Iglesias prepara a Podemos para un adelanto electoral porque no confía en pactar con el PSOE

El líder de Podemos ha lanzado la última ofensiva negociadora con el PSOE llamando al líder de ese partido, Pedro Sánchez, con quien ha quedado en verse antes de la Semana Santa. Pero, al mismo tiempo, ha cesado al “número tres” de la Organización para recomponer el entendimiento con las confluencias de cara a la elaboración de las listas si, como teme, fracasa el acuerdo con Sánchez. En la charla telefónica que ambos han mantenido este miércoles, han constatado "las diferencias de criterio" en torno a la formación de gobierno, aunque "comparten que es positivo que se normalice el diálogo entre ambos", después de que las negociaciones quedaran rotas a finales de febrero antes de la fallida investidura del líder socialista.

Ambos dirigentes han mantenido este mediodía una charla por teléfono, a iniciativa de Sánchez, después de que ayer, lunes, se intercambiaran varios mensajes para buscar el mejor momento para conversar.

sanchez-iglesias-448Pablo Iglesias quiere entenderse con sus socios territoriales de cara a un posible anticipo electoral y por eso ha cesado al secretario de Organización, Sergio Pascual. Según ha asegurado su entorno a Republica.com, lo que pretende es sustituirle a primeros de abril por otro responsable que resuelva los enfrentamientos internos, en lugar de provocarlos, para entenderse con sus “confluencias” y también con IU-UP, donde se consideraba al “número tres” como el mayor adversario de los “morados” al entendimiento final entre ambas fuerzas.

El líder de Podemos tiene bien definida su estrategia. El martes pidió a Pedro Sánchez que se entrevisten cuanto antes para reabrir las negociaciones, al tiempo que preparaba a sus militantes para un posible adelanto electoral mediante el envío de una carta explicativa de por qué es casi imposible el acuerdo con los socialistas. Este miércoles, ha hablado por teléfono con el líder socialista y ambos han quedado en verse antes de Semana Santa.

Su idea es demostrar que intenta negociar con los socialistas, hasta el fin, un acuerdo que haga aritméticamente posible, con el apoyo de IU y PNV y la abstención de los independentistas, un Gobierno de progreso y de cambio que excluya a Ciudadanos y evite un posible entendimiento entre PSOE, Cs y PP -la Gran Coalición- o el adelanto de unas elecciones generales. Y si ese intento sale mal y, como prevé, no se materializa, acudir a los comicios del 26 de junio con el objetivo de convertirse en la primera fuerza de izquierda del país. Un objetivo para el que es fundamental mantener unido al partido y repetir listas electorales conjuntas con En Comú-Podem, Compromís y En Mareas. Y para cuya consecución, el papel de Pascual como secretario de Organización era un estorbo por sus tensiones con distintos sectores del partido y con sus socios.

“Ordenar un desorden”

Según sus allegados, el líder “morado” lo que ha hecho cesando a Pascual ha sido “ordenar un desorden” y pararlo de raíz en un momento en que el secretario de Organización, encima, llevaba haciendo, en los últimos 20 días, una gira por España que lo único que conseguía era enconar más las “perturbadoras” diferencias internas. Para los “pablistas”, Pascual había descuidado totalmente las tareas organizativas porque, además de su papel en la organización y como diputado por Sevilla, ha estado trabajando como líder alternativo a la secretaria general de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez, una de las líderes de la corriente Anticapitalistas que se enfrenta tanto a Iglesias como a Iñigo Errejón, considerados por ellos los oficialistas del partido.

Desde el sector que apoya incondicionalmente a Iglesias se destaca también que Pascual es un hombre tan de confianza de Errejón y que fue el “número dos” quien se lo trajo de Bolivia, donde asesoraba al Gobierno de Evo Morales, para encargarse desde sus orígenes de la organización de Podemos. El hecho de que Podemos cambiase de estrategia tras las elecciones generales ha sido determinante en la génesis de la crisis. Antes, el objetivo era ganar las generales. Después, se abrió “un nuevo tiempo” y la tarea se transformó en “construir un auténtico partido del movimiento popular democrático”, como lo definen sus dirigentes en privado.

Ese cambio de tarea central desbordó a Pascual, dicen. Y lo que ha sido peor. Hizo que Errejón y su mano derecha en la organización “se resistieran a la pérdida del peso y el control que habían conseguido antes de las generales”. Lo que llevó, precisan como ejemplo, a la bronca del partido en Madrid en el momento más inoportuno, el de las negociaciones de Gobierno con el PSOE. La dimisión del secretario de Organización de la Comunidad de Madrid, Emilio Delgado, y como consecuencia la de otros diez miembros de la dirección madrileña del partido, se sumó a los problemas en Cataluña, Galicia., Euskadi, Cantabria y La Rioja y Pablo Iglesias decidió zanjar el asunto antes de que se inicie la fase final de negociaciones para formar Gobierno en abril, pasada la Semana Santa, a un solo mes del plazo en que los comicios deberán adelantarse si no hay acuerdo por ningún lado.

