Los madrileños podrán llevar perros en el Metro antes de verano

Los animales, que tendrán que ir con bozal en el último vagón del convoy, podrán entrar sin limitación los fines de semana y festivos y los meses de julio y agosto

Los madrileños podrán llevar perros en el Metro en horas valle y sin limitaciones durante los fines de semana, festivos y los meses de verano, informó este martes la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes. Numerosas asociaciones de animales han celebrado la noticia, pero han sido muchos los ciudadanos que han mostrado su malestar, la mayoría porque son alérgicos. Por su parte, algunos trabajadores del Metro han mostrado su preocupación por los problemas que puede generar la medida en cuanto a temas de salud.

En rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, Cifuentes explicó que los madrileños podrán llevar en el suburbano a los perros que estén identificados correctamente mediante el uso de microchip e inscritos en el registro censal municipal.

El acceso con un perro a la red de Metro no supondrá coste adicional alguno para el viajero. Eso sí, podrán entrar sin limitación los fines de semana y festivos y los meses de julio y agosto, pero el resto del año no podrán hacerlo en horas punta. Es decir, entre 7.30 y 9.30 horas; 14 y 16 horas y 18 y 20 horas.

Podrá acceder un solo perro por viajero; todos los perros deberán llevar bozal y estar sujetos con una correa de una longitud que no supere los 50 centímetros y deberán ocupar para su desplazamiento exclusivamente el último coche de cada tren. Estos requisitos tendrán que ser cumplidos desde el mismo acceso a la estación de Metro y hasta la salida a la calle del animal.

Los animales podrán utilizar los ascensores y las escaleras, pero no estará permitido, por seguridad, que usen las escaleras mecánicas. Además, la persona responsable del perro será su portador y la persona propietaria del perro será su responsable subsidiaria; se evitará obstruir el paso del resto de pasajeros en puertas y ascensores y se podrá limitar el acceso a los mismos ante situaciones tales como aglomeraciones de viajeros, tanto por la seguridad de los viajeros como de los propios animales.

Con esta medida, que se prevé que entre en vigor antes de verano, Cifuentes busca equiparar a Metro de Madrid con otros suburbanos europeos donde ya se permite el acceso de las mascotas, como el de Bruselas, Londres, Lisboa o Berlín.

La presidenta ha señalado que, además, "se suma a la Ley de sacrificio cero, que actualmente se tramita en el Parlamento regional, y supone un paso más en las políticas del Gobierno de Madrid de integración de este tipo de animales de compañía".

En ambos casos, la Comunidad ha mantenido una "estrecha colaboración" con la asociación protectora de animales El Refugio, para establecer una regulación que facilite la convivencia de todos los usuarios de Metro.

Situación actual

Hasta la fecha pueden acceder a Metro animales pequeños domésticos que vayan en receptáculos idóneos para el transporte de mascotas y que no resulten peligrosos ni molestos para el resto de viajeros por su forma, volumen, ruido u olor.

Igualmente, se permite la entrada de perros de asistencia personal, como perros guías acompañantes de personas invidentes o con deficiencia visual, perros guías en proceso de adiestramiento acompañados de sus entrenadores, y perros adiestrados para asistencia personal especial.

En todos estos casos, el perro debe de llevar un chaleco o distintivo a la vista de su condición de asistente especial. La propuesta de acceso obligará a una modificación del Reglamento de Viajeros del Ferrocarril Metropolitano de Madrid. Esta deberá ser aprobada mediante Decreto en Consejo de Gobierno y podría estar lista en los próximos tres o cuatro meses.

En el caso de la EMT, la empresa municipal permite viajar a los usuarios con pequeñas mascotas domésticas en su correspondiente transportín o a perros guías de personas invidentes debidamente identificados con su placa, sin restricción de horario.

División de opiniones

La medida, como se esperaba, ha generado todo tipo de opiniones a favor y en contra. Por un lado están las asociaciones de animales, como El Refugio, que ha aplaudido una medida que "mejorará la vida de muchos madrileños", y miles de usuarios que poseen un perro y que hasta ahora no podían ir con él en el Metro.

Por otro lado están otros muchos usuarios de la Red que creen que la medida solo traerá problemas. Es el caso de los alérgicos a estos animales, pero también el de muchos otros ciudadanos que aunque no tienen nada que objetar en el plano más personal, se quejan de que los perros traerán malos olores. "Pues si ya huele mal el metro con la falta de desodorante en los sobacos de la gente métele perros también verás tú que pulcro todo", dice un usuario de Twitter.

Algunos trabajadores de Metro también se han quejado de que la medida puede traer consigo problemas de seguridad, sobre todo a la hora de controlar a todos los animales que pasan por los tornos (por ejemplo para saber si llevan microchip), aunque en ese sentido Cifuentes dijo este martes que los trabajadores del suburbano no han trasladado ninguna preocupación o queja al Gobierno, y ha afirmado que si lo hacen "se hablará con ellos" para explicar cómo se va a implantar este nuevo derecho.