Puigdemont rompe la neutralidad y preside la Diada para impulsar la independencia

El independentismo catalán ha aprovechado la movilización de la Diada para hacer una nueva demostración de fuerza y desmentir que su causa haya perdido fuelle. A las 17.14, una hora icónica para los catalanes -en 1714 Barcelona se rindió a las tropas borbónicas- han comenzado cinco manifestaciones simultáneas en Lleida, Berga (Barcelona), Salt (Girona), Tarragona y Barcelona. Según la Guardia Urbana, 540.000 personas se han manifestado en la capital catalana. 800.000 sería la cifra total de los catalanes que han salido a la calle. Ha sido quinta Diada del ‘procés’ y el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha ratificado su plan secesionista.

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Puigdemont ha decidido encabezar la manifestación de Salt -él fue alcalde de Girona-, siendo la primera vez que un presidente catalán asiste a una movilización secesionista. Artur Mas no lo hizo nunca mientras fue presidente para preservar la neutralidad institucional de su cargo. Este año, sí ha podido celebrar la Diada en la calle, tras haberse “liberado” de esa responsabilidad, y no ha ocultado su satisfacción.

La otra gran novedad ha estado en Barcelona, donde el protagonismo se lo ha llevado la alcaldesa, Ada Colau (Barcelona En Comú-Podemos), junto con el vicepresidente de la Generalitat y líder de ERC, Oriol Junqueras. No obstante, los ‘comunes’, como se conoce a los miembros de la formación de Colau, siguen jugando a una deliberada ambigüedad con el secesionismo. De hecho, la alcaldesa ha participado en la manifestación pero ha evitado la foto con los líderes independentistas. En lugar de colocarse en la llamada ‘fila cero’ con las demás autoridades, ha optado por seguir el acto entre el público acompañada por Xavier Domènech y Gerardo Pisarello. Domènech, portavoz en el Congreso de la confluencia catalana de Podemos, ha marcado distancias con Junts pel Sí y la CUP, al considerar que “no queremos construir un muro de choque para quedar atrapados en hojas de ruta”, en referencia al Gobierno de Puigdemont.

A la marcha de Barcelona han asistido también consellers y dirigentes del Partit Demòcrata Català (PDC), la formación que preside Mas, y la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, pendiente de si será inhabilitada por el Tribunal Constitucional, ha encabezado la manifestación de Tarragona. “No contemplo la inhabilitación y como no la contemplo, ni me lo planteo”, ha respondido Forcadell a preguntas de los medios. Preguntada por lo que espera del Tribunal Constitucional, la presidenta ha dicho que “nada, es el Tribunal quien tiene que hacer su trabajo; el Parlament seguirá haciendo su labor de acuerdo con las mayorías que tenga en cada momento y según los mandatos que tenga”. Respecto a su presencia en la manifestación ha dicho que “es una de las manifestaciones más grandes que se ha hecho en el país y he querido acompañar a la ciudadanía, de acuerdo con mis convicciones”. Forcadell ha recordado que ella fue presidenta de la Asamblea Nacional de Cataluña, la ANC, y ha considerado que no tendría sentido que ahora no participara en la conmemoración de la Diada.

El actual presidente de la ANC, Jordi Sànchez, ha pedido “determinación” para poner las urnas y ha asegurado que no permitirán la inhabilitación de la presidenta del Parlament, por haber dejado votar en la cámara la resolución que abre la posibilidad de convocar un referéndum unilateral de independencia. Tanto Sànchez como el presidente de Òmnium, Jordi Cuixart, han reclamado unidad del independentismo

Por lo demás, el ambiente festivo y reivindicativo ha presidido las cinco manifestaciones, plagadas de banderas esteladas (independentistas). En Barcelona, una hora antes de arrancar la marcha, el Paseo de Sant Joan ya estaba abarrotado de ciudadanos hasta el Arco del Triunfo.

Puigdemont ratifica su plan secesionista

Al término de la manifestación de Salt, Puigdemont ha hecho unas declaraciones en las que ha presentado la celebración de un referéndum en Cataluña como solución para “desbloquear” la gobernabilidad en España. Puigdemont ha planteado una disyuntiva: o desde las Cortes hay “capacidad de reconocimiento” de los “millones de personas” que reclaman un referéndum en Cataluña o “la política española tiene muchas posibilidades de seguir bloqueada” y con un Gobierno en funciones. Sin citar explícitamente las siglas de ningún partido, Puigdemont ha sugerido que si los socialistas avalaran como Podemos un referéndum para Cataluña “se acabaría con un bloqueo que no gusta a nadie”, porque habría una mayoría suficiente para investir a un nuevo presidente del Gobierno con el apoyo de los soberanistas.

