Erdogan decreta tres meses de Estado de Emergencia tras el golpe

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ha declarado este miércoles el estado de emergencia en todo el territorio nacional para hacer frente a las corrientes golpistas en el país y combatir "la amenaza a la democracia". "Hemos decidido declarar el estado de emergencia durante tres meses", ha dicho en una comparecencia pública, después la reunión de casi cinco horas que ha mantenido con el Gobierno.

Erdogan ha recalcado que es una de las medidas previstas por la Constitución turca para situaciones extraordinarias como la que vive la nación euroasiática.

Poco antes, en una entrevista con la cadena de televisión árabe Al Yazira, el presidente turco cifró en 10.937, las  personas que han sido arrestadas en Turquía en relación con el intento de golpe de Estado que tuvo lugar el pasado viernes, entre ellas más de 6.000 militares y un centenar de policías, además de numerosos jueces y fiscales.

El mandatario aseguró también que los dos pilotos que derribaron un cazabombardero ruso en la frontera turco-siria hace siete meses están detenidos y la justicia les está investigando por su supuesta pertenencia a la "organización terrorista" del clérigo turco Fetullah Gülen, exiliado en EEUU. Gülen ha sido acusado por el Gobierno turco de estar detrás de la intentona, apoyado por sus seguidores infiltrados en la Administración pública, la Policía, la Judicatura y el Ejército.

Preguntado por la posibilidad de reintroducir la pena de muerte en Turquía, abolida desde 2004, Erdogan aseguró que si el Parlamento turco respalda esa decisión, no dudará en firmar esa norma "de forma inmediata". "Esta decisión no está en mi mano, sino que tiene que tomarla el Parlamento, después del llamamiento del pueblo, que desea que haya pena de muerte", para los golpistas, remachó.

Las medidas adoptadas por Erdogan y la posibilidad de restaurar la pena de muerte han alarmado a la comunidad internacional y varios gobiernos e instituciones han urgido a Turquía a mantener el respeto de la legalidad y la defensa de los derechos humanos.

"Todas las medidas que estamos tomando son legales y no vamos a violar nunca el estado de derecho, pero al mismo tiempo no vamos a dejar de cumplir con el deber que tenemos de cara al país", declaró Erdogan en la cadena de televisión catarí.

Asimismo, aseguró que la propia OTAN le ha expresado su apoyo en estos días y ha confirmado que Turquía ha pedido la extradición de Gülen a EE.UU.

Hasta el momento, Ankara ha suspendido de empleo a unas 55.000 personas, desde maestros y arquitectos a jueces, policías y funcionarios de distintos departamentos, acusados de ser seguidores de Gülen, el cual ha negado cualquier implicación en la asonada.

 

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