Sánchez ofrece urgentes medidas sociales y control democrático del posible adelanto electoral

El líder del PSOE propone a Podemos y Ciudadanos un gobierno de transición y corta legislatura para controlar democráticamente el eventual adelanto electoral, RTVE incluida, imponer mejoras urgentes para los sectores de la sociedad mas desfavorecidos e impulsar la caza de la corrupción y la reforma exprés de la ley electoral

Mientras Mariano Rajoy va pregonando por España la ‘traición’ (sic) del PSOE a la unidad de España por el pacto que Pedro Sánchez logró en el Senado con los partidos independentistas ERC y DL a los que ha cedido cuatro senadores del PSOE para que puedan formar su grupo parlamentario en la Cámara Alta, su principal y enconado adversario Pedro Sánchez está transmitiendo a su partido el mensaje de que si hay que abordar unas elecciones anticipadas es mucho mejor para el PSOE hacerlo desde el Gobierno.

Y lo mismo dice a Podemos y Ciudadanos a los que pide un pacto de investidura que les permita: la toma urgente en próximos meses de medidas sociales a favor de los sectores mas desfavorecidos de la sociedad, un cambio exprés de la ley electoral –para contentar a Podemos y Ciudadanos- poner fin al control y la influencia que el PP tiene en RTVE y los medios privados de comunicación, cambiar a los fiscales del PP por otros que investiguen la corrupción, levantando las alfombras de Gürtel y Bárcenas, y abrir un nuevo dialogo con Cataluña.

Con esas premisas Sánchez cree que puede lograr el visto bueno de la máxima dirección del PSOE para formar así un gobierno de transición progresista y de cambio hacia unas nuevas elecciones y para una corta legislatura.
Pero dejando claro que, antes de la nueva cita electoral, el PSOE habrá logrado en cuestión de meses introducir importantes mejoras sociales y democráticas con ayudas a los mas desfavorecidos y con la reforma parcial –no podrá reformar la ‘circunscripción provincial’ sin tocar la Constitución- de la ley electoral o el fin de ‘la ley mordaza’ y un cambio radical en la fiscalía del Estado para investigar a fondo la corrupción.

Propuestas sociales y de regeneración democrática que figuran entre las medidas urgentes que proponen Podemos y Ciudadanos lo que de alguna manera podría facilitar un acuerdo por somero que sea de estos dos partidos con el PSOE de Sánchez. A sabiendas los tres de que ir a unas nuevas elecciones constituye un serio riesgo para todos ellos si el poder político y mediático sigue en manos del PP, que utilizará todo el aparato del Gobierno para denunciar el caos general de la situación del país e intentar mejorar con ello sus resultados del 20-D.

La propuesta y ambición de Pedro Sánchez no deja de ser temeraria por el riesgo que corre en compañía de Podemos y no digamos si a su proyecto, por reticencia de Ciudadanos, acaba sumando a nacionalistas independentistas como los de ERC y DL. Sin contar el riesgo añadido que Podemos incluye con su llamadas ‘confluencias’: Mareas, En Comú y Compromís.

De manera que en esa aventura lo esencial para Sánchez sería contar con sus 90 escaños, los 42 de Podemos, los 40 de Ciudadanos, 6 de PNV y 2 de IU, lo que sumaría 180 diputados, cuatro mas de la mayoría. Y lo que tampoco parece tan sencillo de lograr, aunque el discurso de lograr el control y la democratización de un nuevo proceso electoral para así quitárselo de las manos al PP es un argumento de peso que a todos les interesa y que todos van a entender.

De momento Sánchez parece haber podido controlar en su partido las voces reticentes al regalo de senadores que ha hecho a ERC y DL para que constituyan grupo parlamentario, con el argumento de que no hay que tensar mas de lo que está la cuerda del independentismo catalán. De ahí su llamada telefónica al presidente Puigdemont. Actitudes todas ellas que están levantando ampollas en los sectores mas españolistas del PSOE como Extremadura y Andalucía donde Susana Díaz guarda un sonoro silencio a la espera del próximo Comité Federal.

En todo caso Sánchez se está moviendo sin parar, mientras Rajoy está a la defensiva porque de momento no tiene a nadie con quien pactar.

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