Ola de críticas a una ministra noruega que se vistió de buzo para sentirse como una refugiada por un día

Quiso experimentar en su propia piel lo que se siente al ser un refugiado. Con ese motivo, Sylvi Listhaug, la ministra noruega de Inmigración, se desplazó el pasado martes hasta la isla de Lesbos donde se lanzó al mar. Ataviada con un traje de buzo, sin mojarse y estando apenas cinco minutos en el agua, la ministra se convirtió en el hazmerreír de su país y objeto de críticas por frivolizar con algo tan serio y dramático como la crisis de los refugiados.