Marcos Nogueira y Janaina Santos, identificada como la pareja descuartizada en Pioz

El matrimonio brasileño llegó a España hace tres años por una oportunidad de trabajo y no "huyendo" de algún asunto turbio, según sus familiares

Se conocen nuevo datos sobre el escabroso caso que ha sacudido la tranquilidad de Pioz, una pequeña localidad a medio camino entre Madrid y Guadalajara. La pareja que apareció descuartizada el pasado domingo en bolsas de plástico junto con los cadáveres de sus hijos de 4 y un año son los brasileños Marcos Nogueira y Janaína Santos, sin antecedentes penales en España y que, según sus familiares, se trasladaron a España hace tres años por una oportunidad de trabajo. Con este testimonio intentan restar fuerza a la principal hipótesis de los investigadores, que por las características del crimen se inclinan por un ajuste de cuentas.

El matrimonio, ambos de 39 años y procedentes de la localidad de João Pessoa, viajó a España acompañado por su hija mayor -el pequeño ya nació aquí- hace tres años, ha declarado un cuñado de Janaína, Eduardo Braulio, al portal brasileño de noticias ‘G1 Globo’.

Braulio ha asegurado también que Marcos era gerente en un restaurante y que ella en la actualidad no trabajaba, y ha negado que los fallecidos salieran de su país “huyendo” de algo, como manifestó el lunes el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Julián Gregorio, que insistió en la teoría de que el asesinato se debió a un ajuste de cuentas. Marcos trabajó como camarero en Alcalá de Henares (Madrid).

La familia se enteró del crimen por la prensa y se puso entonces en contacto con el Consulado General de Brasil, desde donde les confirmaron las identidades de los cuerpos hallados en seis bolsas -los de los adultos desmembrados- en el salón del domicilio alquilado por la pareja un par de meses antes en la calle Los Sauces de la urbanización La Arboleda.

El cuñado de Janaína ha confirmado que llevaban semanas sin tener noticias de ellos, pero que no se habían inquietado. “Hacía bastante tiempo que no teníamos contacto, creíamos que era porque se habían mudado y estaban sin Internet”, ha relatado a ‘O Globo’.

“No desconfiamos, a veces pasaba que se quedaban sin comunicación”, añade este familiar. La aparente tranquilidad de la familia se puede comprobar en sus perfiles de redes sociales, desde el que mantenían hasta junio de este año contacto frecuente con amigos y familiares. Los medios locales apuntan que miembros de la familia tienen previsto viajar a Madrid este mismo martes.

Análisis de las cámaras

La Guardia Civil trabaja con la hipótesis de que unos sicarios se desplazaron expresamente a Pioz para acabar con la vida de la familia y se centra ahora en seguir el rastro de los responsables de este crimen para evitar que consigan fugarse del país. Por este motivo, una de las prioridades es analizar las cámaras de seguridad de esta urbanización con vigilancia, unas pesquisas que se suman desde la madrugada del domingo a otras como el análisis de la vivienda en busca de restos biológicos.

La reconstrucción del truculento asesinato de los cuatro miembros de esta familia de origen brasileño ha llevado a los investigadores a manejar como principal hipótesis la implicación de asesinos a sueldo.

Los investigadores, apuntan las citadas fuentes, se centran ahora en seguir el rastro de quienes accedieron en el último mes al chalé situado en esta urbanización con medio millar de casas, “un sitio tranquilo e ideal para esconderse”, según reconocen los lugareños, lógicamente consternados por el sorprendente hallazgo tras la llamada de un vecino alertando por el mal olor.

La investigación, que se ha decretado bajo secreto de sumario por orden del Juzgado de Instrucción número 1 de Guadalajara, prosigue tras realizarse de urgencia la autopsia a los cuatro cuerpos.

El Ayuntamiento de Pioz ha decretado dos días de luto oficial por el trágico suceso. En el Ayuntamiento ondearán estos dos días las banderas a media asta y además, para este martes, se guardará en la Plaza del Consistorio un minuto de silencio en recuerdo de las víctimas, que se habían empadronado en el municipio el 21 de junio, procedentes de Torrejón de Ardoz (Madrid).