Julia Navarro disecciona magistralmente la esencia de la maldad en 'Historia de un canalla'

La escritora Julia Navarro presentó ayer en el Teatro Fernando Rojas del Círculo de Bellas Artes de Madrid su sexta y última novela “Historia de un canalla” (Plaza & Janés), de la que sólo para España y Latinoamérica ya se han facturado, de entrada, 300.000 ejemplares. En ella aborda la esencia de la maldad humana desmenuzando la vida de un canalla tan profesional como vital, de ésos, dijo, que hay tantos en la actualidad “y que todos conocemos”.

julia-448Aunque el personaje, Thomas Spencer, no es español, la autora dijo conocer muchos semejantes en España y reconoció que le ha costado sobremanera escribirlo porque su comportamiento y sus reflexiones le resultaban tan desagradables, pese a ser fruto de su imaginación, que la “convivencia con ese personaje me parecía a veces insoportable”. Tanto que hubo un momento en que sólo deseaba terminar la obra para concluir ese “viaje al alma oscura del ser humano” que estaba realizando.

La presentación, muy original, dio comienzo con un monólogo extraordinario del personaje que interpretó teatralmente un espléndido actor y fue seguido de un coloquio de la autora con los presentadores (el presidente del Congreso Patxi López, la magistrada del Tribunal Supremo Margarita Robles y la escritora Carmen Riera, académica de la RAE) que moderó el periodista Juan Cruz. El debate se centró en la maldad intrínseca del personaje, tan educado en ella desde la infancia y tan marcado por el resentimiento que incluso rememorando su vida apenas muestra arrepentimiento por el daño realizado a otras personas. Y ello, aun siendo consciente de que podía haber actuado de otra manera y haberles permitido disfrutar de una vida satisfactoria que no pudieron materializar por su culpa.

El debate se extendió a las maldades que conlleva la conexión entre políticos y periodistas, el extenso zoo de canallas que habitan ese universo y que tanta gente tolera por conveniencia, y al universo emponzoñado de las redes sociales y las nuevas herramientas de comunicación que permiten insultar y dañar honorabilidades desde el anonimato. Patxi López aclaró inmediatamente que, aun reconociendo que hay muchos canallas en su mundo, él no tiene nada que ver con ellos, lo que sin duda acredita su propia trayectoria personal. Robles también se desmarcó de los malvados que, dijo, también abundan en el mundo de la judicatura y, tras alabar a la autora, animó a los españoles a leer el libro “antes de votar” porque lo considera imprescindible para valorar el momento político actual.

Robles, a la que Julia Navarro considera su “talismán” en las presentaciones -hasta el punto, dijo, que las suspendería si la magistrada no pudiera asistir-, aseguró que detrás de los nombres anglosajones o de otros países que se muestran en la novela, hay muchas personalidades canallas españolas a las que la autora ha conocido personalmente. Lo que, conociendo su larga trayectoria personal como periodista política, siempre en primera línea, da una idea de lo que revelan las páginas de la obra.

Carmen Riera, como era de esperar, introdujo su reflexión en el corazón de la novela. Y tras asegurar que había leído el libro “de una manera absolutamente compulsiva", añadió que se trata de una valiosa obra “sobre el mal y sobre las consecuencias del mal". López vino a darle la razón cuando aseguró que, leyéndola, casi no había podido soportar al encanallado protagonista. El presidente del Congreso no oculto que pertenece al club de fans de la autor, de la que ha leído todas sus novelas.

Julia Navarro, para que quedara claro que una cosa es el autor y otra la novela, cerró el acto dejando bien sentado que no simpatiza con las ideas de su personaje. "Yo no soy pesimista”, afirmó. Y confesó:: “Yo creo en la bondad de la condición humana".