La grabación a Fernández Díaz no se hizo desde fuera del despacho del ministro

Todavía no está elaborado el informe definitivo sobre la grabación efectuada en el despacho del ministro en octubre de 2014 -los días 2 y 16- de sus conversaciones con el jefe de la Oficina Antifraude para armar casos de corrupción contra familiares y personas vinculadas a políticos independentistas catalanes. No obstante, medios como 'El Confidencial' y la Cadena SER han adelantado algunas conclusiones, entre ellas que no se utilizaron sistemas sofisticados para grabar la entrevista como receptores de radio frecuencia o micrófonos ocultos conectados por wifi a un ordenador externo. La grabación se realizó con un aparato convencional escondido entre ambos interlocutores en la mesa del despacho donde se sentaron.

Según la SER, la policía científica ha determinado que en la grabación no hay cortes de voz ni marcas imperceptibles que suelen registrarse en las grabaciones de los teléfonos móviles, ni tampoco hay ningún rastro de que la conversación fuera recogida por un dispositivo electrónico que enviase la señal al exterior del Ministerio situado en el Paseo de la Castellana en Madrid.

Esa es también la tesis que ha recogido ‘El Confidencial’ y ambos medios avanzan que el informe preliminar descarta que Daniel de Alfonso, exjefe de la Oficina Antifraude de Cataluña, fuera quien colocó el aparato electrónico porque se escuchan sonidos anteriores al encuentro como el momento en el que entra y cuando ambos se sientan entorno a una mesa. Además, los agentes encargados de la investigación han comprobado que ningún instrumento habría podido penetrar en el despacho de Fernández Díaz para conseguir un sonido tan nítido como el de las grabaciones desveladas por ‘Público’. Los investigadores acudieron el pasado julio a la sede de Interior para inspeccionar la edificación y comprobar la ubicación del despacho de su máximo responsable. Su conclusión fue tajante: hay que descartar que las grabaciones se efectuaran desde la calle.

Asimismo, hay que desechar que se empleara un teléfono móvil porque habrían quedado marcas características en el sonido que no han sido detectadas en ninguno de los cortes analizados. La Policía ha dictaminado que el micrófono debió estar en una posición elevada, probablemente a la misma altura en la que se estaba produciendo la conversación, y además a una distancia similar de Fernández Díaz y De Alfonso.