El PP se abre a negociar su reforma laboral pero PSOE y C's rechazan su documento

A día de hoy, Mariano Rajoy no tiene ni los apoyos ni la expectativa de tenerlos para ser investido ni en primera ni en segunda votación. Su escenario ideal sería que los 32 diputados de Ciudadanos votaran sí con los 137 del PP (169 votos) y que los 85 del PSOE se abstuvieran. De esa manera, aunque todo el resto de la Cámara votara en contra, solo habría 96 noes, y el líder del PP superaría la votación por mayoría simple y se ahorraría la enojosa negociación con los nacionalistas. Y eso es lo que va a intentar según dirigentes de su partido, que ya han avanzado algunas ofertas para “seducir” a los dos partidos que le interesan. Ninguno de ellos, sin embargo, se ha mostrado dispuesto a negociar.

cospedal-900Los planes de Rajoy han sido revelados por el vicesecretario del PP Fernando Martínez-Maillo, que ha dicho que el presidente negociará con Ciudadanos y el PSOE con "discreción" para lograr el voto a favor de unos y la abstención de los otros a su investidura. Maillo ha hablado en Onda Cero, donde ha señalado que ve “posible” que esos partidos cambien su posición en “los próximos días”. En cualquier caso, si lo hacen no será porque haya mediado la negociación sobre el documento que Rajoy les ha enviado con su catálogo de ofertas. Como se trata de un refrito del programa electoral del PP que no ha convencido a nadie, la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal, ha planteado de viva voz algunas propuestas entre las que figura incluso la revisión de la reforma laboral -la “mejora”, en palabras de Cospedal- que no la derogación que pretendían, por ejemplo, los socialistas.

La secretaria general ha asegurado que su partido está dispuesto a dialogar y a modificar casi cualquier punto de su documento. Además de su reforma laboral, podría negociar la reforma educativa y de la justicia así como acometer cambios en el ámbito territorial. Eso sí ha advertido de que existen “ciertos límites como la defensa de la unidad, la igualdad de todos los españoles, la defensa de la ley o la lucha contra el terrorismo”. Para negociar todas esas medidas, ha asegurado que están dispuestos a trabajar y a sentarse tanto con los socialistas como con Ciudadanos y a formar equipos de trabajo ya que, en su opinión, el documento es “lo suficiente amplio” para poder llegar a consensos en muchas de las materias.

De momento, Cospedal, que ha acudido al Congreso a presentar las credenciales como Diputada, ha asegurado que ninguna de las formaciones políticas les ha respondido sobre el documento que ayer les enviaron como base para comenzar a dialogar. Fuentes de Ciudadanos han asegurado que aun están estudiándolo y de momento no se han planteado una respuesta al respecto ya que incluso no lo han debatido entre ellos. Lo que sí consideran es que es un documento escaso en propuestas y sobre todo en temas económicos que son los que se tendrán que debatir con urgencia ante la necesidad de presentar los presupuestos a finales de octubre. Además no consideran coherente que el documento no vaya acompañado de una Memoria Económica ni incluya propuestas concretas para autónomos o para mejorar el empleo.

Ni al PSOE ni a C's les gusta el documento del PP para negociar

Pero, sobre todo, el partido naranja puntualiza que su Ejecutiva ya ha tomado una decisión, la de abstenerse en la segunda votación para facilitar que Rajoy sea investido, por lo que ya no tiene nada que negociar. Será después, una vez que se haya formado el Gobierno y empiece a presentar iniciativas legislativas, cuando Ciudadanos ponga condiciones encima de la mesa para defender su programa de reformas, que considera "más ambicioso y concreto" que el del PP. Albert Rivera ha dicho este jueves en distintas entrevistas que está dispuesto a “mediar” entre el PP y el PSOE en una negociación para facilitar la formación de un Gobierno gracias a la abstención de los diputados socialistas en la investidura, si bien ha subrayado que son estos dos partidos los que en último término podrán evitar unas nuevas elecciones. "Yo estoy dispuesto a mediar y a echar un cable para que este país se ponga en marcha", pero al final "depende de ellos", ha afirmado.

