Granados va de víctima y no responde: “En la cárcel no puedo acceder a la documentación”

"Nada me apetece más que responder a calumnias de políticos y esparcidores de carne o acosadores de señoras mayores de 80 años", afirma

El exconsejero Francisco Granados ha dicho este viernes al inicio de su comparecencia en la comisión de investigación de corrupción en la Asamblea de Madrid a la que ha sido citado a declarar por la Fundación Arpegio, investigada en la red Púnica, que donde tiene que responder a estas cuestiones es en el juzgado.

Además, ha señalado que su relación con la Fundación Arpegio (de la que fue presidente) data de “hace más de diez años”, que fue “muy marginal” y que no ha podido acceder a “ningún papel” al estar actualmente en prisión, desde donde comparece por videoconferencia.

Al comienzo de su declaración, Granados, que en todo momento ha mostrado una actitud esquiva, sin ganas de hablar y yendo de víctima, ha expresado a la presidenta de la comisión, Dolores González, su desacuerdo con la falta de respuesta a su petición relacionada con la forma de declarar, pues desde la cárcel no puede acceder a la documentación y que por videoconferencia poco puede aportar después de diez años desde que sucedieron los acontecimientos.

Granados ha expresado su convencimiento de que es en el juzgado donde debería responder a las cuestiones que se le prevé plantear en la comisión por respeto a la Asamblea, al juez, a la Fiscalía y al sistema judicial, “a quienes no puedo dar datos”.

También le ha preguntado Granados a la presidenta que le aclarase la posibilidad de que no estuviese obligado a declarar al haber transcurrido los hechos investigados hace más de dos legislaturas.

La presidenta le ha contestado a Granados que el juez instructor del caso, Eloy Velasco, conoce la carta remitida por él desde la cárcel, y que el pasado 27 de mayo contestó que “no existe inconveniente” para la comparecencia prevista para este viernes.

Nada me apetece más que hablar sobre la operación Púnica y responder a acusaciones infundadas y calumnias que he escuchado por parte de políticos y esparcidores de carne o acosadores de señoras mayores de 80 años en la puerta de su casa” (refiriéndose a los periodistas), le ha respondido Granados al primer diputado que le ha formulado preguntas, César Zafra, de Ciudadanos.

Granados, ex consejero y exsecretario general del PP madrileño, comparece en la comisión de investigación de corrupción de la Asamblea de Madrid por videoconferencia desde la cárcel de Estremera para hablar de la Fundación Arpegio, vinculada a la empresa del mismo nombre investigada en el caso Púnica.

Se trata de la tercera comparecencia de Granados después de hacerlo el pasado 22 de abril y el 20 de mayo, ambas por videoconferencia, al igual que este viernes.

La primera comparecencia estuvo centrada en el caso del presunto espionaje político a cargos del PP de Madrid en los años 2008 y 2009. Entonces, a pesar de que la presidenta de la comisión le pidió en varias ocasiones que se ciñera al tema, Granados aprovechó para tratar aspectos ligado a su detención en el marco de la operación Púnica, un caso en el que se le investiga como uno de los presuntos cabecillas de una trama de amaño de contratos.

La comparecencia del 20 de mayo, para hablar de la Fundación Arpegio, fue aplazada por decisión de la Mesa y Portavoces de la comisión de investigación, minutos después del inicio de la conexión con Granados.

El exconsejero lo había solicitado así al inicio de su comparecencia al alegar que no había podido consultar ningún dato sobre la Fundación Arpegio, objeto de su intervención.