Merkel niega haber cambiado su política hacia los refugiados pero trata de anular el ‘efecto llamada’

La canciller alemana, Angela Merkel, ha rechazado una afirmación del primer ministro bávaro, Horst Seehofer, según la cual habría dado un viraje a su política de refugiados al no traer a Alemania a los que están en Grecia, a diferencia de lo que hizo con los que estaban en Hungría en septiembre. Según ella, la situación es distinta pero lo cierto es que está haciendo todo lo posible para que se olviden los selfies en los que hace meses posó junto a refugiados sirios y para anular su efecto llamada.

“No se trata de un viraje. Ahora tenemos una situación distinta a la de hace seis meses porque Grecia, junto con los socios europeos, quiere darle a los refugiados un trato digno”, afirma la canciller. Actualmente, señala Merkel, Grecia tiene 30.000 refugiados y con la ayuda de Europa puede asumir el reto.

Respecto a Alemania, que en 2015 recibió más de un millón de refugiados, dice que el país tiene recursos para afrontar el desafío, pese a las cargas que tienen actualmente los municipios. Pese a la crisis de los refugiados, Merkel mantiene la meta de tener un presupuesto equilibrado, algo necesario -afirma- en un país con una población en proceso de envejecimiento. De momento, su política con los refugiados ha provocado una caída de popularidad de su partido, la CDU, sin precedentes. Sus socios, entre los que se encuentra Seehofer, líder de los conservadores de CSU en Baviera, la cuestionan abiertamente. Por todo ello, Merkel necesita que la cumbre europea de este lunes zanje las críticas a su gestión, frenando de manera tajante el flujo de refugiados y emigrantes que pasa de Turquía a Grecia, y de allí al resto de la UE, con Alemania como destino predilecto.

En una entrevista publicada por el dominical “Bild am Sonntag”, la canciller ha pedido a los socios europeos que cumplan con los compromisos pactados en la última cumbre. Espero que pongamos en práctica paso a paso aquello a lo que nos comprometimos los 28 países de la UE” y añade: “Sólo podemos superar el reto (de los refugiados) conjuntamente”. Esos compromisos incluyen la ayuda de 3.000 millones de euros para Turquía, la protección de las fronteras exteriores y la ayuda a Grecia en la atención a los refugiados.

Mientras tanto, el ministro francés de Exteriores, Jean-Marc Ayrault, ha subrayado que “hay que reformar Schengen”, ya que el sistema que permite la supresión de las fronteras interiores de la Unión Europea (UE) “no fue concebido” para la crisis actual de refugiados. Reformar Schengen significa, en primer lugar, “proteger de forma concreta y efectiva las fronteras de la Unión”, ha declarado Ayrault en una entrevista a la emisora de radio “France Inter”. Ha añadido que para proteger las fronteras exteriores “hay que ayudar a Grecia prioritariamente en el terreno humanitario”, en la gestión de los centros de registro y selección de los que tienen derecho al asilo en Europa para “controlar los que llegan” y también “relocalizar” a los refugiados, de acuerdo con el compromiso europeo del pasado septiembre, que se refería a 160.000 personas.

El jefe de la diplomacia francesa ha asegurado que su país asumirá su parte de ese compromiso (30.000 refugiados), y eso necesita una concertación con Grecia. Se ha mostrado convencido de que “habrá un acuerdo” de los países de la Unión Europea con Turquía, que participan en la cumbre de Bruselas. Y ha hecho notar que Turquía, que acoge a 2,5 millones de refugiados, al igual que Líbano y Jordania “deben ser ayudados” para poder llevar esa carga. En ese sentido, ha recordado que se va a ayudar a Ankara “desde el punto de vista financiero”, en alusión a los 3.000 millones de euros que tiene comprometidos para eso la UE.

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