Una fundación del Gobierno de Aguirre repartió 10 millones de euros sin control

El organismo, controlado por la expresidenta y Granados, pagó 157.000 euros a De la Serna por asesoramiento jurídico sin que haya ni un informe escrito

Las sospechas de corrupción cercan al antiguo Ejecutivo regional de Esperanza Aguirre. Una fundación de la Comunidad de Madrid repartió 10 millones de euros mediante subvenciones y convenios, sin control ni fiscalización alguna, principalmente a políticos afines y a amigos, informa este miércoles El Mundo. Entre los gastos de la Fundación Arpegio aparecen 266.000 euros para el órgano de una parroquia, 35.377 euros en un centro comercial sin objeto conocido y los 157.000 euros que cobró el diputado Pedro Gómez de la Serna por asesorías jurídicas que no han quedado recogidas en ni un solo informe.

La información ha aflorado a partir de la documentación entregada por el actual Gobierno regional en la Asamblea de Madrid para la auditoría sobre las legislaturas de Aguirre e Ignacio González y por las declaraciones de algunos extrabajadores del organismo, que denuncian prácticas que durante años se consideraron habituales.

La información vincula a la Fundación Arpegio, creada a partir de una empresa pública del mismo nombre que comercializaba suelo de Madrid, con la trama Púnica. Según fuentes de la Comunidad de Madrid citadas por El Mundo, el organismo estuvo controlado desde su creación por Francisco Granados, a pesar de que Aguirre le apartó de la presidencia tras su enfrentamiento con González. Ni siquiera el nombramiento de Beatriz Elorriaga evitó que Granados continuara moviendo los hilos.

Así lo asegura, por ejemplo, la que fuera gerente de la fundación, Carmen Plata, a quien el exconsejero pidió una subvención de 200.000 euros para un concierto organizado por Waiter Music, una de las empresas vinculadas a la Púnica. Plata afirma que ella mismo le respondió que “tanto no” y que finalmente se destinaron 140.000 euros de dinero público a aquel evento.

Entre la documentación contable aportada ahora por el Gobierno de Cristina Cifuentes no existen facturas ni justificantes de muchos de los gastos, entre los que llaman la atención 35.377 euros invertidos en El Corte Inglés sin objeto conocido, 142.000 euros para la Casa de Madrid en Buenos Aires (Argentina) o 226.000 euros para un órgano solicitado por un sacerdote que la propia Esperanza Aguirre ordenó construir, según otra de la extrabajadoras de Arpegio. Existen además un proyecto literario con el escritor Mario Vargas Llosa al frente

La fundación invertía además en otras instituciones públicas, como en el caso de los 668.957 euros destinados a un proyecto para jubilados de la Consejería de Deportes del exconsjero Alberto López-Viejo, acusado en el caso Gürtel.

Los fondos públicos controlados por Arpegio recayeron también en los medios de comunicación, en algunos casos para mejorar la notoriedad de sus dirigentes. Además de campañas de publicidad en los principales diarios y la financiación de unos premios europeos, se firmó un convenio de 174.000 euros con el grupo Intereconomía para realizar un programa en el que Granados colaboraba como tertuliano.

Entre los gastos más llamativos del organismo están los 3.030 euros mensuales abonados a Gómez de la Serna, investigado por presuntos delitos de corrupción en las transacciones económicas internacionales, cohecho, blanqueo de capitales y organización criminal. En total, el diputado, que ya no forma parte del PP, cobró 157.000 euros entre 2007 y 2011 por tareas de asesoramiento jurídico que no han quedado reflejadas en informe escrito alguno.

Su trabajo estaba consignado en las facturas como “honorarios por servicios profesionales de asesoramiento recurrente prestados” y, según fuentes de la fundación, consistía en dar su opinión sobre los convenios antes de que se firmaran.