Rajoy e Iglesias controlan la situación tras los fracasos de Sánchez y Rivera

Sánchez y Rivera intentaron desestabilizar el liderazgo respectivo de Rajoy en el PP y de Iglesias en Podemos

Dos graves errores políticos de Pedro Sánchez y Albert Rivera como han sido el pacto PSOE-C’s y presentarse a la investidura sin tener los apoyos suficientes, pensando que podrían obligar al PP o a Podemos a abstenerse y facilitarles la llegada a la presidencia del Gobierno, han sido la causa del absoluto fracaso de los dirigentes del PSOE y C’s que ahora han entrado en una crisis de desconfianza entre ellos y no saben que hacer ni a quien acudir.

A Sánchez le queda el último cartucho de un pacto con la izquierda mas radical y el nacionalismo independiente en el marco de Podemos, lo que no consentirá el Comité Federal del PSOE. Y a Rivera ni siquiera eso porque ha roto sus relaciones con el PP y Rajoy no quiere saber nada de Ciudadanos.

Y lo que es peor Rajoy como Iglesias saben que Sánchez y Rivera han utilizado presiones y sucias maniobras para obligarles a favorecer su pacto de gobierno e investidura, llegando a un intento fracasado de desestabilización de Rajoy en el PP –Rivera pidió a sus diputados que lo echaran de la presidencia del PP-, y el PSOE, con ayuda de El País, estuvo implicado en el intento fallido de debilitar o incluso echar a Iglesias de la dirección de Podemos con maniobras secretas en las que pudieron participar Íñigo Errejón y de Sergio Pascual. Tal y como se desprende de la denuncia de deslealtades internas que hizo Iglesias el viernes, antes de anunciar que Pablo Echenique se ponía al frente de la Organización de Podemos.

De manera que la situación de Sánchez es muy mala y de ahí todos sus viajes a Barcelona para hablar con Puigdemont y Bruselas para hablar con Tsipras, lo que no ha gustado nada a Rivera, como tampoco le va a gustar el próximo encuentro de Sánchez con Iglesias a espaldas de C’s y a pesar que Sánchez y Rivera se juraron amor eterno y anunciaron que irían juntos a toda negociación.

Y es por ello que Rivera, desesperado, acude ahora al PP donde Rajoy le ha dicho y con razón que no le pueden pedir ayuda quienes quieren echarlo del Gobierno para poner a Sánchez y derogar las reformas del PP, máxime cuando los 40 escaños de C’s no son necesarios para un eventual pacto del PP con el PSOE.

Rivera se ha equivocado en su estrategia y, desesperado, ha retuiteado el siguiente mensaje: ‘si el PP y Rajoy siguen bloqueando la situación hay riesgo de que el populismo llegue al poder en España’. Lo que es el colmo del cinismo de Rivera porque si ‘el populismo’ es decir Podemos llega al poder eso será porque Sánchez ha pactado con Iglesias y no por culpa de Rajoy.

Mariano Rajoy no quiere y con razón saber nada de Albert Rivera ni de Pedro Sánchez porque el PSOE se ha negado a hablar con él desde que se acabaron las elecciones del 20-D (han pasado mas de 100 días); y porque Rivera lo ha vetado como presidente del Gobierno, le pidió que se vaya y ha hecho un llamamiento a los diputados y dirigentes del PP –durante el debate de investidura- para lo expulsen de la dirección del partido, lo que constituye un inaceptable intromisión en la vida del PP.

Imaginar, como imaginaron Rivera y Sánchez que el PP y Podemos se iban a sumar como unos corderitos al pacto PSOE-C’s, facilitando la investidura de Sánchez con su abstención, prueba una ingenuidad asombrosa propia de quien no sabe nada de política. Si además de esa ingenuidad se le añaden las agresiones continuas a Rajoy e Iglesias por parte de Sánchez y Rivera pues en ese caso la ingenuidad de convierte en un disparate monumental.

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