonor, y la infanta doña Sofía. Algunos parlamentarios, como los de ERC, ya han anunciado su ausencia, mientras que otros, como los de Podemos, sólo asistirán a los discursos institucionales. El diputado de ERC Gabriel Rufián ha confirmado que ninguno de los nueve parlamentarios de esta formación acudirá a “rendir pleitesía” al Rey de España y le volvió a reprochar su supuesta falta de respeto a las instituciones catalanas por no haber recibido a la presidenta del Parlamento autonómico, Carme Forcadell. Por su parte, el portavoz de Podemos en el Congreso, Íñigo Errejón, ha anunciado que los diputados de la formación acudirán este jueves “a su puesto de trabajo” y escucharán el discurso de Felipe VI desde sus escaños, sin participar en ninguno de los otros actos protocolarios.

Según el programa de actos, los Reyes llegarán al cruce de la Carrera de San Jerónimo con la calle Cedaceros a las 12.00 horas, escoltados por el Escuadrón de Honor de la Guardia Real. En la Carrera de San Jerónimo estará formado el Batallón de Honores, cuatro compañías de los ejércitos de Tierra, Armada, Ejército del Aire y Guardia Civil y escuadra de gastadores. En la cabeza de la formación, don Felipe y doña Letizia serán recibidos por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el jefe del Estado Mayor de la Defensa (jemad). A continuación, el Rey recibirá honores militares y pasará revista al Batallón de Honores acompañado por el jefe de Estado Mayor de la Defensa, el almirante jefe del Cuarto Militar de la Casa de Su Majestad el Rey y el teniente coronel jefe del batallón.

El acto solemne en el hemiciclo

La comitiva se dirigirá seguidamente al pie de la escalinata del Congreso, en torno a las 12.10 horas, lugar en el que tendrá lugar el saludo a la presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor; el presidente del Senado, Pío García-Escudero, y los miembros de las mesas de ambas cámaras legislativas. Entrarán entonces por la Puerta de los Leones al Vestíbulo de Isabel II, desde donde el cortejo, precedido y cerrado por los maceros de las Cortes Generales, se dirigirá al Hemiciclo a través del Salón de Pasos Perdidos. Una vez que el presidente del Gobierno y las mesas de Congreso y Senado hayan ocupado su lugar en el Hemiciclo, en el que esperarán ya diputados y senadores, los miembros de la mesa presidencial entrarán en el Salón de Sesiones por la escalera principal, que se coloca expresamente para estas ocasiones.

Con los Reyes ya en el Hemiciclo, se interpretará el himno nacional y la presidenta del Congreso abrirá la sesión solemne y pronunciará un discurso. Dará la palabra entonces a Felipe VI, quien se dirigirá a las Cortes Generales para dar por iniciada la XII Legislatura. Ana Pastor levantará la sesión al término de la intervención del Rey. Concluido el acto en el Hemiciclo, en torno a las 13.00 horas los Reyes se dirigirán de nuevo al Salón de Conferencias para realizar una fotografía institucional y se situarán junto al presidente del Gobierno y los presidentes de ambas cámaras para saludar a los presidentes del Tribunal Constitucional, Francisco Pérez de los Cobos, y del Tribunal Supremo y el Consejo General del Poder Judicial (CGOJ), Carlos Lesmes; a la vicepresidenta del Gobierno y los ministros y al resto de autoridades e invitados.

El desfile militar en la Carrera de San Jerónimo

A medida que las autoridades vayan saludando a los Reyes, serán acompañadas a la escalinata del Palacio para presenciar el desfile militar. Don Felipe y doña Letizia se situarán en el podio de honor que se instalará al pie de la escalinata. A su derecha permanecerán los presidentes del Congreso y del Senado y los miembros de las mesas de ambas cámaras, y a su izquierda, los presidentes del Gobierno, del Tribunal Constitucional y del Tribunal Supremo y los ministros. Los parlamentarios presenciarán el desfile militar desde las tribunas situadas a ambos lados. Una vez el jefe del Estado Mayor de la Defensa solicite permiso al Rey para iniciar el desfile, la Agrupación de las Fuerzas Armadas y Guardia Civil desfilarán por la Carrera de San Jerónimo. La sesión solemne podrá verse en directo en Congreso TV, en Canal Parlamento, en el canal oficial del Congreso en Youtube y a través de sus perfiles en Facebook y Twitter. Asimismo, los discursos de la presidenta y del Rey serán accesibles para personas con discapacidad auditiva, ya que se emitirán subtitulados y con intérprete de lengua de signos.

 

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