Mas: un gobierno del PP o de PP-C’s no conviene a Cataluña ni a España

El presidente de la Generalitat en funciones y de CDC, Artur Mas, ha advertido de que a Cataluña y a toda España no le conviene un gobierno central del PP ni de PP-C's, porque no favorecerá el necesario diálogo que permita hablar "de todo" y civilizadamente. Lo ha dicho en su discurso de clausura del Consell Nacional de CDC previo al pleno de investidura que este mismo domingo debe votar a Carles Puigdemont -también presente en el Consell- como presidente del Govern tras el pacto JxSí-CUP. Ha aclarado que rechazar ese tipo de gobierno central no implica que CDC "vaya a echarse a los brazos de nadie en especial", y asegura que el diputado electo y el senador electo Francesc Homs y Josep Lluís Cleries sabrán gestionar en las Cortes la voluntad de CDC.

“Sigo estando, cuento para el presente, cuento para el futuro”, ha afirmado el presidente de la Generalitat en funciones. Mas ha admitido que se había convertido “más en el problema que en la solución”, y cree haber tenido la perspectiva y lucidez suficientes para comprenderlo y renunciar, según ha dicho. “No había contado con dejar de ser presidente”, ha asegurado, pero debió decidirlo en horas, y así lo hizo, por lo que telefoneó a Puigdemont para citarlo a media tarde en la Generalitat y ele propuso ser el candidato. Mas ha destacado que el también alcalde de Girona también lo tuvo difícil porque debió decidir, no ya en horas, sino en minutos, por lo que le ha agradecido el “coraje” de aceptar, tras lo cual Mas telefoneó a la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, para anunciárselo.

Ahora que Mas veía en el resto de España a políticos que disfrutaban de la falta de acuerdo en Cataluña, según él, ha constado que al haber pacto pero “volvieron a saltar todas las alarmas” y advertencias con lenguaje amenazador, ha dicho. Les ha replicado que se tranquilicen, ahora que se plantean grandes coaliciones contra el proceso soberanista, y ha reiterado: “Tenemos la idea clara de que no queremos otro gobierno del PP en Madrid ni del PP y C’s”.

El líder convergente ha avisado, por otra parte, de que el acuerdo de investidura JxSí-CUP debe cumplirlo íntegramente todas las partes: “Y si alguien no cumple, estaremos yo y todos para denunciarlo”. Mas ha destacado que él tenga que renunciar a la reelección para que haya acuerdo, pero ha destacado igualmente que la otra parte también debía hacer renuncias: “Las contrapartidas no son amables”.

Ha defendido que los errores de la CUP -que no ha explicitado, como ya rehusó explicar el sábado- debían reconocerse con “un precio equivalente” al que paga JxSí para que haya pacto, con lo que ha aludido implícitamente a que la CUP debe asegurar las votaciones parlamentarias a JxSí y cambiar diputados electos propios. El líder convergente ha defendido que la solución para formar Govern y evitar elecciones debía ser “equilibrada, digna y que no perjudicara aspectos esenciales”. “Y por eso los costes debían ser repartidos” entre JxSí y la CUP, según él, empezando por que él mismo haya dado lo que denomina un paso al lado, aunque ha insistido en que ha sido voluntario, ya ha repetido que su gesto no podía ser el único.

Pero ha destacado por encima de todo que el beneficio es mayor que el sacrificio porque el proceso soberanista sigue adelante, como subrayó el sábado, y ha añadido: “Quien no cree en los milagros no es realista”. Para él, lo que ha hecho JxSí es coherente con la personalidad de CDC, que considera demostrada durante todo el proceso soberanista: “Nos la hemos jugado a fondo, pero sin cálculo estrictamente electoral”, sino por servicio a Cataluña.

“Ensanchar” el independentismo

Cree que ahora el Govern de Puigdemont tendrá la fuerza que necesita para seguir dando ese servicio a Cataluña impulsando el proceso, y ha asegurado que necesitará demostrar esa fortaleza para reaccionar ante los que “actúan con muy mala baba” contra el independentismo.

El otro gran reto que ha fijado es “ensanchar la base” independentista para acabar logrando un Estado catalán, y ha pedido conseguirlo aprovechando la consecución del acuerdo de investidura, que propicia una situación que considera histórica. Ha dicho que precisamente en los últimos días se preguntaba cómo podía ser que no hubiera acuerdo en el momento más importante del proceso soberanista, después de que las elecciones catalanas dieran un resultado que él interpreta excepcional, teniendo en cuenta que se obtuvo con una participación electoral superior al 70%.

En cuanto al Govern que deja, ha hecho un balance muy positivo, también teniendo en cuenta las circunstancias. “Ha sido un Govern, digno, a la altura de las circunstancias, trabajador, honesto y que ha resuelto un montón de problemas en un momento de resistencia”, ha asegurado. Lo ha justificado porque sus ejecutivo se encontró con que todo estaba en contra, lo que ha resumido citando los principales problemas: crisis económica y social, “recortes en Madrid y brutalidad del Gobierno español” contra el proceso.

Al final del Consell, tras cantar todos el himno de Cataluña, se han saludado Mas y Puigdemont, que ha salido del Consell sin querer hacer declaraciones y constantemente saludado por los convergentes, que le han abrazado, le han deseado suerte y se han fotografiado con él.

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