Alemania, Suecia y Serbia lamentan la falta de apoyo de la UE en la crisis de los refugiados

Alemania, Suecia y Serbia ofrecieron hoy sus perspectivas sobre la crisis de refugiados, frente a la que pidieron aumentar la ayuda a los países vecinos de Siria y manifestaron su falta de esperanza de que cada país de la Unión Europea asuma su parte de responsabilidad. "No creo que consigamos una solución europea en la que distribuyamos a los refugiados en todos los Estados, no vemos ninguna voluntad en la mayoría de países", lamentó el vicecanciller de Alemania y ministro de Economía, Sigmar Gabriel. Alemania recibió el año pasado más de 1,1 millones de refugiados al adoptar una política de puertas abiertas.

“Vemos que Austria ha decidido sobre un sistema de cuotas y está es una señal de que Suecia, Alemania y Austria no pueden resolver esta cuestión por si mismos”, dijo Sigmar Gabriel durante una intervención en el Foro Económico Mundial de Davos. El Gobierno austríaco anunció este miércoles que aceptará un máximo de 37.500 solicitantes de asilo en 2016, menos del 40 por ciento de las 90.000 personas que pidieron protección el año pasado. Con ese fin endurecerá los controles en su frontera con Eslovenia, desde donde llegan diariamente miles de refugiados.

Frente a esta realidad, Gabriel planteó que Europa invierta más en mejorar las condiciones de vida de los refugiados en Líbano Jordania y Turquía, países que acogen a la gran mayoría de los 4,3 millones de sirios que han escapado de su país a causa de la guerra civil.

Mencionando testimonios de primera mano que recibió en un viaje a Líbano, el vicecanciller alemán comentó que una gran parte de sirios que han llegado a Europa tomaron esta decisión luego de que la ONU recortase las raciones que distribuía en los campamentos de refugiados de los países vecinos ante la falta de donaciones para financiar esta operación. “No tengo esperanza de convencer en el corto plazo a los gobiernos de Polonia, de Europa oriental o de Francia… ellos están enfrentados más que Alemania a movimientos políticos nacionalistas y temen que demasiados refugiados sean un impulso para ellos”, comentó.

Por ello, planteó una coalición de “países que participen voluntariamente en un sistema de cuotas, pero no de 10.000 o 20.000 refugiados, sino de algunos cientos de miles”, en caso de que Turquía se comprometa a ayudar a la protección de las fronteras de Europa. De las costas de Turquía sale la mayor parte de refugiados sirios que entran en Europa por las islas de Grecia en el mar Egeo.

Por su parte, el primer ministro de Suecia, Stefan Lofven, reconoció en el mismo debate que la Unión Europea “no ha sido capaz de manejar la situación de la manera correcta”. “Cuando los refugiados llegan a Europa debemos ser capaces de cooperar entre los 28 Estados porque ahora la mayor carga recae en cuatro o cinco países y eso no es sostenible”, sentenció. Suecia recibió el año pasado más de 160.000 solicitudes de asilo, el doble que en 2014.

En materia de integración, Loften señaló que aunque los refugiados tienen necesidades que son comunes, hay que considerar que también tienen necesidades específicas. “Tenemos ingenieros y enfermeros de Siria y sería mejor que trabajen como tales en Suecia también, lo contrario significaría desperdiciar su capacidad, pero otros tienen una educación muy baja y necesitan un apoyo muy distinto”, explicó Loften.

El primer ministro de Serbia, Aleksandar Vucic, declaró su pesimismo frente a la crisis de refugiados y consideró que éstos deberían ser mejor repartidos entre los países de la Unión Europea, tras su fracaso -agregó- en proteger sus fronteras exteriores. Vucic señaló que su país está dispuesto a participar en el sistema de reparto de refugiados a pesar de que no pertenece al bloque comunitario. “Europa debe adoptar soluciones decisivas y de largo plazo porque si cada país opta por su propia solución, todos tendremos problemas… en tres meses la llegada de refugiados no disminuirá, sino que aumentará”, vaticinó.