Puigdemont y Arrimadas, abiertos al diálogo y pactos concretos aunque discrepen del independentismo

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y la líder de Ciutadans en Cataluña, Inés Arrimadas, han visualizado este miércoles sus claras discrepancias en el proceso soberanista, aunque ambos han abierto la puerta a cerrar acuerdos puntuales en materia social, económica, en infraestructuras o el fraude fiscal.

Puigdemont se ha reunido este miércoles en Palau de la Generalitat con la líder de la oposición, dentro de la ronda de contactos que ha iniciado con los dirigentes de los partidos políticos catalanes, que quiere hacer extensible también a los agentes socioeconómicos, un encuentro marcado por el “tono cordial” que ha durado poco más de una hora.

En sendas ruedas de prensa, Arrimadas y la consellera de Presidencia y portavoz del Govern, Neus Munté, han defendido que haya un “diálogo fluido” entre ambas partes, y han constatado la existencia de espacios y de “itinerarios compartidos” en los que se pueden explorar acuerdos para consensuar medidas concretas a nivel económico, social o de lucha contra la corrupción.

No obstante, ni Puigdemont ni Arrimadas se han movido de sus posiciones diametralmente opuestas ante el proceso soberanista, que el presidente ha situado como una “clara prioridad” del gobierno catalán durante la reunión con la líder de la oposición, lo que también les aleja en los Presupuestos de la Generalitat de 2016.

En este sentido, Arrimadas ha advertido de que mantener la “línea firme” hacia la independencia “cierra las puertas del diálogo”, ya que esta línea que mantiene el ejecutivo catalán “no está pensada para tener un diálogo normal con la oposición -en Cataluña- ni con el Gobierno de España”.

La ‘hoja de ruta’ de Ciudadanos

Arrimadas ha explicado que le ha entregado al presidente catalán la “hoja de ruta” de su partido para “todos” los catalanes, que se cen tra en cinco ejes y quince medidas concretas.

Estos cinco ejes, ha agregado la líder de la oposición, son el social, el económico, el de la lucha contra la corrupción, el de tender puentes con el Estado para llegar a acuerdos y el de la estabilidad para que las actuaciones del Govern se sitúen dentro de las leyes y de la justicia.

En algunas de estas cuestiones, Govern y Ciutadans pueden coincidir, y entre estos “itinerarios compartidos”, Munté ha citado el plan de choque social centrado sobre todo en la pobreza infantil y energética, la ley del cambio climático -cuyo proyecto aprobó ayer el ejecutivo-, las infraestructuras, el despliegue de la ley de formación profesional, la lucha contra el fraude fiscal o contra el terrorismo yihadista.

Además de medidas concretas en el ámbito social, económico y de lucha contra la corrupción, Ciutadans ha puesto también sobre la mesa durante la reunión la necesidad de que haya un “respeto a la voluntad de la mayoría de los catalanes” contrarios a la independencia, así como a las leyes y a la justicia.

Los partidos independentistas, Junts pel Sí (CDC y ERC) y CUP, obtuvieron una mayoría absoluta de escaños en las elecciones catalanas del pasado 27 de septiembre pero no rebasaron el 50 % de los votos, dado que se quedaron cerca del 48 %.

La líder de la oposición, por otro lado, ha manifestado la disposición de su partido a apoyar al Govern para negociar con el Ejecutivo central mejoras como un nuevo sistema de financiación o el Corredor Mediterráneo, aunque ha lamentado que el presidente catalán le “haya confesado que no moverán ficha” para reivindicar un nuevo modelo de financiación autonómica.

Respecto a los Presupuestos de la Generalitat, Arrimadas ha insistido en que Ciutadans no los apoyará si éstos reflejan la “prioridad” del ejecutivo catalán de promover la independencia y la creación de las llamadas estructuras de Estado.