Iglesias ensayó previamente en Madrid la ‘solución Echenique’ tras las dimisiones en cascada

El “nuevo estilo“ organizativo de Podemos con el que Pablo Iglesias afianza su liderazgo en detrimento de su ex “número dos” Iñigo Errejón, ya lo había aplicado previamente en la resolución de Madrid tres días antes. El secretario general autonómico, Luis Alegre, de acuerdo con el líder estatal, ya optó por dejar en manos de la corriente radical Izquierda Anticapitalista la coordinación de la secretaría de Organización regional que había abandonado Emilio Delgado -el hombre de Errejón y su segundo Sergio Pascual- dimitiendo con nueve miembros más de su dirección madrileña, en una operación idéntica a la llevada a cabo a nivel estatal con Pablo Echenique.

Según su entorno, con algunos de los cuales estuvo tomándose unas cañas tras la reunión del Consejo Ciudadano estatal que propuso a Echenique como nuevo secretario de Organización, Iglesias se tomó la dimisión en cascada de los hombres de Errejón en Madrid como una traición y un “ninguneo” tolerado por el “número dos”. Tras hablarlo con Alegre, su hombre de confianza, el líder “morado” le autorizó a resolver el miércoles el problema permitiéndole que enviara una carta abierta a la militancia y los círculos en la que les explicaba la decisión del Consejo Ciudadano de Madrid de crear un equipo de trabajo para tratar los asuntos organizativos y la decisión de poner como coordinadora de ese grupo a Alba Contreras, consejera del sector crítico que -al igual que Echenique en Vista Alegre frente a Iglesias- concurrió en una lista diferente a la del propio Alegre, la de Izquierda Anticapitalista. Su elección se acordó por unanimidad en la nueva dirección madrileña.

Contreras, sin pertenecer directamente a los Anticapitalistas -como también sucede con Echenique- contó entonces y cuenta ahora con el apoyo de esa corriente que lideran a nivel estatal la secretaria general de Andalucía, Teresa Rodríguez, y el eurodiputado madrileño Miguel Urbán. Significativamente, Urbán fue quien, en las primarias para dirigir Podemos en Madrid, encabezó la lista en la que estaba Contreras. También estaban en la entonces candidatura derrotada por Sergio Pascual el dirigente de la desaparecida LCR trotskista Jaime Pastor, el actor Alberto Sanjuán y el docto Luis Montes.

Como consecuencia de los cambios, tras la caída del hombre de Errejón, la corriente Anticapitalistas es la que tiene la mayoría dentro de la dirección madrileña frente a la oficialista de Claro que Podemos que se dividió entre pablistas y errejonistas en el último Consejo madrileño.

Según fuentes de la dirección estatal, Iglesias quiere repetir por toda España el modelo madrileño -que también funciona ya en Aragón, donde lo había puesto en práctica Pablo Echenique como líder de los aragoneses- consumando el pacto entre oficialistas y Anticapitalistas y recomponiendo las organizaciones rotas por Errejón en Andalucía, donde Pascual -diputado por Sevilla- era el hombre que aspiraba a sustituir a Teresa Rodríguez, en Gal;icia -donde estaba enfrentado con Breogán Riobóo y en Euskadi-donde hizo que dimitiera Roberto Uriarte tras criticar a los “generales mediocres” de Madrid, en alusión al equipo del “número dos”.

La corriente Izquierda Anticapitalista celebró recientemente el segundo aniversario de la presentación pública de Podemos en el Teatro del Barrio de Lavapiés, en Madrid. Significativamente, Pascual ordenó que nadie de la dirección estatal oficialista acudiera al acto pese a su carácter fundacional y el hecho de que tanto Iglesias como Errejón fueron las estrellas hace dos años y también cuando a primera conmemoración se celebró en Zaragoza teniendo a Echenique como anfitrión. En el acto de enero -al que sí acudieron Rodríguez y Urbán- los críticos dejaron bien sentado que Iglesias podían negociar un Gobierno de cambio con Pedro Sánchez, pero -como publicó entonces República.com, no “a cualquier precio”.

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