Sánchez huye hacia adelante dispuesto a ganarle el pulso a Díaz el sábado en el Federal

En una sede que convirtió en un bunker inaccesible a sus rivales, Pedro Sánchez reunió a sus fieles de la Comisión Ejecutiva y convocó el Comité Federal para el próximo sábado, el día que ya estaba previsto antes de la ruptura en dos de la dirección. Allí, aseguraron sus fieles a este diario, confía en ganarle el pulso a sus rivales, encabezados por Susana Díaz, y sacar adelante la celebración de unas primarias a partir del días 23 de octubre y un Congreso para el 12 y el 13 de noviembre, dos semanas antes de lo que anunció el pasado lunes tras la reunión de la Comisión Permanente de la Ejecutiva.

Del secretismo de las decisiones y el intento de no dar pistas a los adversarios dio cuenta el hecho de que nadie salió a explicar el acuerdo. Sánchez se limitó a emitir un largo comunicado con lo aprobado por una Ejecutiva cuya autoridad niegan los barones. En ese comunicado, se precisa que la Comisión Ejecutiva Federal ha procedido a convocar un Comité Federal Extraordinario que se celebrará el próximo sábado, 1 de octubre, a las 9:00, para que, en el cumplimiento del artículo 36.o y 39.i de los Estatutos Federales del Partido, proceda a la convocatoria de un Congreso Federal Extraordinario con el fin de elegir un/a nuevo/a Secretario/a General y una nueva CEF”.

El calendario que propone, abierto al consenso, según se destaca, precisa que el mismo 1 de octubre se abre el plazo para la presentación de precandidaturas, y desde el 2 al 11 se recogen los avales para presentarse a las primarias, que se votarán el día 23 de octubre. El Congreso se celebrará el 12 y el 13 de noviembre.

La Ejecutivas, añade el comunicado, hace esta propuesta, abierta al consenso, de acuerdo con la regulación establecida en el artículo 36.o) de los Estatutos Federales, donde se establece que si se producen vacantes que suponen más de la mitad de la Comisión Ejecutiva Federal, el Comité Federal debatirá convocar un Congreso extraordinario para la elección de una nueva Comisión Ejecutiva Federal. “Dado que la normativa del Partido, Estatutos Federales y Reglamento del Comité Federal, únicamente reconocen que sea la Comisión Ejecutiva Federal quien proceda a la convocatoria de dicho Comité, los miembros de la Comisión Ejecutiva Federal cumplen el mandato estatutario, convocando el Comité Federal a los únicos efectos de que éste a su vez convoque el Congreso Federal extraordinario, que como máximo órgano del Partido, elija una nueva dirección.

El comunicado también insiste en que la normativa reguladora de la Estructura y Funcionamiento General del Partido, en su artículo 68, no prevé en ningún caso la disolución de la Comisión Ejecutiva Federal, siendo ésta el único órgano con competencia para ello. Y por eso hace una propuesta al Comité Federal con el objetivo de cumplir estrictamente los Estatutos y normas del Partido al objeto de que los afiliados y afiliadas puedan votar al Secretario/a General y que se celebre un Congreso extraordinario cuanto antes.

Significativamente, la nota hace un ”llamamiento inequívoco a la serenidad y la calma de todo el Partido en estos momentos inéditos en la vida interna del PSOE, al mismo tiempo que agradece el comportamiento ejemplar de sus militantes y apela a la responsabilidad de todos”. Además, añade que la Ejecutiva invita a toda la Organización a confiar en su trabajo, dirigido únicamente a resolver democráticamente y respetando nuestras normas esta situación de excepcionalidad orgánica.”

Y todo esto se pensó en varias horas, en medio de un ambiente de tal crispación que hasta se dejó la puerta del garaje a media hasta, cubriendo sólo media puerta y sin que pudiera pasar por ella ningún coche autorizado. Incluso los viejos trabajadores de la sede de Ferraz reconocían que jamás habían visto nada semejante. Y algunos partidarios de Sánchez añadían: ”Todos hemos llegado demasiado lejos”.

El clima guerra civilista impregnaba el ambiente de tal manera que algunos responsables de Ferraz consultados por República.com, que pedían no ser citados, expresaron su convencimiento de que la batalla interna se ha abierto porque Susana Díaz y sus seguidores querían evitar la votación del sábado porque pueden perderla. Es más, añadían, no querían la celebración del Federal porque incluso perdiéndolo por poco a Sánchez siempre le quedará la posibilidad de afirmar que cuenta con “el apoyo de medio partido y basarse en ello para presentarse en las primarias, se hagan ahora o en el futuro, como el candidato de los militantes o, cuando menos, del ala izquierda del partido”.

Los seguidores del secretario general -aunque dolidos por una división que a su juicio perjudica a todos porque gane quien gane, dicen, pierde el PSOE porque corre el riesgo de convertirse en el PASOK griego-, mostraban su confianza en la capacidad de César Luena de controlar la organización y valoraban su conocimiento de los Estatutos. Destacaban, como ejemplo del desconocimiento que por el contrario tienen los críticos, el hecho de que esperándose una votación ajustada para el sábado hayan cometido, a su juicio, el error de que 17 de sus partidarios hayan dimitido como miembros de la Ejecutiva porque automáticamente dejan de ser miembros del Comité Federal.