Votantes de Podemos e IU se mezclan con socialistas en la concentración de Ferraz

Supuestos militantes socialistas se han concentrado en la calle Ferraz coincidiendo con la supuesta celebración del Comité Federal para expresar su apoyo a la dirección que lidera Pedro Sánchez y su rechazo a los críticos que han intentado derribarlo. Todos los medios han reproducido las imágenes, concretamente una en la que se puede ver a un hombre que levanta un cartel en el que se puede leer: "Los barones (del) PSOE son la mafia". Y también: "Susana Díaz es la casta que desprecia derechos".

Pero parece que este supuesto militante socialista enfurecido con el sector crítico a Pedro Sánchez no tiene nada que ver con el PSOE.Su nombre es Lagarder Danciu y se define así mismo como “activista sin techo en defensa de los derechos humanos, Educador y Aprendiz en la Universidad La Calle. Gay, rumano, gitano, ateo, vagabundo, okupa que viaja sin destino”. Y fue candidato a la dirección de Podemos en Sevilla.

Lagarder Danciu saltó a la fama en mayo cuando trató de reventar otro acto del PP presidido por Mariano Rajoy.

El caso de Danciu ha sido uno de los más llamativos pero no el único. Otros militantes de Podemos y de Izquierda Unida se han mezclado con los simpatizantes socialistas que protestaban ante la sede de Ferraz. Camisetas de “Sí a Pedro Sánchez”, junto a carteles de “No al PP” y “No es no” han acompañado a los abucheos y gritos constantes de los militantes hacia los políticos socialistas que accedían a la sede federal, donde se reúne el Comité Federal. En ese escenario, no han faltado los momentos de tensión, como el que ha protagonizado el expresidente de la Junta de Castilla-La Mancha José María Barreda, uno de los primeros en llegar y en ser increpado al grito de “traidor” y “golpista”. También se han enzarzado los partidarios de unos y otros en encontronazos verbales, rodeados por decenas de periodistas, en un despliegue mediático completamente inusual para un Comité Federal.

Los manifestantes han comenzado a llegar sobre las ocho de la mañana, y cerca de las nueve habían ocupado ya casi toda la calle delante del número 70, lo que ha obligado a la Policía a cortar el acceso. Durante algo más de una hora, un grupo de antidisturbios se ha colocado en la entrada a la sede del PSOE, cuando la mayor parte de los cerca de 300 miembros del Comité Federal ya estaba dentro.

El presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, el diputado socialista Eduardo Madina y dirigentes críticos con la dirección de Pedro Sánchez han sido recibidos con abucheos a su llegada, junto a calificaciones de “traidores”, “golpistas” y “tejeros”. “Susana Díaz, jefa de los golpistas” ha sido otro de los vítores que han coreado esta mañana algunos de los asistentes, que se definían no como “pedristas”, sino como “leales con lo que votan”. Pero los simpatizantes no distinguían muy bien entre unos y otros, y casi todos los que accedían a Ferraz recibían su ración de improperios, incluidos los considerados afines a Sánchez, como la presidenta balear, Francina Armengol, o la diputada catalana Maritxell Batet.

Uno de los pocos que se ha salvado de la quema ha sido el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, cuya llegada ha sido saludada con aplausos y con decenas de manifestantes coreando su nombre. Algunos de los concentrados, en declaraciones a los medios, se han proclamado “muy entristecidos” por la situación que está viviendo el PSOE, porque se lo están “cargando”. Una de las manifestantes, Laura Martínez, ha explicado a Efe que esta concentración ha sido movilizada por los propios militantes, que esta mañana han decido “apoyar la coherencia y pedir el no del PSOE” a la investidura de Mariano Rajoy.

Por su parte, Francisco Gómez, militante procedente de Mérida (Extremadura), ha asegurado a Efe que está dentro del partido desde “hace 40 años” y que, en todo este tiempo, nunca ha visto “este despropósito”. “La militancia está por la lealtad y la disciplina”, ha afirmado.