El desafío soberanista catalán

¿En qué consiste la Ley de Claridad de Canadá?

Uno de sus principales objetivos, como su propio nombre dice, es plantear a la ciudadanía una pregunta que no de lugar a la ambigüedad en caso de un referéndum independentista

La Ley de Claridad es una ley federal aprobada en el año 2000 por el Parlamento de Canadá que establece las condiciones en las cuales el Gobierno de Canadá podría entrar a negociar con las provincias que quieran independizarse, lo que podría terminar con su secesión tras un referéndum. El proyecto de ley Claridad se presentó en primera lectura en la Cámara de los Comunes el 13 de diciembre de 1999. Su objetivo, como su propio nombre dice, es plantear a la ciudadanía una pregunta que no lleve a la ambigüedad.

El origen de la ley está en el referéndum de 1995, en que el pueblo de Quebec (la única de mayoría francófona en un país mayoritariamente anglófono) votó en contra de la soberanía por un margen muy estrecho (50,58% a 49,42%). La pregunta que se les planteó a los ciudadanos en el referéndum resultó muy ambigua y fue una cuestión muy criticada: “¿Está usted de acuerdo en que Quebec debería convertirse en soberano después de haber hecho una oferta formal a Canadá para una nueva asociación económica y política en el ámbito de aplicación del proyecto de ley sobre el futuro de Quebec y del acuerdo firmado el 12 de junio de 1995?”, fue la pregunta.

El Gobierno canadiense decidió consultar al Tribunal Supremo sobre la legalidad de la consulta y la posibilidad de que se diera la independencia. El alto tribunal dictaminó que si se realiza una pregunta clara en esa consulta y sale a favor con una clara mayoría existiría una obligación constitucional de negociar con buena fe.

Tras ello, el Gobierno canadiense aprobó en el año 2000 la llamada Ley de Claridad, siendo el primer país en plantearse un posible conflicto territorial precisando cuáles serían las circunstancias en las que el Gobierno canadiense podía discutir la separación de alguna de sus provincias.

La Cámara de los Comunes de Canadá tiene el poder de decidir si la pregunta del referéndum de un hipotético proceso de secesión es clara antes de ser sometida a votación y tiene el poder de anular una decisión alcanzada en referéndum si estima que se ha violado alguno de los principios de la Ley de Claridad. En cualquier caso la secesión de una provincia de Canadá requeriría una enmienda a la Constitución de Canadá