Así pues, Ciudadanos pone la pelota en el tejado del PSOE que tampoco quiere saber nada de una negociación previa a la investidura. El socialista José Enrique Serrano, miembro del 'Gobierno en la sombra' de Pedro Sánchez, ha asegurado este jueves que la posición del PSOE "no depende" del documento que el PP ha remitido al resto de partidos para intentar consensuar un programa de gobierno y, por ello, ha dicho que la intención de su partido no es negociar sobre esa base. En declaraciones a los periodistas en San Lorenzo de El Escorial, donde la Universidad Complutense de Madrid celebra sus cursos de verano, Serrano ha explicado que ese texto plasma la intención de Mariano Rajoy de "perseverar con sus políticas" durante los próximos cuatro años. Y ése es el mismo argumento que ha esgrimido para justificar el 'no' que mantiene el PSOE a una posible investidura de Mariano Rajoy: "(El documento) no es un juicio que influya en la decisión del PSOE que había tomado previamente sobre votar 'no' a su investidura", ha añadido.

Los socialistas también planean exponer sus alternativas cuando empiece la legislatura, tratando de forjar mayorías con el resto de los grupos parlamentarios para llevar a cabo reformas de calado. Por eso, Serrano ha emplazado a Rajoy a buscar apoyos en las organizaciones políticas "próximas a su programa e ideario" que, según ha manifestado, son "suficientes" para alcanzar la mayoría. Así, y si cambia el panorama, "quizá Rajoy esté en condiciones de alcanzar la investidura". Y ha vuelto a rechazar de plano que desde el PP se "pida" a la oposición del PSOE "que resuelva el problema que el llamado a ser el partido de Gobierno hoy por hoy no es capaz de resolver" al no contar aún con los votos necesarios para superar un debate de investidura.

Tanto el PP como el PSOE preferirían que Ciudadanos dijera 'sí' al candidato 'popular' a La Moncloa, algo que la formación naranja rechaza hacer mientras mientras no haya cambio de personas -incluido Rajoy- y de políticas.

El Partido Popular sigue barajando la fecha del 2 de agosto para iniciar el debate de investidura, aunque no es un calendario fijo. "Síes una fecha sensata y razonable”, siempre teniendo en cuenta lo que decida el Rey, ha asegurado Cospedal. Con estas fechas el PP tendría 20 días para intentar que Ciudadanos les dé el sí y el PSOE se abstenga, pero su única hoja de ruta para convencerles es “trabajar hasta que logremos tener una investidura y formar un gobierno en España”, ha dicho la secretaria general de los populares.

Para Cospedal, la ronda de contactos que ha mantenido Rajoy se enmarca dentro de la idea del presidente de ir “desbrozando” el terreno a la espera de que Jefe del Estado decida comenzar las reuniones con los partidos para presentar un candidato a la presidencia. Y ante los rumores que apuntan a que el PSOE y Ciudadanos han puesto vetos en esas reuniones tanto a ciertos ministros como a altos cargos, ha aclarado que “no hemos sido ningún veto y en las conversaciones privadas con ellos no ha habido vetos”.

Los cálculos para la composición de la Mesa

Otro aspecto que sigue en el aire es la Mesa del Congreso y la posibilidad de que vuelva a presidirla un candidato socialista y a este respecto, Cospedal ha señalado que “hoy todo está abierto y por tanto todo es posible”.

Fuentes del Congreso han asegurado que por la aritmética podría incluso salir elegido por votación un candidato socialista a la presidencia sin necesidad de que el Partido Popular les apoyaran, pero todo ello se está negociando. La aritmética es la siguiente: Si el PP tiene 137 escaños, asegura dos puestos tanto en la vicepresidencia como dos vicesecretarias, el PSOE con 85 tiene una vicepresidencia y una vicesecretaría, al igual que Podemos con 71 escaños. En este escenario se baraja la posibilidad de que el PP cediera una vicepresidencia a Ciudadanos o incluso la presidencia. Dado que la votación para la presidencia necesita mayoría, si saliera adelante el pacto que propuso Iñigo Errejón de unir los votos de PSOE, Podemos y Ciudadanos, la presidencia podría conseguirla un socialista.

Fuentes del PP, sin embargo, aseguran que no van a renunciar a la presidencia o a alguna vicepresidencia (para cedérsela a Ciudadanos) a cambio de nada. Consideran que si se concedieran la presidencia al Partido Socialista no les cederían a la izquierda la mayoría en la Mesa, por lo que sería el PSOE quien tendría que ceder una posición en la mesa a Ciudadanos.