Luis Luna: “La poesía juega un papel incómodo porque va contra el pensamiento único”

El poeta, autor de 'Al Rihla' ('El viaje'), 'Almendra' y 'Umbilical', critica "el clima de miseria cultural en que nos quieren instalar determinados actantes políticosociales"

Luis Luna es un poeta y artista visual español. Ha publicado ‘Cuaderno del Guardabosque’, ‘Al Rihla’ (‘El viaje’), ‘Territorio en penumbra’, ‘Almendra’, libro-disco en colaboración con Lourdes de Abajo, con grabados de Juan Carlos Mestre y palabras preliminares de Antonio Gamoneda, ‘Umbilical’ y la plaqueta ‘Helor’ con grabados de Miguel Ángel Curiel. Puede presumir de haber publicado en un solo libro toda su obra en Estados Unidos, bajo el título ‘Languaje rooms’, y de haber expuesto sus instalaciones en la I Bienal de Arte Contemporáneo Cabo de Gata-Níjar, ‘Metamorfosis’ I Festival de las Artes de Gredos, Ávila o la Fira Màgica de Tarragona. Nacido en Madrid en 1975, este amante de la poesía nos ha dado la oportunidad de poder entrevistarle y así, entre otras cosas, poder acercar este género, este arte, “rebelde y difícil de encasillar”, como él mismo lo define, a nuestros lectores.

-¿Qué es para ti la poesía?

La poesía es un modo de estar en el mundo. De situarse en él a través de un lenguaje distinto, un lenguaje seminal que es capaz de crear aquello que nos envuelve. Hay por tanto una retroalimentación entre poesía y espacio. La mirada es una mirada siempre cultural, construida en función de parámetros culturales, entendiendo la cultura en un sentido amplio. De ese modo, la poesía es un manera de mirar, también.

-¿Por qué crees que la poesía no cala tanto en España como en otros países?

Para mí la cuestión no está tanto en la cantidad, sino en la calidad, esto es, en cómo incide en el lector o en el escuchador cuando llega a ella. Vivimos en tiempos de mucho ruido y el poema es un poco el silencio del mundo entendido como lenguaje. En España hay, aunque no se le dé demasiada publicidad, un mundo poético muy enérgico e interesante. Y tiene muchos seguidores, el problema es el clima de miseria cultural en que nos quieren instalar determinados actantes políticosociales. El ataque es contra la cultura en general, con aquello que posee un pensamiento propio y se resiste al ocio o la decoración. Aquí es donde la poesía juega un papel incómodo, porque es, por definición, pensamiento diverso y personal frente al pensamiento único.

-¿Cuáles son tus referentes en la poesía? ¿Qué escritor o artista te ha marcado más e inspirado a la hora de escribir?

Mis referentes son múltiples y cambiantes. Tal vez porque pienso más en poemas concretos que en poetas. Por eso me interesan poemas de muchos autores con los que dialogo. Es cierto que ese diálogo se hace más frecuente con Valente, Gamoneda, Pizarnik, Celan, etc pero no solo. No podría citar aquí a todos aquellos que, de un modo u otro contribuyen a que mi lenguaje poético sea como es.

-¿Es la poesía trabajo y dedicación o más bien talento e inspiración?

En mi opinión la poesía es fundamentalmente trabajo. Trabajo con el lenguaje y sus especificidades. Dar vueltas y más vueltas en torno a una palabra para que signifique. La dedicación es por tanto algo esencial. Luego el trabajo es el que nos convierte en trabajadores del lenguaje que es lo que me siento.

-Como profesor de la Escuela de Escritores de Madrid, ¿cómo ves a la nueva generación de poetas españoles? ¿se interesan los jóvenes por la poesía?

Rotundamente sí. Una simple búsqueda por internet te puede llevar a millones de resultados. La poesía es un género en continua evolución, a la vez rebelde y difícil de encasillar. Hay gran libertad en ese trabajo de lenguaje y hay una inmediatez de la que carecen otros géneros. En mi opinión hay muy buenos poetas jóvenes trabajando e investigando en nuevas formas de decir, muy experimentales, que me hacen crecer que el poema es un organismo muy vivo.

-¿Debería darse más poesía en los colegios?

