Las inconsistencias del relato de la madre de Diana Quer

Diversas fuentes apuntan a que Diana López-Pinel fue sometida a un duro interrogativo por parte de los agentes, pero su abogado afirma que se trata de "intercambio de datos"

Sigue la búsqueda de la joven Diana Quer, marcada estos días por la visita de los investigadores al domicilio familiar de Pozuelo de Alarcón (Madrid), donde se produjo un “intercambio de datos” entre los agentes y Diana López-Pinel, según ha declarado Pedro de Bernardo, abogado de la madre.

Para el letrado, se trata de conversaciones en un “ambiente de normalidad” a las que no da mayor importancia, mientras que fuentes cercanas a la investigación revelan, en cambio, que habría sido sometida a un duro interrogatorio que se prolongó durante unas seis horas.

Algunas inconsistencias en el relato de la progenitora -la negación de las discusiones familiares, el manido tema del short rosa que Diana se quitó aquella madrugada y la insistencia con que defendió su hija no volvió a casa- unidas al hecho de que haya perdido la custodia de su hija menor, Valeria, la han colocado en el centro de todas las miradas. 

¿Oculta algo Diana López-Pinel?

Todas las hipótesis del caso siguen abiertas, pero parece que el crimen familiar no está entre las principales líneas de investigación, centradas ahora en la identidad del acompañante con el que Diana pudo salir aquella madrugada en coche de A pobra do Caramiñal.

Sin embargo, la imagen de familia sin problemas y muy unida que la madre quiso dar los primeros días posteriores a la desaparición de su hija se ha ido esfumando.

Discusiones frecuentes -entre ellas, la que condujo a la crisis de ansiedad por la que días antes a la desaparición de Diana tuvieron que ser atendidas la madre y la hermana-, un divorcio muy traumático para las hijas y amistades rozando “el límite de la legalidad”, como denunciaba Juan Carlos Quer hace unos días, son algunas de las características que envuelven a la familia Quer López-Pinel y que la madre omitió a la Guardia Civil cuando denunció la ausencia de su hija.

Otra de las dudas de los investigadores tiene que ver con el regreso de Diana a casa para cambiarse en la madrugada del 22 de agosto. Se preguntan cómo es posible que la madre no escuchara llegar a su hija, cuando había hablado con ella por teléfono una hora antes y sus habitaciones eran contiguas.

La propia Diana López-Pinel insistió en que su hija no había vuelto a casa hasta que trascendió que la joven se había cambiado los pantalones rosas con los que salió por unos vaqueros.

Este viernes, la madre de la joven tendrá que viajar a Galicia para declarar ante la jueza de Ribeira que le retiró la custodia de Valeria, su hija menor.

Sigue el análisis de matrículas de coche

Mientras tanto, prodigue la principal línea de investigación: el vehículo y el acompañante con el que Diana salió del pueblo aquella noche. Se desconoce si viajó en compañía de una o de varias personas y el punto exacto al que se dirigieron.

Los investigadores siguen analizando las imágenes grabadas por las cámaras de seguridad de las carreteras y los datos del cruce de comunicaciones que tuvieron lugar aquella noche. Avanzan los días y el caso continúa con pocas novedades, pero sigue siendo cada vez más mediático.

 

 

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