Intercambio de prisioneros entre Irán y EEUU en medio de las negociaciones nucleares

Seis grandes potencia mundiales e Irán continúan con sus contactos diplomáticos a máximo nivel en Viena para superar los últimos obstáculos para poner en marcha el histórico acuerdo

Seis grandes potencia mundiales e Irán continúan a última hora del sábado con sus contactos diplomáticos a máximo nivel en Viena para superar los últimos obstáculos para poner en marcha el histórico acuerdo nuclear y con ello el levantamiento de sanciones contra la República Islámica. Los responsables de Exteriores de EEUU, John Kerry, de Irán, Mohamad Yavad Zarif, y de la Unión Europea (UE), Federica Mogherini, mantuvieron este sábado numerosas consultas a lo largo de la tarde, aunque a las 20.00 GMT todavía no habían alcanzado un acuerdo. Mientras que Washington dio el visto bueno a liberar a siete iraníes, seis de ellos con doble nacionalidad irano-estadounidense, Irán puso el libertad a un total cinco estadounidenses, cuatro de ellos también de doble nacionalidad.

Queda pendiente el informe del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) sobre el cumplimiento iraní de todas sus exigencias del acuerdo de julio lo que permitiría declarar el llamado “día de implementación” del pacto. Con una puesta en marcha definitiva del acuerdo, EEUU, la UE y la ONU podrán levantar las sanciones, sobre todo relacionadas con su programa nuclear, pero también comerciales y diplomáticas.

Una vez eliminadas estas sanciones, Irán no sólo accederá a decenas de miles de millones de dólares en bienes congelados, sino que también podrá volver al mercado internacional de petróleo sin limitaciones. La mera perspectiva de esa vuelta a los mercados hizo caer los precios del crudo esta semana hasta niveles no vistos desde 2004.

Las cinco potencias con derecho a veto en el Consejo de Seguridad de la ONU (EEUU, Rusia, China, Francia y Reino Unido) y Alemania negociaron con Irán durante 18 meses para alcanzar este acuerdo.

Irán debe limitar sus capacidades nucleares durante períodos de 10 a 25 años, a cambio de un levantamiento de las medidas punitivas.

El OIEA debe verificar y confirmar, entre otras medidas, el desmantelamiento de gran parte de las centrifugadoras para enriquecer uranio, así como la reconversión del reactor de agua pesada en Arak y el envío de uranio enriquecido a Rusia.

Ante el atraso del informe del OIEA, que se esperaba ya para este viernes, el presidente iraní, el moderado Hasán Rohaní, aplazó hasta mañana, domingo, un discurso televisado previsto para hoy en el que quería anunciar y celebrar el levantamiento de sanciones.

A su llegada este sábado a Viena, Zarif había dicho a un grupo de periodistas iraníes que hoy mismo se iban a levantar las sanciones contra Irán. “Es un buen día para el pueblo de Irán y también un buen día para la región. Las sanciones serán levantadas hoy”, agregó el ministro iraní, citado por la agencia de noticias IRNA.

Sin embargo, horas más tarde, el propio Zarif reconoció en su cuenta de la red social Twitter que el acuerdo aún no se había alcanzado. “Nos acercamos al día de implementación. Nada serio. La diplomacia requiere paciencia pero todos sabemos que con seguridad le gana a las alternativas”, escribió el ministro iraní de forma críptica.

Pero directamente relacionado con la negociación nuclear, Estados Unidos e Irán anunciaron este sábado un histórico intercambio de prisioneros entre ambos países, que ha puesto, entre otros, en libertad al corresponsal del diario estadounidense “Washington Post” en Teherán, Jason Razaian, acusado y condenado por espionaje.

Mientras que Washington dio el visto bueno a liberar a siete iraníes, seis de ellos con doble nacionalidad irano-estadounidense, Irán puso el libertad a un total cinco estadounidenses, cuatro de ellos también de doble nacionalidad.

A su vez, Estados Unidos anunció que retira los cargos contra 14 iraníes, buscados mediante órdenes de captura internacional, al considerar que era “poco probable” que podrían ser extraditados.

La liberación por parte de Irán de los cuatro prisioneros, Rezaian, Said Abedini, Amir Mirzai Hekmatí y Nosratolah Josraví, todos condenados por actividades contrarias a la República Islámica constituye un importante apoyo al Gobierno de Barack Obama para justificar su compromiso con el acuerdo nuclear frente a la oposición de los republicanos en el Congreso.