CDC ataca a la CUP y defiende que lo primero es la independencia

CDC, el partido de Artur Mas, se ha reunido para valorar el no de la CUP a la investidura del ‘president’ en funciones en medio de intensas presiones para que el líder convergente dé un paso a un lado, deje la candidatura a la Presidencia de la Generalitat a otro dirigente de su partido y evite el regreso a las urnas. Pero ni Convergéncia ni el propio Mas han escuchado estas peticiones.

El coordinador general de CDC, Josep Rull, que ha comparecido en rueda de prensa al término de la Ejecutiva, ha dirigido duras críticas a la formación antisistema por haberse empecinado en su rechazo a la investidura de Mas. Para Rull, el orden de los factores debe ser el inverso al que ha planteado la CUP. “Primero consigamos la independencia", ha dicho y ha defendido que “el problema no es Mas. Si aceptas la exigencia de la CUP de quitar a Mas, son ellos quienes lideran rotundamente. Y no puede ser que lidere un partido que tiene solo 10 diputados”. Y ha añadido: “La opción más ridiculizada no puede liderar el proceso".

Rull ha hecho hincapié en que “el proceso de independencia no se gana vetando, sino votando". A su juicio, “el gran problema es cuando la revolución o el socialismo es más importante que la independencia, y lo malo es que siempre acaba decidiendo Madrid”. El dirigente de Convergéncia ha acusado a la CUP de dejar el futuro del proceso en manos del Gobierno central. “Sin independencia -ha dicho- no se puede construir un modelo de futuro en este país". Rull, además, ha asegurado que Junts pel Sí, la candidatura en la que se integró CDC, ha negociado con unos interlocutores “pasivos”. Y no ha sido el único calificativo que ha dedicado a los miembros de la formación antisistema. “Hemos visto una gran inmadurez en la CUP, y esto es lo peor para la independencia", ha concluido.