El referéndum, ha dicho el ‘president’, supondría una “respuesta política, no judicial, a las demandas de los catalanes”, de la misma manera que hizo el gobierno británico al autorizar una consulta en Escocia. Pese a todo, Puigdemont tiene “pocas esperanzas” en que desde Madrid se autorice un referéndum a la escocesa, debido a la “falta de coraje, de valentía, de ambición y de compromiso patriótico” del conjunto de fuerzas políticas españolas.

Previamente, en los prolegómenos de la fiesta, el presidente catalán se ha mostrado convencido de que la Diada de este año será el “empujón” que, a su juicio, necesita Cataluña para la recta final del camino hacia la independencia. Y para recorrer ese tramo, Puigdemont ha dado este domingo alguna pista más sobre el calendario de maneja, aprovechando una rueda de prensa con corresponsales extranjeros. En ese calendario, la estrella es el nuevo intento de convocar un referéndum, El próximo 28 de septiembre, día en que se someterá a la cuestión de confianza en el Parlament, el jefe del Govern planteará al Estado una propuesta de consulta legal y acordada. No ha concretado en qué plazo debería celebrarse dicho referéndum, ni ha querido pronunciarse sobre la posibilidad de convocarlo de manera unilateral, como le reclama la CUP, en el previsible caso de que el Ejecutivo central desatienda la propuesta.

El propósito final es que el 11 de septiembre de 2017, dentro de un año, estén convocada ya las “elecciones constituyentes” para que Cataluña se encuentre “en el tránsito entre la posautonomía y la preindependencia”, tal como establecía el programa electoral de Junts pel Sí. Por eso, Puigdemont ha reconocido que su Ejecutivo está “estudiando” la posibilidad de hacer un referéndum sobre la independencia en los próximos meses.

Pese a que el Gobierno central y las Cortes han rechazado en reiteradas ocasiones en los últimos años las peticiones catalanas para poder celebrar una consulta con todas las garantías legales, el president ha asegurado que no renuncia a seguir intentándolo: “Voy a insistir el día 28 en hacer una propuesta en este sentido a la política española. Si hay posibilidades de utilizar el referéndum como mecanismo eficaz y seguro para que la gente decida, claro que no está descartado”, ha afirmado. En todo caso, ha recalcado que, si no hay acuerdo con el Estado para celebrar un referéndum, la “fórmula” prevista es convocar unas elecciones constituyentes, que serían un “verdadero plebiscito de validación” del proceso independentista.

El jefe del Govern ha expresado su deseo de que, en la Diada del año que viene, su Ejecutivo ya esté “en funciones” y que “a finales de julio” el Parlament haya aprobado las tres “leyes de desconexión” del Estado, tal como fijaba el programa electoral de Junts pel Sí. “Yo espero, porque es mi compromiso, que seamos capaces de hacer las cosas tan bien que yo ya esté en funciones en la próxima Diada”, ha confiado Puigdemont.

Junqueras: ‘Somos los campeones mundiales del referendo’

El vicepresidente del Govern y líder de ERC, Oriol Junqueras, ha valorado la intención de Puigdemont de plantear una última oferta de referendo con estas palabras: “Somos campeones mundiales del referendo”. “Es bien sabido que somos los campeones mundiales del referendismo y del referendo, y todos los caminos democráticos nos parecen bien si permiten que, democráticamente, los ciudadanos de este país decidan su futuro”, ha afirmado Junqueras.

El líder republicano, antes de participar en la manifestación independentista en el paseo Lluís Companys de Barcelona, ha insistido que está “a favor de todas las opciones democráticas que permitan a los ciudadanos decidir su futuro”. Junqueras ha valorado que la manifestación independentista es “otro éxito de convocatoria”, que pone de relieve “la voluntad persistente de este pueblo para lograr su libertad”, y ha augurado que habrá “momentos culminantes en los próximos meses” para el proceso soberanista.

El expresidente Mas ha afirmado que respeta “al cien por cien” la hoja de ruta de su sucesor en la Generalitat. “Cada uno tiene su criterio, yo respeto al cien por cien el del presidente Puigdemont; hemos estado hablando estos últimos días”, ha afirmado Mas en declaraciones a los periodistas en la manifestación independentista de Barcelona.

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