A primeros de abril

El comunicado del cese de Pascual concluía diciendo que el propio Iglesias se encargará del partido “hasta que tenga lugar el nombramiento de un nuevo secretario de Organización por parte del Consejo Ciudadano Estatal”. Y la idea es celebrarlo cuanto antes, a primeros de abril. Iglesias, aseguran fuentes de la dirección, no tiene elegida la persona todavía, pero será una de su confianza y, desde luego, añaden, el cargo no recaerá en Irene Montero, aunque sea de la total confianza del líder.

En la misiva a la militancia, Iglesias aborda prioritariamente el tema de la unidad defendiendo la forma distinta que Podemos tiene de hacer política. “Nosotros ni olvidamos ni traicionamos a la gente ni a los movimientos populares que politizaron el sufrimiento de nuestra patria” destaca. Y añade que el objetivo de los sectores oligárquicos españoles es “acabar con Podemos, desgastarnos al atacar aquello que nos diferencia del resto de actores: la unidad y la belleza de nuestro proyecto político”.

En ese contexto hace referencia la para él presunta división interna de Podemos. “Durante los últimos días intentan instalar un nuevo relato para debilitarnos, según el cual existiría un Podemos «dócil» dispuesto a rendirse y a facilitar la investidura de un Gobierno PSOE-C’s frente un Podemos «radical»”, matiza. Y tras destacar que “tratan de sembrar cizaña”, añade que “las dimisiones en Madrid se produjeron en el peor momento posible y han puesto en bandeja el relato que interesa a los defensores del statu quo”. Por lo que concluye: “No debemos volver a cometer errores como este y deberán asumirse las responsabilidades” (el cese de Pascual se produjo inmediatamente después).

También aclara su modelo de partido, para que quede claro. “En Podemos no hay ni deberá haber corrientes ni facciones que compitan por el control de los aparatos y los recursos; pues eso nos convertiría en aquello que hemos combatido siempre: un partido más. Debemos seguir siendo una marea de voces plurales, donde se discute y debate de todo, pero sabiendo que la organización y sus órganos son instrumentos para cambiar las cosas, no campos de batalla”.

Preparados para el adelanto electoral

En el comunicado se recoge la segunda preocupación de Iglesias, la de estar preparados para un adelanto electoral. “Los últimos acontecimientos dan muestra de una gestión deficiente cuyas consecuencias han dañado gravemente a Podemos en un momento tan delicado como es el proceso de negociaciones para conformar un Gobierno del cambio“, se destaca.

Y es que Iglesias pretende lanzar al PSOE una ofensiva negociadora final que demuestre que, si no hay acuerdo, no será por su culpa. De hecho, la carta a la militancia destaca que “Rajoy no creía que el PSOE se atrevería a gobernar con nosotros. Y, de momento, parece que los hechos le están dando la razón”. El rechazo al pacto PSOE-C’s fue unánime entre todas las fuerzas políticas llamadas a formar parte, junto al PSOE, del Gobierno que defendemos. Tras el fracaso de la investidura ha quedado demostrado que el pacto PSOE-C’s solo es viable si se suma el PP, y se han vuelto a plantear los tres escenarios que señalamos tras el 20-D: la gran coalición (con diferentes fórmulas y candidatos posibles, pero gran coalición al fin y al cabo); el Gobierno «a la valenciana»; o la repetición de elecciones”.

De su casi convicción de que no habrá acuerdo da cuenta otro párrafo significativo. Refiriéndose al tercer escenario, la repetición de elecciones, señala que “la preocupación para esos sectores (oligárquicos) sería que mejorásemos los resultados electorales del 20 de diciembre”. A lo que añadió: “Hace unos días, charlaba por teléfono con un militante del Partido Socialista, un hombre honesto al que admiro. Conversábamos sobre los posibles escenarios de una eventual repetición de elecciones. Yo le decía que quizá la presión de la que somos objeto nos podría hacer retroceder si se repiten elecciones. Me contestó: «Por muchos palos que os den, yo creo que nos superáis seguro. ¿Sabes por qué? Porque vuestra gente tiene las pilas cargadas de ilusión y la nuestra ya no». No perdamos esa pasión. No perdamos ese brillo”.

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