No sé si más o de otro modo. Mi respeto por los docentes es absoluto. Creo que ellos tienen la enorme y titánica labor de que la luz entre en los pensamientos de los niños. Y conozco experiencias donde las clases disfrutan re-haciendo poemas de autores consagrados, disfrutando del ritmo del poema o dejándose llevar por la metáfora hacia territorios imaginarios. Esas experiencias me interesan mucho porque hay además de una transmisión de saberes, una inmersión en el mundo del poema, que pasa por hacerlo tú mismo. La poesía no se comprende en el sentido racional del término, se siente y se alcanza un camino compartido de significado.

-¿Podrías dar un consejo para los jóvenes poetas que están empezando?

No me siento en posesión de ninguna verdad y me resulta difícil la pregunta. Creo que lo que les diría es que creyesen en sí mismos y pugnasen por tener una voz propia, lejos de modas y modos impuestos.

-¿Se puede comprender la cultura de un pueblo solo con poesía?

La poesía es solo un guarismo más de la suma. La cultura de un pueblo es el propio pueblo. La suma de todas sus expresiones culturales. La poesía está ahí encapsulada: en las canciones, en las tradiciones, en todo aquello que conforma una óptica cualquiera. Y también en sus poetas, pertenecientes a esa cultura. Por tanto, la poesía es indisoluble de ella, le da forma y conforma también esa manera de ver.

-Eres, aparte de poeta, artista visual, ¿qué significa eso para todos aquellos que no lo sepan?

Creo que sería más preciso hablar de experimentalidad con el lenguaje y con todos aquellos elementos que pueden darle significado. Si es necesario integrar el lenguaje en el paisaje se realiza una obra al aire libre que es lo que yo más he trabajado. Me interesa la relación de la palabra con el espacio, cómo se funde y adquiere mayor significación. Se trata por tanto de construir el poema con diversos materiales: madera, alambre, etc. Para mí el paisaje es un soporte tan válido como el libro. Y es un soporte especial porque no se debe dañar. Se trata por tanto de intentar una fusión, una obra efímera que cobre relevancia en su propia realización.

-En ‘Almendra’ (libro+disco) trabajaste con tu compañera vital. ¿Cómo surgió la idea de ese trabajo? ¿Se puede entender el texto sin la música y viceversa?

El trabajo surge de un modo natural a raíz de distintos diálogos con Lourdes de Abajo como poeta y compositora. A través de esas conversaciones definimos una posible integración de ambos sistemas de sonidos. Se trata de una volición y una apetencia que se fundamenta en la interdisciplinariedad y el trabajo compartido Téngase en cuenta que ambos sistemas dialogan luego con las creaciones plásticas de Juan Carlos Mestre. El libro no se puede entender tomando uno de los sistemas por separado, es un trabajo global fruto, como el cine, del acuerdo entre muchos actantes y factores.

-En una escala del 1 al 10, ¿cuál crees que es la importancia de la música en la poesía? ¿Se siente (y se entiende) más la poesía con música?

La poesía como sistema de sonidos y silencios tiene su propia partitura que no necesita de una música aparte para ser sentida. Siguiendo el razonamiento te diré que la música del propio poema tiene una importancia fundamental. Sin ella y sin metáfora no hay poesía. La música ajena al poema puede ser el resultado de una fusión o de un diálogo, como ocurre en algunas composiciones o trabajos compartidos. Y en ese sentido también tendría una importancia altísima en la escala.

-¿Tienes nuevos proyectos en el horizonte?

Un nuevo libro hay, sí, que espero se materialice pronto. Pero no hay prisa. El mejor proyecto es vivir.

-Para quien no te conozca, recomiéndanos solo una de tus obras y cita otra (tuya o no) para que aquellos a los que no les guste la poesía empiecen a interesarse en ella….un libro/obra que les consiga enamorar

Creo que un buen libro para acercarnos al poema es ‘Hilos’ de la poeta Chantal Maillard, tiene una fuerza extraordinaria. Pero depende de cada lector, la poesía es un asunto muy personal, tal vez demasiado personal. Una obra mía que no me disgusta mucho es ‘Umbilical’, tal vez por el tiempo que invertí en ella.