CDC boicoteó a Carles Puigdemont pensando en su resultado electoral del 26-J

La lucha por la supervivencia de Convergencia Democrática de Catalunya como partido llegó al extremo de impedir un acuerdo final que había ofertado Carles Puigdemont a la CUP para que retirase el pasado lunes en el Parlament su enmienda de totalidad a los Presupuestos.

Según fuentes cualificadas de Junts pel Sí, la coalición que apoya a Puigdemont, Francesc Homs y el núcleo duro de Convergencia se negaron el día decisivo de la votación a aceptar la preoferta que el president había negociado con la izquierda radical porque temen perder lo que definen como su “voto clásico” conservador y que eso les lleve el 26-J a un batacazo.

El duelo en el seno de Junts pel Sí tiene a las elecciones generales como referente decisivo. Las fuentes consultadas señalan que si Convergencia -que es como se llama la candidatura del partido de Artur Mas tras haber “enterrado” el nombre de la anterior Democracia i Llibertat- consigue recortar la diferencia con ERC, sus dirigentes no descartan exigir a Puigdemont que favorezca el adelanto electoral de las catalanas, so pretexto de no contar con los Presupuestos necesarios por culpa de la CUP, y dejar en segundo término la hoja de ruta por la independencia pactada con Oriol Junqueras.

El objetivo de Homs es recortar diferencias con ERC en las generales, lo que ha enfadado al partido de Junqueras, más centrado en el avance hacia la independencia por la ausencia de problemas internos y externos como los que vive CDC. Sobre todo porque Junqueras cree que el acuerdo con la CUP fue posible.

Preacuerdo con Salellas

Las fuentes de JxSí destacan que Puigdemont se reunió el domingo pasado, por la tarde, con el diputado Benet Salellas, quien ejercía de representante de la CUP, y ambos alcanzaron un preacuerdo en el que se establecían subidas del IRPF a las rentas de más de 100.000 euros anuales y se modificaba la Ley de Sucesiones, entre otros puntos. Sin embargo, el ala más conservadora de CDC, vinculada a Mas y que representa Homs, se opuso al acuerdo el lunes por la mañana considerando que esas medidas ahuyentarían a su electorado “clásico”, el de los nacionalistas conservadores. Un bloque de votos que quieren recuperar a toda costa, incluso trabajándose a quienes apoyaban a la UDC de Josep Antoni Durán Lleida.

Esa posición no sólo eliminó la posibilidad de un acuerdo que garantizase los Presupuestos con más gasto social elaborados por el vicepresidente económico de ERC. También impidió que, como quería Junqueras, las dos semanas coincidentes con la campaña electoral de las generales se dedicaran al debate presupuestario en el Parlament. A juicio de los soberanistas, Homs quería evitar como fuese ese debate que obligaba a retratarse a CDC en cada punto presupuestario y que podría quitarle muchos votos por la derecha que no compensaría con los votos ganados por JxSí gracias al pacto con la CUP. Unos votos que, según el análisis convergente, hubieran ido mayoritariamente a ERC, lo que reforzaría al partido de Junqueras como la fuerza hegemónica del independentismo ahondando la diferencia ya existente entre ambos socios coyunturales.

“Mucho que defender”

El carácter conservador de la campaña electoral de Convergencia, dicen sus rivales, se manifiesta claramente en su lema: “Mucho que defender”. Y de hecho la centran en quince puntos en el que el del logro de la independencia no es el ariete electoral. 15 puntos que sus adversarios califican como “neoroquismo” en alusión a las reivindicaciones de los tiempos de Miquel Roca como portavoz en Madrid, tales como reivindicar medidas a favor del corredor del Mediterráneo.

De ahí, dicen en el seno de JxSí, que se haya apostado por no pactar con la CUP y por no favorecer ningún acercamiento más con el argumento de que no se puede seguir “cediendo” a la izquierda radical. Y luego, a la vista de los resultados electorales, mantener la hoja de ruta prorrogando los Presupuestos si son malos o forzando a Puigdemont a convocar elecciones anticipadas si son buenos y pueden ayudarles a levantar cabeza.