La derecha xenófoba recibe a Merkel con insultos en Dresde

Cientos de manifestantes cercanos al movimiento islamófobo Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente (Pegida) recibieron hoy con insultos a la canciller, Angela Merkel, y a otros políticos a su llegada a Dresde para participar en el aniversario de la reunificación alemana. Los manifestantes calificaron a Merkel, así como al jefe del Estado alemán, Joachim Gauck, y al presidente del Parlamento, Norbert Lammert, de "traidores al pueblo" y gritaron consignas como "que se vaya Merkel" o "quien traiciona a Alemania debe dejar Alemania".

Entre los manifestantes frente al Museo de Transportes en Dresde estaba el fundador de Pegida Lutz Bachmann. La policía informó a través de twitter de que había tenido que contener a los manifestantes para garantizar la llegada de la cúpula política a los actos de celebración del aniversario.

Merkel, Gauck y Lammert firmaron en el Libro de Oro de Dresde, luego participaran en un servicio religioso ecuménico y finalmente asistirán al acto central de la celebración en la Semperoper. Las celebraciones del aniversario de la reunificación están este año marcadas por la discusión acerca del aumento de la xenofobia en el este de Alemania, donde la agrupación ultraderechista Alternativa por Alemania (AfD) ha tenido sus mayores éxitos. En Dresde, que es la sede de las celebraciones este año como capital de Sajonia siguiendo el sistema rotatorio entre los 16 estados federados, se originó Pegida, que sigue organizando sus marchas contra el islam todos los lunes.

“Nosotros somos el pueblo”, era el lema de los manifestantes que se oponían en su momento al régimen de la extinta RDA y que ahora han asumido movimientos como el islamófobo “Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente” (Pegida). Merkel ha recordado que mientras en 1989 y 1990 el lema tenía una carga emancipadora, la instrumentalización por parte de Pegida lo ha distorsionado. “Todos somos el pueblo”, ha dicho Merkel con lo que incluye a los varios millones de musulmanes que viven en Alemania.

Por otra parte, un atentado con bombas la semana pasada contra una mezquita en Dresde hizo revivir los temores de que las protestas islamófobas desemboque en la violencia. El jefe del grupo parlamentario del Partido Socialdemócrata (SPD), Thomas Oppermann, ha llamado a manifestarse contra Pegida el día de la unidad y ha dicho que ese movimiento islamófobo no sólo ofende a los representantes del estado sino a toda Alemania. “Justamente el día de la unidad tenemos que ponerle fronteras a esa gente con sus mensajes de odio. Ellos no ofenden sólo a los representantes del estado sino a toda Alemania”, dijo Oppermann en declaraciones que publica hoy el dominical Bild am Sonntag.

Mientras tanto, las celebraciones oficiales tratarán de resaltar todo lo que se ha logrado en 26 años de unidad pese a que la convergencia todavía no es plena. La propia Merkel, en su mensaje semanal, invitó a recordar los logros de la unidad, pese a todos los problemas que todavía existen. Entre esos problemas destaca la diferencia de ingresos que persiste entre los ciudadanos de las dos partes del país.

Según datos de la Oficina Federal de Estadística (Destatis) en 2015 el salario promedio bruto en el este de Alemania fue de 2.449 euros mensuales mientras que los ciudadanos del oeste del país tuvieron un sueldo bruto de 3.218 euros. Con ello los trabajadores del territorio de la República Democrática Alemana ganan en promedio un 24 por ciento menos que los de los llamados viejos estados federados en el oeste del país. Un 24 por ciento de los trabajadores del este estaban por debajo de los 2.056 euros brutos mensuales, que es el límite a partir del cual un sueldo se considera bajo. En el este sólo un 17 por ciento tuvieron salarios bajos.

Según un estudio de la Fundación Hans-Böckler, los acuerdos salariales en el este han alcanzado en promedio el 98 por ciento de los del oeste pero la mitad de los trabajadores del este no están amparados por ningún convenio. La cuota de desempleo en el este de Alemania es del 9,2 por ciento mientras que en el oeste del país es del 5,7 por ciento. Todo ello, al igual que las diferencias que persisten en las jubilaciones, crea un descontento que en parte han logrado aglutinar movimientos como Pegida o la agrupación radical de derechas Alternativa por Alemania (AfD), tomando a los refugiados como chivos expiatorios. El informe anual del gobierno sobre el estado de la unidad constata una mayor receptividad por parte de los ciudadanos del este a ideologías de derecha radical.

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